Una típica noche de viernes, un viernes cualquiera, un viernes por la noche, conversábamos con mi hermano Felipe y nuestro amigo Claudio, sobre lo cool que resulta por estos días ser dospuntocero o, al menos, parecerlo.
Haciendo honra a nuestro espíritu ñoño –y trago mediante- prendimos al unísono nuestros computadores y comenzamos a grabar el mejor programa de TV de los últimos años. Algo que sin duda se convertiría en material de culto, donde tres sujetos discutían sobre cosas que supuestamente a nadie le interesan, pero de las que todo el mundo habla… Por lo menos todo “nuestro” mundo: el mundo de los ñoños (nerds).
El mito quedó en leyenda urbana cuando nos falló la tecnología y decidí hacer un par de resúmenes de lo que fue nuestra experiencia y subirlos a Flickr video. Un poco parodiando mi aparición en el programa de TV Estamos Conectados de Canal 13, un poco resumiendo lo que fue la noche y un poco homenajeando la frase de la semana donde unas amigas comentaban lo guapo que eran muchos de los hombres que participaron del First Tuesday de mayo: “Muchos comparten un pasado nerd y un futuro prometedor”. Eso sería todo...
Ayer descubrí Mogulus, un sitio que permite a cualquiera tener su propio canal de televisión. Me entusiasmé tanto que grabé algo y, como no logré que el programilla funcionara, decidí subir igual el contenido a través de otro sistema… Así que les presentó (Murphy mediante) lo que sería Con los Ojos en la Calle en Paloma TV.
En los últimos meses se ha debatido la norma de TV digital abierta para Chile. Algunos sitios web están convocando a una votación en línea para que la ciudadanía se exprese al respecto. Mas info en Canal.cl y Chiletelevisiondigital.com
Los payasos, los elvis, los niños, los presos, los cesantes, los cantantes lana, los cantantes hiphoperos, los enfermos, los estudiantes, los actores, las madres con muchos hijos, los voluntarios de colecta, y un sin fin de personajes más he visto pidiendo plata en las micros.
Con el Transantiago (tema de los últimos post) los pedigüeños han mermado pero no desaparecido, como tampoco lo han hecho los vendedores ambulantes.
Cepillos de dientes, desatornilladores, espejos, chocolates, calcetines, llaveros, billeteras, calcomanías, “suvenir del regalón”, calendarios, limas, parches curita, agujas, libros de cocina. Creo que a lo largo de mis años como usuaria del transporte público he comprado casi todo lo que se puede adquirir en una micro. Para qué contar las cosas de cuneta, seguro que son muchas más.
Si de la calle tengo muchas historias, estos personajes de micro son una fuente aún mejor, un recurso casi inagotable que me hace llorar de la risa, antes de poder terminar un relato.
Son tantos esos pedacitos, esos fragmentos que guardo, que no sabía como resumirlo en uno o dos posts, hasta que escuché “Callejero”, canción que forma parte del último trabajo de la banda Juana Fe, “Afrorumba chilenera”. Y el video, ufff, está “padrísimo”, congruente, contundente, consecuente. A Juanito Ayala, el vocalista, lo conocí hace unos dos años junto a mi amiga Clarita en Naitún. Entonces me cayó bien. Ahora me cae mucho mejor.
“Por encargo de Importadora Internacional me he subido esta tarde a esta micro para ofrecerle una promoción quenunca puede faltar en el bolsillo del varón, en la cartera de la dama. Son cuatro lapicitos de cuatro colores, mire que usted en el comercio los puede encontrar facilmente por 300 pesos cada uno, hoy por ser una promoción y por encargo de Importadora Internacional se los lleva los cuatro en 500 pesos” Callejero / Afrorumba chilenera / Juana Fe / 2007
“Cuando lo pillo por la calle le digo ¡siempre le digo! Que wen estilo llegan a encontrar ¡siempre le digo! Callejero ambulante, vendedor ambulante. Lleve de lo bueno. Lleve de lo bueno caballero de lo bueno. Tengo un amigo que es vendedor ambulante, vende de todo donde sea que se plante. Si es necesario se viste elegante y hace lo que sea con tal que nadie lo mande. Cuando lo pillo por el barrio ¡siempre le digo! Que wen estilo llegan a encontrar. Callejero ambulante, vendedor ambulante. Lleve de lo bueno, Lleve de lo bueno. Lleve de lo bueno caballero de lo bueno” Callejero / Afrorumba chilenera / Juana Fe / 2007
Mis amigos dicen que yo nací conociendo la técnica, pero como soy solidaria, quiero compartirla, por lo que traduje buena parte del texto. En todo caso, aunque no hables inglés, mira el video, porque se entiende bastante y está muy divertido:
¿Recuerdas esa persona que viste en el metro y te resultó tremendamente atractiva pero no te animaste a hablarle? Con nuestra ayuda nunca más tendrás que preguntarte si era o no “la persona” de tus sueños
1.- Necesitas tres ingredientes: viajar en transporte público, encontrar a alguien que te resulte atractivo(a) y tener nervios de acero.
2.- El transporte público es un entorno duro, desafiante. En realidad nadie quiere estar ahí y la mayoría de la gente no desea ninguna intromisión en su privacidad. Por eso, para establecer una conversación en forma exitosa, debes pensar rápido y actuar en forma decidida sin ser agresivo(a). Puede ser algo difícil de conseguir, pero recuerda, tal vez es tu media naranja la que se está bajando del metro y nunca la volverás a ver.
3.- Si encontraste a alguien que te gusta debes actuar rápido, porque tal vez se baje en la siguiente parada. No hay tiempo que perder a menos que tu “objetivo” esté con otra persona. Sé cauteloso(a), porque en ese caso si coqueteas puedes terminar con un ojo en tinta.
4.- Si estás en la estación esperando que llegue el metro, posiciónate. Entra después de él (ella), para ver donde se sienta y así podrás sentarte cera, ojalá frente a frente, porque el contacto visual es más fácil que si estás a su lado. Si el metro está tan lleno que “la persona” queda de pie, ponte junto a ella, ponte cerca, pero no “tan” cerca.
5.- Es útil tener un diario, un libro o una revista, porque así puedes pretender que estás mirando algo y no acechando a “la persona” todo el rato. Si estás escuchando música, sácate los audífonos con un gesto casual para demostrar que eres accesible, que pueden hablarte. Si “la persona” está escuchando música, tus posibilidades de hablarle son mínimas y deberás seguir el PLAN B, de lo que hablaremos más adelante.
6.- Lograr contacto visual es lo que mejor indica si “la persona” también te encuentra físicamente atractivo(a). Comienza por mirarlo(a) hasta que atrapes su mirada, mantente ahí por uno o dos segundos, luego haz como que ves hacia otra parte. Más o menos 30 segundos más tarde, repite la acción. Si “la persona” te mira nuevamente, es una señal de que está interesada. Si no te mira… las posibilidades son mínimas. (PLAN B).
7.- Si ya lograste que te mire por segunda vez, es apropiado sonreír, porque eso te hará ver como alguien simpático y accesible. Si “la persona” te sonríe de vuelta, es casi seguro que eres un ganador(a). Sin embargo, debes ser cauteloso(a), muchas sonrisitas te pueden hacer parecer como un tonto(a).
8.- El lenguaje corporal es una buena forma de saber cuál es la disposición que una persona tiene contigo. Después de que hayas captado su mirada y te haya sonreído de vuelta, si la persona se muestra abierta hacia ti, eso es una buena señal. Chequea que tu lenguaje corporal también sea positivo asegurándote de no tener ni piernas ni brazos cruzados, ni estar encorvado(a). También puedes utilizar la técnica del espejo, imitando los movimientos de “la persona” con un desfase de algunos segundos. Esto puede hacer que “la persona” inconscientemente se sienta sintonizada contigo.
9.- Es el momento de iniciar la conversación. La mayoría de las personas no tiene el valor para ello ¡pero tú debes tratar! Como puede ser que “la persona” se baje pronto, debes actuar rápido. Recuerda que no tienes nada que perder. Si no te pesca, lo más probable es que no se vean nunca más. Prueba haciendo una pregunta cuya respuesta sea más que “sí” o “no”. En vez de preguntar si la próxima parada es Los Leones, intenta realizar una pregunta abierta. Prueba con “¿Cómo llego a Los Leones?”. Como “la persona” deberá darte más detalles, es una buena oportunidad para establecer una conversación. En todo caso, te darás cuenta de inmediato si “la persona” no tiene ningún interés en conversar contigo. Si las cosas van así de mal o peor y te da plancha, bájate en la siguiente parada.
PLAN B Si no estás del todo seguro(a) que “la persona” te encuentra atractivo(a) y si tus nervios te lo permiten, hay otra alternativa: escribe tu nombre y tu teléfono o e-mail en un trozo de papel. Espera hasta que estés a punto de bajarte, haz contacto visual, sonríe, entrégale el papel con una actitud segura y bájate. Así, todo quedará en sus manos. Si no te llama, olvídate del tema. Pero si se contacta contigo, planea una cita… ¡Buena Suerte!
Aunque no los había escuchado antes, cuando terminó el concierto y sin hacer ningún amague de “bis” la gente comenzó a levantarse de los asientos, yo me puse a chiflar y a gritar “otra-otra”, más con afán solidario que con reales ganas de escuchar a la banda otra vez.
Eran los Teleradio Donoso, era el Centro Cultural Alameda, era el sábado por la noche, era mi amiga Christine y era yo. Nosotras “un poco de todo”, ellos “chicos vintage”. En el escenario este grupo se veía como una banda de fiesta de graduación gringa de mediados de los ’50. De hecho, hacían comentarios pernos-onderos, muy ad hoc a la estética imperante y, al mismo tiempo, con un aire irreverente que los hacía muy “modernos”.
Pero, sin duda, lo más raro de todo era la simetría. El cantante estaba al centro y a cada lado un tipo crespito de ojos claros. Atrás, en la batería, otro tipo crespito, dispuesto en perfecta simetría también. Era como la Isla de la Fantasía, pero en esta oportunidad el señor el Roarke en lugar de hacerse acompañar por un hombre pequeño, lo hacía por tres crespitos que parecían trillizos.
Y la música… La música era muy pop, sonaba bien, era entretenida, pegajosa y siempre, en cada nueva canción, las melodías parecían recordarme a alguien. Un poco Los Beatles, un poco Los Tres, un poco Los Bunkers, un poco The Strokes, incluso un poco Holden.
“No puedes pasar”, me dijo un guardia gigantón. “No puedes pasar”, volvió a repetirme la encargada del lugar, cuando traté de explicarles que soy periodista, que me interesaba hacer algunas preguntas a la banda. “No se puede”, volvieron a repetir un par de veces, como si yo estuviera tratando de pedir una cita con U2 o The Police, cuando en realidad sólo quería saber si los crespitos eran trillizos o no.
“¿De qué medio eres?”, me preguntaron en la puerta. “De ninguno. Sólo tengo un sitio personal algo conocido”, dije con muchas ganas de irme a mi casa sin saber nada de los crespos. De pronto, apareció un hombre de la edad de mi padre, con cara de padre, que era el manager de la banda y, tal vez, era padre de alguno de los músicos. A modo de gran honor, me informó que me haría entrar como una “invitada” a la celebración de la banda y yo “invité” a Christine.
Ella dice que el backstage le pareció un poco pobre, porque los músicos celebraban en un lugar que era más idóneo para guardar artículos de aseo que para el festejo de un recital bueno pero sin bis. Fuera como fuera, allí me recibieron muy amables y bien dispuestos, y de inmediato me di cuenta de que los crespitos no eran hermanos. “Pero es que son muy parecidos”, les dije. “Esa era la idea, hice un casting y los elegí porque eran todos crespitos”, me dijo Alex Anwandter (voz, guitarra, piano y teclados), refiriéndose a Martín del Real (guitarra y coros), Francisco Vargas (bajo y coros) y Juan Pablo Wassaff (batería).
Los Teleradio Donoso se mostraron contentos cuando les dije que se veían como una banda de prom party, y estaban sorprendidos al saber que mi sitio web tiene mi mismo nombre. “Es como decir yo punto ce ele… ¡que buena!”. Me contaron que llevan dos años juntos, que hace poco presentaron “Gran Santiago”, su disco debut, y que efectivamente tenían influencias de muchos grupos.
Christine y yo nos despedimos de la banda y, cuando salimos nuevamente al espacio abierto del Centro Cultural Alameda, fuimos abordadas por unas fans enardecidas. “¡¡Dime, dime, ¿estuviste con ellos?!!”. “Bueno, sí”. “¿Y qué te dijeron? ¿Son buena onda?”. “Bueno, sí”. “Oye y por dónde van a salir los Teleradio, ¿van a salir por acá o por atrás?”. “No sé”. Y mientras las fans insistían en interrogarnos, miré a Christine y le pregunté si ese lugar tenía “por atrás”. “No sé”, respondió.
Me confundí. ¿Por qué nadie grito un “bis”, nadie grito “otra-otra”, nadie vitoreó seis veces a esta banda, si resulta que tenían fanáticos tan comprometidos? Entonces miré a mi alrededor y vi un montón de personas de distintas edades y noté que todos lucían pernos-onderos y que todos fantaseaban con su banda escapando “por atrás” en una limusina o abordando un helicóptero.
Y descubrí que allí la única auténticamente perna, auténticamente vintage y auténticamente digna de prom party era yo, que había chiflado y gritado “otra-otra”, porque eso, incluso en una banda con fans, ya no se usa. Eso si que es perno.
Conocí a Iván y Yanko hace más de una década en una casa donde conversamos con un gran cuadro figurativo-surrealista como telón de fondo. Hasta hoy recuerdo esa pintura por su marcada influencia de Dalí y los delfines espectaculares que mostraba la escena. Desde entonces decidí que me encantaba la obra de Iván Godoy.
Pasó mucho tiempo y lo volví a encontrar junto a Yanko Rosenmann en el jardín de la casa de la Pilo, mi madre. También volví a reencontrarme con la obra de Iván, que en 2003 estaba enfocada en el concepto de la última cena, el pan, el vino, la mesa servida.
Anoche fui al Museo Nacional de Bellas Artes a la inauguración de su muestra más reciente y quedé gratamente sorprendida por la coherencia y la fuerza del trabajo que realizó junto a Yanko.
Se trata de una investigación, de una aventura, de un vuelo arriesgado, emotivo y mágico. Un rescate de la memoria para reivindicar la figura del teniente Alejandro Bello Silva, quien el 9 de marzo de 1914 despegó a bordo de su aeronave para cumplir con la última prueba que le permitiría obtener su título como piloto profesional. Sin embargo, el teniente Bello nunca llegó a su destino en Cartagena y, desde entonces, su apellido se ha usado para referirse a distraídos y extraviados.
Bajé a la sala subterránea del museo. A un lado del espacio encontré una serie maravillosa de 16 cuadros de Iván que simulan pizarrones negros con instrucciones de vuelo, mapas y dibujos de complejas piezas de mecánica aeronáutica. En el medio, 93 retratos de personas desaparecidas o extraviadas y, en la otra mitad, se montó una recreación filmada del último vuelo de Alejandro Bello.
Son cuatro pantallas con grabaciones hechas en un avión biplano desde el casco de piloto (frente), el timón trasero (posterior) y las alas (laterales), lo que permite al espectador sentir que va pilotando y que experimenta “el punto de no retorno” al que llegó Bello antes de convertirse en mito. Como planteó Vicente Huidobro: “los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur”.
Yanko dice que este es el rescate de una figura patrimonial que se perdió en el cielo desafiando a Newton, “porque no todo lo que sube tiene que bajar”.
Mi abuelo materno se llama Beny Pilowsky, nació en Lituania y hace algunos días cumplió 84 años. Él es una bendición por su memoria e inteligencia prodigiosas… y me llena de luz el alma tenerlo en mi vida.
Pasó su niñez y juventud en Viña del Mar, después vivió en Israel junto a mi abuela Nena y, en los años ’60 volvieron a Chile. Estudió Ingeniería Química, egresando con promedio 7 (la nota más alta en Chile), fue muchos años presidente del Comité Representativo de Entidades Judías de Chile, cargo que le dio la oportunidad de conversar en privado con el Papa Juan Pablo II, durante la visita del pontífice a Chile. También tuvo una fábrica de virutilla y es gran jugador de dominó, póker y bridge.
Con mi abuela tuvieron cinco hijos. El primero de ellos, Israel, murió a los pocos meses de haber nacido. Contándolo a él, mi madre es la cuarta, siguiendo este orden: Daniel, Gabriel, Myriam, Deborah.
Si bien es encantador y divertido, muchas veces discutimos con el Beny, porque él opina de todo y, a veces, no tiene filtro. Es pensamiento hablado y supongo que los genes son fuertes porque, en mucho, salí a él.
Con el gentil auspicio de Canal.cl hice un pequeño video en su cumpleaños. Además del Beny, aparece la tía Sonia, mi prima Nicole y yo.
“Estoy acá con el Divino Anticristo, una de las personas más importantes que viven en mi barrio”, así comienza el último podcast de la Repostera del Crimen donde nos presenta una entrevista de 38 minutos a este curioso y emblemático personaje que circula por el centro de Santiago.
Una vez más Rucia Sucia nos entrega un documento histórico, donde ella recoge un trozo de lo que ha denominado como la hipermodernidad. Es imperdible.
En el centro de Santiago hay un hombre que se pasea por las calles vestido como una mujer, una señorona. Podría ser un simple vagabundo, pero no lo es. Es el Divino Anticristo, o por lo menos así se hace llamar. Lleva un carro de supermercado, a veces son dos. Allí guarda cosas que recoge de la calle, algunas las vende.
El Divino es escritor, es poeta. Tiene un estilo curioso, trastocado, pero a la vez contundente y lúcido. Sobre él se tejen muchas historias, algunas son verdades, otras mitos urbanos.
El Divino Anticristo es columnista también. El periódico “The Clinic” ha publicado varios de sus escritos, pero ahora el Divino dice que está enojado con la gente del “The Clínic”, porque se pusieron “hidrofóbicos” con él.
En una ocasión leí que el Divino odia a las mujeres y, sobre todo, a las mujeres viejas. Por eso, generalmente mantengo la distancia cuando lo vemos, aunque he cruzado un par de palabras con él. Una vez, compramos algunas de sus creaciones literarias que vende en fotocopias. Le preguntamos si necesitaba algo. “Una máquina de escribir que no sea verde ni italiana”, respondió.
Al igual que los bloggeros, el Divino lleva una bitácora. Es una bitácora santa y demoníaca con un lenguaje reinventado que divide en “facsímiles electro-químicos”.
Hace semanas que no lo veo. Estoy pensando que el Divinísimo consiguió la licuadora roja para mezclar parabolísimas, que está encerrado en las calles y que es invisible mientras escribe sus letrísimas en respuesta a los hidrofóbicos.
Se acaba 2006 y es época de balances. En lo personal ha sido un año de calibrar y, en la calle, ha sido un año de deudas y hallazgos.
Deudas con el teatro y el cine, pero grandes descubrimientos musicales.
De eso se trata este podcast. Un mini-macro programa de radio de 15 minutos de duración, full palomismo, donde hablo de mis principales hallazgos musicales de 2006. Es una edición especial de año nuevo.
Extrañamente son todos hombres: Jorge Drexler, Carlos Aguirre y Javier Barría. (A propósito, Javier Barría estará tocando mañana viernes 29 en el Bar Dominica 25, Barrio Bellavista... yo estaré ahí).
Hoy escucho a otras dos mujeres que descubrí saltando por MySpace: Francisca Valenzuela y Eva Escoto, veremos si se posicionan en el ranking de este blog.
Seguro que se me quedan varios en el tintero.
Escuchen, bailen y opinen.
También pueden poner su propia música. Ahí en la esquina, al lado del sillón, está la radio.
El domingo a las 14:20 Rucia se enteró de la muerte del dictador. Rucia es amiga y vecina, así que partió corriendo a mi casa a buscar a mi prima Daniela y salieron juntas a la calle cámara en mano a registrar el momento histórico.
Caminaron por las calles aledañas al Museo de Bellas Artes, un barrio donde viven muchos jóvenes y muchos viejos, un barrio bastante taquillero, de moda y que, recientemente, ha sido calificado como “Gay Friendly”.
Cuando me mostraron su trabajo me emocioné mucho por la calidad del registro. Pregunté por qué no salía algún partidario del dictador. “No encontramos a ninguno, al menos en este barrio”, respondió Rucia. Pero está bien, porque se trata de un documental, de un registro autoral y no de un reportaje periodístico donde se espera mayor objetividad o por lo menos ver las distintas posiciones que hay frente a un tema como este. “Es la gente que está en mi barrio, no salí a buscar distintas opiniones, esto fue lo que pasó en mi día, el día que murió Pinochet”, dice Rucia en su último podcast.
Recomiendo ver este video testimonial de lo que ocurrió en el centro de Santiago el día en que murió el dictador. ¿Por qué? Cómo dice Ignacio en su blog “… porque está lindo y porque permite contrarrestar la imagen falsamente equilibrada que trataron de mostrar los medios de comunicación ese día, el día en que murió Pinochet. Como ya dije antes, recorrí dos ciudades ese domingo y en ninguna parte vi gente homenajeando al dictador”.
Por favor véanlo, linkeenlo, póngalo en su blog. Creo que he visto pocos documentos en mi vida tan gráficos como este. Tal vez sirva en parte para que Lidia comprenda la alegría de los chilenos o al menos, vea cómo fue y como es.
Rucia y Daniela prepararon especialmente para mi blog esta sinopsis del documental. Gracias chicas!!! Porque la idea no es que lo vieran completo acá, sino que ustedes mismos vayan a verlo completo en el podcast de Rucia Sucia: http://www.podcaster.cl/category/gay-and-lesbian/ que en esta oportunidad trae audio y video.
Hace algún tiempo Alexis Careño me contó sobre (M)OTHER, su proyecto de intervención pública. Compartió conmigo algunas tomas del centro de Santiago que mostraban su trabajo dispuesto en vallas publicitarias, como si fueran avisos de algún producto. Pero el único producto era su discurso artístico, un mensaje que nos habla de la identidad social, cultural y de género en el contexto de la cultura de masas.
Después de viajar hasta Holanda, hace una semana (M)OTHER se tomó varias estaciones del metro de Santiago, donde permanecerá hasta fines de diciembre… Ahí fue donde me reencontré con Alexis y el gran formato de sus fotografías, que esta vez se instalan en los lugares de espera del tren subterráneo para generar una reflexión en torno al rol de la publicidad en la creación de realidades sociales.
En el fondo, el debate que propone Alexis es cuál es el límite entre la publicidad y el arte, dónde se juntan, dónde se separan, cómo se intervienen o retroalimentan. Es todo un tema que ha motivado largas conversaciones con mis amigos y que hoy inspiró este podcast de mi blog, que no es arte ni publicidad, sino todo lo contrario.
Para escuchar, pinche aquí. Duración 5:30
(M)OTHER Estaciones de Metro / Mirador / Baquedano / Pedro De Valdivia / Los Leones / Plaza De Armas / Estación Central / Universidad De Chile Técnica: fotografía Fecha: del 2 y al 31 de diciembre 2006 Horario: habitual del metro
Este es un podcast de muchos temas. En siete minutos de música y acelerada “conversación” sabrán qué le dije a Johansen y por qué no hablo de temas de salud. Además comenté todas y cada una de las consultas que los auditores dejaron en el podcast anterior. No se lo pierdan, sigan comentando y proponiendo temas.
P.D. Los auditores mandan, pero hasta por ahí no más… Nada de andar subiéndose por el chorro.
Duración: 7.45 minutos Para escuchar, pinche aquí:
Parece que ando muy exigente. En la última semana fui a dos eventos, el concierto de Kevin Johansen y una charla del artista chileno Alfredo Jaar. Por distintos motivos, ambas cosas no cumplieron del todo con mis expectativas. Para conocer las razones de mi desilusión, pueden escuchar mi cuarto podcast. Por favor, dejen sus impresiones, críticas y propongan temas para nuevas ediciones para este espacio.
Este es mi primer podcast de verdad, con tema y todo… el tema es “¿por qué hablo tan mal?”.
Aunque no lo dije en el audio, quiero agregar que hay una cuota de culpa de mis dientes, ya que mis encantadores dientes separados me hacen cecear…
Tengo que mejorar eso y muchas cosas más, pero como conté de lo mal que hablo… hablando, el entusiasmo se apoderó de mí y terminé contando mil cosas más…
Para escucharlo pueden pinchar aquí…
Ya grabaré mejor y, por favor, propongan tema, porque soy ocurrente, pero nunca tanto… Jajajaja.
Up Date... Hice un blog para mis poscast y ya publiqué uno nuevo...
Hace un par de semanas participé en la grabación de un recital en vivo.
No, yo no canté ni toqué ningún instrumento musical, pero aplaudí con ganas y chiflé bastante.
Para difundir su trabajo en una feria musical que se realizará en Europa en octubre, la banda chilena Bómbix Mori decidió registrar una de sus presentaciones en un DVD y pidieron a amigos y seguidores de su trabajo que asistiéramos como público a la Radio de la Universidad de Chile, donde durante varias horas se grabó este material.
Era raro estar allí viendo a los músicos de espalda y aplaudiendo con más ganas una canción que ya habíamos escuchado varias veces… pero todo eso no sólo valió la pena, sino que yo ya tenía un tesoro en mi bolsillo: cuando estaba por finalizar el ensayo y justo antes de que salieran oficialmente a escena, les hice algunas capturas a los Bómbix y a su invitada especial (Sol Aravena, de Muza).
Una vez más explico que todo fue hecho con mi teléfono celular, que ni la imagen ni el sonido son muy buenos… pero Bómbix sabrá comprender… Mal que mal, pucha que lo pasamos bien comiendo pizza en mi casa y lo del Santo Remedio no estuvo nada mal.
El 28 y 29 de septiembre Francesca Ancarola presenta su nuevo disco LONQUÉN, un tributo a Víctor Jara.
Lugar: Galpón Victor Jara / 21 hrs. / Huérfanos 2146 / Plaza Brasil / $3.000 / TEL: 657 94 55 - 6973941.
Otras ciudades: Valdivia (6 de oct.), Puerto Montt (7 de oct.), Castro (9 de oct.), Calama (13 de oct.), Antofagasta (14 de oct.)
Ver links al final de este post
"Manifiesto" de Víctor Jara en la voz de Francesca Ancarola
Recuerdo que se me puso la piel de gallina. “¿Qué es lo que estamos escuchando?”, le pregunté a un tipo que estaba sentado junto a mí. “Es Francesca Ancarola, una cantante chilena, es amiga del Pancho Delgado”, me explicó.
Era una noche de diciembre de 2002 y desde ese preciso instante ella se convirtió en mi intérprete favorita y parte fundamental de la banda sonora de mi vida.
Meses después la vi por primera vez en vivo en el Bar Cachafaz (un gran regalo). Era invierno, había poca gente y ella estaba resfriada. Pero cuando empezó a cantar nada de eso importó. Su voz me pareció impecable, era lo más maravilloso que había escuchado en la vida y, sin saber lo connotado que era él, el acompañamiento de Carlos Aguirre estuvo magistral.
A partir de ese momento fui a varias de las presentaciones de Francesca en el Bar Thelonious, el Centro Cultural de Brasil, el Centro Cultural Alameda, el Bar La Rosa y el Bar La Barcaza. También, uno a uno, fueron llegando a mis manos sus discos “Jardines Humanos”, “Pasaje de Ida y Vuelta”, “Que el canto tiene sentido”, “Sons of the Same Sun” y “Contigo Aprendí”.
No sé si mis palabras alcanzan para trasmitir la emoción que me produce la música de Francesca, sentimiento que se multiplica cada vez que tengo la oportunidad de verla cantar en vivo. La forma en que cierra los ojos, como respira y vocaliza, la complicidad que establece con sus músicos y, sobre todo, lo bien que lo pasa. ¡Me encanta!
Nuevamente podremos verla en vivo el 28 de septiembre, ese día Francesca presenta su disco “Lonquén”, yo cumplo 30 años y Víctor Jara hubiera cumplido 74.
Así es. El día de mi cumpleaños Francesca Ancarola mostrará oficialmente su nueva placa discográfica que es un tributo a este gran artista chileno. En los últimos meses he tenido la oportunidad de escuchar algunas canciones de este trabajo y me gustaron mucho.
Creo que será un muy pero muy buen regalo para Víctor y, por supuesto, para mí.
"Canto Libre" es mi canción favorita de "Lonquén", el nuevo disco de Francesca Ancarola Unos pedacitos como primicia para los lectores de mi blog, con la autorización de F.A. ¡Gracias!
Sin duda, el sentimiento jamás se acercará a lo que vivieron las personas que estuvieron detenidas allí.
Ese día hice algunas capturas con mi teléfono celular. Esas imágenes, algunas fotos que encontré en Internet, música de la película chilena Play y dos programas gratuitos y maravillosos (Audacity y Onetruemedia) me permitieron dar vida al primer video documental hecho completamente por mí.
Las imágenes son pésimas y el audio deja mucho que desear, pero estoy bastante orgullosa de este micro trabajo que dura sólo tres minutos y habla sobre uno de los centros de tortura que hubo en Chile durante la dictadura de Pinochet.
Pónganlo bien fuerte y concéntrense en las palabras de estas mujeres. La primera de ellas es Myriam, mi madre, quien nunca estuvo detenida allí, pero varias amigas y conocidas suyas no tuvieron la misma suerte… Estos son sus testimonios.