lunes, febrero 01, 2010

Twiteando desde la sinagoga

Sé que la imagen que genera el título es algo irrespetuosa, pero no es así.

Lo que leerán a continuación se relaciona con pensar de qué forma organizaciones que tradicionalmente se plantean como las más serias y tradicionales del tejido social, pueden perderle el miedo a las nuevas tecnologías y usarlas para atraer a la comunidad y difundir sus actividades.

Se trata de un artículo de Sue Fishkoff (publicado en la Jewish Telegraphic Agency) que me pareció notable.

Notable no sólo por el buen orden de las ideas, sino que también porque este ejemplo se puede extrapolar, enendiendo los miedos y las oportunidades que las plataformas de la web social representan para otras instituciones tradicionales.

Aquí está la traducción del artículo, prácticamente íntegro, que hice para ustedes:


Más sinagogas están blogueando y twiteando
Sue Fishkoff
Traducido por Paloma Baytelman

La Congregación “Ner Tamid” en Henderson, Nevada (Estados Unidos), hace transmisiones vía web (webcasts) de sus servicios de bar y bat mitzvah, para las familias y amigos que no pueden asistir al evento. El director del jardín infantil de la Congregación “ion Beth Israel” en Charlottesville, Virginia, twitea desde la sala de clases varias veces al día, por lo que los padres pueden saber lo que sus hijos están aprendiendo.

En los últimos años, sinagogas, escuelas religiosas y otros grupos judaicos se han registrado en Facebook, blogs, Twitter y otras plataformas de la web social, para aprender cómo las nuevas tecnologías pueden fortalecer a sus organizaciones y mejorar su difusión.

Las organizaciones basadas en la fe, han sido las últimas en subirse a este carro… Pero ahora lo están haciendo con entusiasmo. Incluso el Papa tiene una página en Facebook con más de 80.000 fans.

Estas entidades se han dado cuenta de que las herramientas de la web 2.0 están transformando tanto el quiénes son, como la forma que tienen de funcionar. Esto puede ser atermorizante para aquellos líderes religiosos que están cómodos con los viejos modelos organizacionales.

“Los medios sociales están cambiando la forma en que la gente percibe a sus instituciones religiosas”, dice Lisa Colton, fundadora y presidenta de “Darim Online”, una entidad sin fines de lucro que ayuda a las organizaciones judaicas a superar su temor y a entender el potencial de los nuevos medios. “Las organizations ya no tienen el monopolio, porque ahora las personas pueden hablar directamente unas con otras”, señala.

Agrega que, al principio, cuando las sinagogas y los colegios religiosos comenzaron a utilizar los nuevos medios, lo hicieron para llevar a cabo de forma más eficiente tareas clásicas: manadar mails para invitar a eventos, en lugar de hacer uso del correo tradicional, o crear un sitio web que los encargados de la comunidad usan como un boletín informativo online. Si bien esto permite que los mensajes lleguen más rápido, sigue siendo una comunicación de una sola vía.

Adentrándose más aún en el tema, Lisa Colton dice que el clero judío, los educadores y otras personas de la comunidad, han descubierto que estas nuevas herramientas también requieren nuevas formas de “hablar” y de “escuchar”, a la hora de fomentar la participación activa de la gente.

“Incluso al nivel más simple, las herramientas de la web social permiten a las personas reunirse en torno a ideas y objetivos que tienen en común, de forma descentralizada y asincrónica”, explica.

Lindas palabras, ¿pero qué significan?

Por ejemplo, para Gabby Volodarsky, del Templo “Sinai” en Oakland, California, estas herramientas permiten enterarse cuando un miembro de la comunidad esta enfrentando una situación compleja y, por lo tanto, ayudar a la gente que lo necesita de una forma mucho más rápida.

A menudo, la gente comparte en Internet cierta información que no compartiría cara a cara. Esto sucede especialmente entre la gente joven, según detalla el Rabino Jonathan Blake, del Templo “Westchester Reform” en Scarsdale, Nuvea York. Él usa Facebook para permanecer en contacto con los ex alumnos del colegio en que enseña, una vez que ellos ya se han graduado.

Cuando Blake recién abrió su cuenta en Facebook, se sorprendió gratamente al ver que tantos de sus ex alumnos lo agregaron como “amigo”. Ahora, el rabino tiene una presencia constante en sus vidas, transformándose él mismo en un vínculo entre los jóvenes y la comunidad judía de su ciudad natal. “No estoy ahí para espiarlos –asegura- pero se más sobre lo que ellos están haciendo, de lo que sabes sus propios padres”, Entonces, si se meten en algo peligroso, él puede puede intervenir, como un pastor, no como un padre.

Los medios sociales de la web permiten a los miembros de una congregación hablar tanto entre ellos, como con los rabinos u otros encargados de la comunidad. De hecho, la sinagoga “Sixth and I Historic”, en Washington, los ha usado para ayudar a promover un concurso culinario de Januka. En vez de enviar una invitación por mail o por correo tradicional, el equipo del templo usa Twitter para generar “ruido” y expectación, por ejemplo, twiteando sobre las papas que una mujer piensa traer al concurso y linkeando eso al blog de la participante. Después, los lectores de dicho blog pinchan el link de vuelta al sitio web de la sinagoga, lo que es mejor publicidad que cualquier otras que se le pudiera haber ocurrido a los directivos de esa comunidad, según explica Meredith Jacobs, directora del programa familiar de la sinagoga.

“¿Por qué la gente joven viene a la sinagoga? Viene por la comunidad. Con esto del concurso culinario de Januka vi que ellos estaban twiteando de aquí para allá y de allá para acá. Así se enteraban de lo que estaba pasando y se fue corriendo la voz muy rápidamente”.

En el Templo “Beth Sholom” en Roslyn Heights, Nueva York, hicieron algo aún más osado, la comunidad le dio una pequeña cámara de video portátil al viejo Rabino Alan Lucas. Aunque muchas personas mayores son reacios a usar estos nuevos dispositivos, Lucas comenzó a utilizar la cámara de inmediato y, en diciembre de 2009, subió su primer video a YouTube, donde se lo ve en su escritorio opinando sobre una canción de Januka creada recientemente por un mormón. El video ha generado diálogo incluso fuera de la propia congregación.

lunes, enero 25, 2010

El Concepto Oso


Por más de 10 minutos un tipo vestido de oso, avanzando lentamente por unos troncos. Una voz constante y repetitiva (algo así como el alma del oso) decía que tenía calor, mucho calor y que soñaba con estar en la montaña fría.

“Raro” pensé. Y seguí esperando que el montaje en algún minuto tomara una ruta clásica, que el argumento me llevara hacia algún lugar de mi experiencia, pero la cosa se fue poniendo cada vez más compleja.

El oso ahora estaba de pié y dentro del disfraz había un hombre negro. Un viejo entraba y salía de una casucha emplazada en medio del nevado paisaje para tirar bolsas de basura sobre su hogar. Un guerrillero con un arco de violín a modo de arma y cuernos de alce sobre la cabeza se paseaba ansioso tras unos alambres de púa y una mujer vestida de fiesta reemplazaba al oso en los troncos, quitando a ratos la corteza y a ratos cosiendo el decorado. Durante la obra, ninguno de los personajes habló.

“Ah, esto es conceptual” deduje frente a mi incapacidad de atrapar el argumento. “Ah esto es poesía”, deduje al poner más atención a la voz en off que parecía el alma del oso. “Ah, esto nos habla de la aislación humana, del frío, de la materialidad, de dejar la basura sobre nuestras cabezas hasta que los deshechos nos comen”, deduje al tratar de entender qué era este conjunto extraño de elementos.

Todo conjeturas, todo deducción, porque antes de ver “Ansío Los Alpes; Así Nacen Los Lagos" no leí la reseña de la obra, sólo me preocupé de llegar a la hora a la Estación Mapocho para juntarme con @macpubli.

Al terminar la función y ver la cara de desconcierto de mi amigo, le hablé del arte conceptual, de las instalaciones, de la poesía del discurso. Le hablé, le hablé y le hablé, hasta que su semblante volvió a la normalidad… O algo así como la normalidad.

Es interesante –por decirlo menos- cómo nuestro intelecto está acostumbrado a lo esperable, a lo lógico, a lo convencional. Y, dentro de todo, mi intelecto parece funcionar en una dirección esperadamente correcta, por lo menos, de acuerdo a lo que más tarde leí en la reseña de la obra:

“La creación ha sido descrita como un poema visual y sonoro que retrata el estado de desolación y aislamiento que experimenta el sujeto contemporáneo y, en particular, el clima de tensión que ha experimentado la sociedad colombiana en los últimos años”.
Sea como sea, la pieza quebró algunos de mis mapas mentales y -la próxima vez que pase por una tienda de disfraces- ya no pensaré en fiestas… sino en el Concepto Oso.

lunes, diciembre 14, 2009

Paloma TV "Elecciones 2009"

Al igual que las pasadas elecciones (alcaldes, 2008) decidí registrar brevemente parte de mi experiencia democrática. Esta vez no sólo voté, sino que además fui apoderado de mesa en un liceo donde votan muchísimas mujeres de la tercera edad.

domingo, noviembre 29, 2009

Entrevista en CNN

Aquí va el video de la entrevista...

viernes, noviembre 27, 2009

Estoy invitada a CNN

Cambios sociales, nuevos paradigmas, nuevos comportamientos, identidad, privacidad

Internet y la web 2.0 en el debate político y la participación ciudadana, movilización social

De la vida online a la vida real, #pichangastwitter y #juntastwitter

El uso de las redes sociales por parte de las empresas, el desafio de transformarlas en una herramienta rentable

Grandes eventos en Chile de web 2.0, emprendimiento e innovación, invitados internacionales de gran nivel, emprendedores web, Wales, Shirky, Rheingold, Prensky, Tapscott,

Aplicaciones prácticas, de las redes sociales

No hay que estar en todo - no estar, no observar, no conservar = un segundo analfabetismo digital

como se aprende? cursos, nombres...

Esto no se aprende... se vive

Como la gente se involucra sentimentalmente con estos medios, para luego usarlos de forma efectiva y práctica

Tenemos comunicación en tiempo real de muchos a muchos

Se genera un valor a través de la conversación conjunta...

Cambios en el consumo, en las formas en que aprendemos, en que nos entretenemos

Nativos digitales

redes sociales y su implementación en educación...

Fundacion Chile - EducarChile - Comunidad Educativa - www.ComunidadViable.cl - Plataforma Bligoo

viernes, octubre 30, 2009

Comunidad Viable: ¿Para qué? ¿Por qué?


Estoy convencida de que hoy para los profesores las comunidades virtuales representan oportunidades en la era de los nativos digitales.

Cuando entran a una sala de clases, hoy los profesores se encuentran con estudiantes muy distintos de los de las décadas anteriores. Son los llamados Nativos Digitales.

Es la generación de la convergencia, donde trabajo, estudio, entretención, colaboración son elementos que aparecen de forma conjunta. Quieren aprender haciendo y hacerlo de forma colaborativa.

Entonces viene la pregunta ¿Cuáles son las mejores formas de educar a las nuevas generaciones, cuando el modelo tradicional les resulta cada vez más ajeno y/o aburrido?

Una posibilidad sería: Usando el poder de la tecnología para que el aprendizaje aparezca en un contexto en el que profesores y alumnos puedan crear, consumir, mezclar y compartir información.

Si ésta es una buena respuesta, en educarchile queremos formar parte de esta interacción, entregando a la comunidad educativa y, especialmente a los profesores, oportunidades y espacios para que esto suceda, a través de la herramienta Comunidad Viable:

Oportunidades para compartir conocimientos, experiencias, inquietudes, colaborar y generando valor conjunto.

Espacios que permitan a los profesores experimentar de forma simple y amigable en los contextos que para sus alumnos son innatos.


Comunidad Viable permite de forma gratuita crear sitios y desarrollar comunidades virtuales, donde sus miembros y visitantes pueden leer, publicar y comentar diversos sitios y contenidos, en concordancia con las nuevas formas de aprender que tienen los Nativos Digitales.

Te invito a formar parte de Comunidad Viable... haz tu sitio pinchando aquí!

jueves, octubre 15, 2009

La mujer justa

La conversación comenzó en la fila para tomar el colectivo que cada mañana me deja en la puerta de mi nuevo trabajo, el cual está ubicado en uno de los sectores residenciales más exclusivos de Santiago.

Ella, simpatiquísima y muy guapa me contó que trabajaba como empleada doméstica para una de las familias más adineradas de Chile. Hablamos sobre lo grande que era la casa, cuántos empleados había y lo generosos pero dominantes que eran los miembros del clan con el personal de servicio. Así también conversamos sobre los viajes, ropa, cenas y costumbres de sus patrones.

A medida que su relato se iba desarrollando, yo comencé a encontrar cada vez más coincidencias con la trama de “La Mujer Justa” de Sándor Márai, un libro que he estado leyendo y que refleja el lujo con que vivían las familias más ricas de Budapest (Hungría) en el período entreguerras… y se lo dije.

“El libro cuenta la historia de un hombre muy rico, casado con una mujer de su misma clase social, pero él siempre ha estado enamorado de una sirvienta. Luego, deja a su primera esposa para casarse con esta otra mujer que había sido muy pobre. Lo interesante es que el libro está dividido en tres partes, cada una es un monólogo de uno de los personajes, como si estuviera hablando con un amigo. Así ves la misma historia contada con tres sensibilades absolutamente distintas entre sí. También es fabuloso cómo los relatos van dibujando con gran detalle y de forma vívida el ambiente que se vivía en aquella época, los escenarios, la riqueza y las costumbres. Y mientras más me hablas, más parecido me parece a lo que he leído en el libro, en especial por ese deseo de los ricos de tenerlo todo como una forma de tranquilizar el alma, siendo sin embargo un estado al que nunca pueden llegar”.

Después le conté uno de los pasajes que más me llamó la atención. “La mujer que fue sirvienta sentía fascinación por el mundo de los ricos y hasta se podría decir que llegó a ser uno de ellos, pero había algo que no podía tolerar. Era sólo una costumbre, pero generaba en ella un odio profundo. Cuando había sido empleada cada noche debía preparar las habitaciones antes de que sus patrones se fueran a dormir. Cuando abría cada cama debía dejar sobre ella el pijama perfectamente estirado pero boca abajo, para que cuando se fueran a acostar, sólo tuvieran que deslizarse dentro del pijama”.

“Todo sigue siendo igual. Casi exacto de como lo describes”, me dijo. “Cada tarde voy a las habitaciones, quito los cobertores superiores y abro la cama haciendo un triángulo especial, como en los hoteles de lujo. Dejo una botella de agua y un vaso sobre el velador y… el pijama estirado sobre la cama”.

“Es increíble, han pasado más de 60 años y todo sigue igual, pero en realidad no alcanzo a imaginar como es la vida allí y te confieso que me da entre fascinación y miedo el mundo de la gente con tanta plata”, le dije. “Yo soy profesional, me va bastante bien, pero vivo en un lugar muy pequeñito y no tengo cosas de grandes marcas. No tendría ropa para ir a una de las cenas que me cuentas, si es que me llegaran a invitar”. Creo que sintió un poco de lástima por mí y me sorprendió ofreciéndome regalos. “Mi patrona me da cosas finísimas que casi no ha usado. Es tanto que yo siempre le regalo a mis amigas y como me caíste tan bien, te podría dar algunas de esas cosas a ti”, me dijo cuando ya habíamos llegado a mi trabajo y yo estaba por bajar del auto.

Intercambiamos nuestros datos y nos despedimos con un beso en la mejilla como si fuéramos viejas amigas. Partí caminando, mientras pensaba sobre la continuidad del orden social y el intercambio de roles, porque mientras muchas cosas permanecen inamovibles, la vida da muchos, pero muchos giros inesperados.

domingo, septiembre 27, 2009

El último día

Éste ha sido el último día de los 32 años y me he puesto ha pensar que cada día es el fin de algo y, al mismo tiempo, un nuevo comienzo.

Ha sido un año intenso, lleno de cambios en la geografía, en el trabajo, en el alma, en el corazón y en el cuerpo.

Me corté el pelo muy corto, como siempre había querido hacerlo, pero nunca me había atrevido. Estuve en Nueva York, Santiago, Valparaíso, Choshuenco, San Martín de Los Andes, Coquimbo, Buenos Aires, Colonia y Montevideo. Gané un par de kilos extra, me fui a vivir sola por primera vez en mi vida y cambié de trabajo.

Fue un año de familia, de amistad, de romance, de amor y desamor, de esperanzas y de soledad.

Muchas veces pienso que mi vida es como una comedia de situaciones y son muchos quienes han marcado este episodio, pero en mi alma los protagonistas han sido las personas más queridas y trascendentes: mis abuelos, mis padres, mis cuatro hermanos, mis tíos y mis amigos Bárbara, Jose, Pablo, Milca, Luis, Gabriel, Pato, Cote y Piti. Ustedes son los que han estado más cerca de mí, haciendo de este año algo especial, compartiendo la vida, escuchando mis historias eternas, apoyándome, siendo mi brújula y dándole sentido a todo… Haciendo de éste un gran capítulo.

Muchas gracias.

domingo, septiembre 13, 2009

Simple y llanamente Montevideo

En las fotos las habitaciones se veían bien y los consejos de los miembros del sitio de viajes lo recomendaban como un buen lugar. "Hotel Sur". Me gustó como sonaba, algo nostálgico, algo borgeano. Y la calle era como debe haber sido Buenos Aires hace unos 30 años, porque dicen que Montevideo es como el Buenos Aires antiguo y sentí que podía ser cierto.

Subí una largísima escalera, con la maleta a cuestas hasta llegar al segundo piso, al abrir la puerta de la habitación número 9, quise salir arrancando. El lugar era deprimente y kitsch. Practicamente un motel parejero. De hecho, tenía un parlante como de computador en cada velador y un plástico que cubría el colchón. Muros color damasco y flores plásticas decorando un pequeño escritorio.

Me acosté en la cama desolada. Y me puse a discutir conmigo misma. "Me voy de acá inmediatamente". "Pero si tú fuiste la que siempre dijo que se acomodaba a cualquier lugar". "Sí, pero todo tiene un límite". "Pero si sales ahora a buscar otro hotel, hasta encontrar uno que te guste, perderás valiosas horas de recorrer la ciudad". "Mmmm. Es verdad".

Cambié el switch a modalidad actitud positiva. Decidí darme una ducha para despejarme antes de salir a recorrer y el baño resultó ser muy bueno, decorado con buen gusto y todo funcionando a la perfección.

A las pocas horas estaba enamorada de la ciudad y las dos noches en el hotel fueron muy plácidas.

Esos tres días hice muchas cosas inolvidables: caminé por la ciudad vieja, la costanera y por la playa en el sector de Pocitos. Tomé muchas fotos. Fui a la Feria de Tristán Narvaja, el mercado de las pulgas más entretenido y grande que he visitado en mi vida. Comí carne en el Mercado del Puerto, escuché jazz en El Tartamudo, hice un city tour con una guía con alma de comediante, probé el pez espada en el barrio de Buzos, y entrevisté a unas chicas para Paloma TV, que amablemente me explicaron el sello absoluto de los uruguayos.

Finalmente, también terminé queriendo a mi cuarto de hotel, con sus muros color damasco, sus parlantitos en el velador y su baño maravilloso. Pero por sobre todas las cosas, lo terminé queriendo por su balcón encantado, que me regalaba la mejor vista posible: un cuadro con tintes de nostalgia y de sur, una vista borgeana a algo que podría haber sido el Buenos Aires antiguo, pero que no era eso, sino que mucho más. Era simple y llanamente Montevideo. Una ciudad para amar.


El Mate Uruguayo en Paloma TV



Fotos de Uruguay: Colonia y Montevideo

lunes, agosto 17, 2009

Decadente glamour

Es bastante ridículo, lo sé, pero disfruto profundamente las equivocaciones de pertenencia local. Me explico. Me encanta cuando alguien piensa que soy de otro país o cuando estoy en una ciudad que no es la mía y las personas creen que he vivido ahí desde siempre.

“Eres española”, me preguntan con frecuencia. “No, es que tengo los dientes separados y tal vez por eso seseo un poco al hablar”. La mayoría de las veces el interlocutor insiste en esto, asegurando que tengo un acento extraño. ¿Será verdad? Imagino que es como cuando uno tiene tics o modismos raros, de los que nunca se ha dado cuenta y que los cercanos no te comentan, porque están muy acostumbrados o bien porque temen hacerte sentir mal.

Creo que me gusta más pretender que soy de un lugar cuando estoy de visita y eso se disfruta especialmente en los taxis, micros y colectivos. Llevar un par de días en Argentina y discutir con el taxista la ruta a seguir para no sentirme timada, lo que casi siempre me resulta fatal, aunque se siente rico. “Vamos a Palermo. Tome Soler y después Juián Álvarez a la derecha”. “Ché, no se puede tomar Julián Álvarez a la derecha”. Discuto un poco, me doy por vencida, el chofer tiene razón, pero al menos lo intenté. A otro, que de verdad me quiso cobrar de más haciéndose el que no conocía las calles y que no lograba ver el mapa porque estaba corto de vista, le di de su medicina cuando me dijo que tenía que comprarse una lupa para ver las callecitas. “Había pensado en pasar a una librería, pero ya es muy tarde, vos no sabés dónde podré comprar una lupa”. Feliz porque logré que creyera que era una chilena que vivía en la ciudad, le dije saboreando la venganza: “en un quiosco”. “¿En un quiosco? ¿Vos creés?”. “No creo, estoy segura, hoy por hoy en un quiosco puedes encontrar de todo”, aseguré haciendo un guiño a un post de Orsai, riéndome en silencio con una broma que sólo yo entendí y disfruté.

Pero la delicia máxima es cuando piensan que eres de allí, sin que te lo hayas propuesto. “Voy a la subidita que hay junto al Restaurant La Olla”, dije a un colectivero en Puerto Varas. Entonces comenzó a hablar sobre cosas que sólo tendrían sentido si yo fuera de ahí. “No cree que ya está bueno de esos arbustos que afean tanto ese hotel”. “Sí claro”, respondí. “Porque vio esas máquinas que compraron en la Municipalidad, deberían usarlas para esto”. Después siguió comentando el clima y me preguntaba si yo podía recordar si para el dieciocho pasado había llovido a principio de mes, y que en las fiestas había estado lindo, o si había sido al revés”, contesté con la seguridad de una mentirosa novata pero orgullosa, que las últimas fiestas patrias, el cielo estaba azul y que en 2007 era cuando el cielo se había rajado lloviendo. ¡Qué placer!

Lo sé, sé que es rarísimo. Supongo a que se debe a esas ganas de ser de todas partes. O al menos de los lugares en los que me siento a gusto. Lo de española en mi propia tierra es más raro aún, supongo que me agrada por ese gustillo de decadente glamour.

sábado, agosto 08, 2009

Qué es peor

“No sé qué es peor: Estar en una discoteque, que el DJ ponga una canción, que todo el mundo grite woooo y que tú no la conozcas… O estar en una discoteque, que el DJ ponga una canción, gritas a todo dar woooo y notas que eres la única que está gritando” fue la reflexión de mi amiga Bárbara, mientras esperábamos cerrar la noche bailando algún tema notable.

También comentamos sobre un tipo que bailaba como profesor de gimnasio, otro que se contorneaba cual vedetto y gurpos de amigos que al parecer pertenecían a la “generación Yingo”, algo que escapa a nuestro entendimiento pues 1) a la hora que transmiten el programa estamos trabajando, 2) estamos un poco viejas y 3) ninguna de las dos tiene televisión.

El lugar: “Mito Urbano”, una discoteque de Bellavista. El motivo: celebrar el cumpleaños de @jlriffo. La música: de todo un poco. La gente: un poco de todo.

Como siempre uso expresiones anticuadas, no quiero hacer una excepción, por lo que declaro que “dejé los pies en la pista de baile”, observé, recorrí el lugar de punta a cabo, tomé mucha agua y, por ende, visité el baño en varias ocasiones, lugar propicio para hacer anotaciones etnográficas sobre las mujeres y sus distintas formas de reafirmar su imagen frente al espejo.

“Esta polera hace milagros”, le decía una chica a su amiga. “¿Por qué?”, la interrogué. Me explicó que el drapeado de la prenda disimulaba los “rollos”, rollos que claramente sólo existían en su imaginación anoréxica. Minutos antes había entrado al “VIP”, señalando que necesitaba conocer todo el lugar y así tener material para escribir un artículo. Como el viejo cuento dio resultado, sentí la responsabilidad de figurar de reportera incluso en el baño. Las amigas eran estudiantes de dietética y párvulos, jamás habían oído hablar de mi blog, pero estaban felices de ser entrevistadas, por lo que me explicaron exaustivamente las razones que las llevaban a ser clientas frecuentes del lugar: “No es muy rasca, ni muy cuico, no ponen ni mucho reguetón, ni mucho tecno y el ambiente es muy bueno”.

Las dejé felices mirándose al espejo, y volví al segundo piso del local, donde se supone hay mucha “Very Important Person”, guapos y guapas bailando solos, en un corredor-balcón, esperando ser vistos o admirados por el “perraje” que disfruta en grande en la plata baja. Un garzón me explicó que los que tenían acceso eran los “amigos de la casa”, pero noté que también valía ser extranjero. Hablé casi con puros chicos. Un tipo que tenía una onda entre Elvis y Cowboy, me contó que era cordobés y que trabajaba hace cuatro años en Chile como modelo y en promociones, su amigo uruguayo hacía lo mismo y había una pareja de neozelandeses que estaban viajando y aprendiendo español, por cierto, sin mucho éxito. Más allá, uno que parecía futbolista argentino, resultó ser el cajero de un local de sushi del Alto Las Condes y el cuadro lo cerraban dos amigos brasileños que registraban todo en video con su cámara de fotos y que se empeñaron durante un buen rato en explicarme por qué el ambiente de la noche paulista era tan distinto.

Después de mirar mucho, recorrer el lugar, subir y bajar, volví donde mi amiga Bárbara quien esperaba sentada una canción que la hiciera cerrar la noche diciendo woooo. Pero fui yo la que gritó wooo, cuando comenzó a sonar “Corazón”… “Yo no sé que me pasa cuando estoy con vos…”.

“Pero cómo, ¿no la conoces? Es una de mis canciones favoritas”, le dije. "No, no la conozco y acabo de darme cuenta de que tienes un lado muy guachaca", respondió Bárbara al descubrir mi debilidad por la cumbia, que después de “Los Auténticos Decadentes”, siguió con “Que nadie se entere” de “La Noche”.

Todos tenemos derecho a tener nuestro "Lado B", ¿o no? Y el mío no es precisamente VIP, es cumbianchero.


domingo, julio 19, 2009

Viviendo en la brecha


Paloma y Myriam 1978
Cargado originalmente por paloma.cl
Camila nació el 15 de febrero de 1996 en Santiago. Beny nació el 29 de diciembre de 1922 en Vilna (Lituania). Camila es hija de mi amigo Carlos Verdugo y Beny es mi abuelo materno. En menos de 24 horas ellos me han mostrado dos visiones muy distintas sobre la forma en que las personas nos relacionamos con la tecnología y ambas son sorprendentes para mí.

Mi abuelo usa el computador para jugar naipes y, este año, aprendió a ver las noticias en el New York Times, El País de España y el Jerusalem Post. El uso del correo electrónico le resulta demasiado complicado -tanto como utilizar un celular o el reproductor de DVD- pero muestra interés cuando le hablo de cosas como Twitter o Skype. Beny creció en la época de la radio y de las vitrolas, ya más grande tuvo un toca discos, televisión y, a fines de los '60, una línea telefónica que compartía con otra familia de la misma cuadra en el barrio de Pedro de Valdivia Norte. Cuando yo tenía unos 7 años, él me trajo de Estados Unidos un Walkman, y mi papá me enseñó a grabar cosas de la radio. Pasaba horas sentada escuchando y esperando a que pusieran las canciones que me gustaban para poder grabarlas y, a veces, llamaba a las emisoras para pedir "temas" y cuando no me sabía el nombre, se las tarareaba al radiocontrolador. Cuánta nostalgia.

Desde entonces mi vida tuvo en cada momento una banda sonora especial. Por primera vez en la hostoria del hombre era posible llevar los sonidos que uno quisiera, donde uno quisiera, para disfrutarlos de forma individual y, en los últimos años, han aparecido muchos otras tecnologías que permiten experiencias tanto o más revolucionarias que esa. Me gustaría estar dentro de la mente de mi abuelo y saber qué es exactamente lo que piensa cuando nos ve a mis hermanos y a mí mirando videos en YouTube, chateando o "visitando" virtualmente las decenas de ciudades que él visitó de verdad. Él dice que en parte es como ciencia ficción, pero sé que sus reflexiones son mucho más complejas que eso. "Mira, imaginemos a Napoleón, lo tenemos como un gran personaje a principios del siglo XIX, si lo hubiésemos llevado 1800 años antes, al Imperio Romano, de seguro no le resultaría muy difícil adaptarse, pero si lo traemos sólo 200 años más adelante, a la época actual, se volvería loco con tantas cosas: el auto, el ferrocarril, la televisión, el teléfono, las computadoras. Yo ví al hombre llegar a la luna, creo que por eso no me sorprendo tanto con los avances. Si fuera más joven aprendería a usar todas estas cosas que tu usas, pero estoy cansado", me dijo cuando le insistí sobre el tema por teléfono.


Camila vive en el mismo barrio donde mi abuelo crío a sus hijos, Pedro Valdivia Norte, pero ella vive el lugar con la música puesta en el cuerpo. Creció escuchando canciones en CDs, en el computador y en dispositivos móviles. En el living de su casa hay una radio con cassettera, pero sus papás nunca le explicaron para que servía y ella nunca se interesó en averiguar. Por estos días el Walkman cumple 30 años y un par de personas de la radio Rock&Pop y el diario El Mercurio la contactaron para prestarle un par de días un "pérsonal estéreo" y conocer sus reflexiones al respecto. "Como yo ocupo iPod, no sabía con que me iba a topar... Lo primero que me llamó la atención es que lo encontré grande y pesado. Después me fijé que no tenía pantalla, USB ni nada para cargarlo en el computador. Me pasaron el Cassette (que menos mal que tenía Jonas, Tokio Hotel, Reggaeton, etc.) y me equivoqué varias veces antes de poder ponerlo bien. Cuando empecé a escuchar el cassette me fijé que había un zumbido constante, y me explicaron que era la cinta corriendo... Lo que me pareció raro, era que se ponía mas lento y mas grave, y mis papás me dijeron que era por que se estaban acabando las pilas. Fui a ponerle pilas y hubo una graaan diferencia. También vi que tenia botón para adelantar, pero no para retroceder, así que tuve que sacar el cassette y darle vuelta con mis uñas. Anoche me dediqué en averiguar qué canciones tenía, y todas muuy buenas :D", cuenta en su blog.

Tanto para Camila como para muchos que han nacido después de ella, la tecnología es algo que está, algo con lo que crecen, no es algo que hay que aprender. La tecnología es para ellos como echar a correr la llave del agua y beber. Para Beny y muchos otros que no crecieron con los nuevos avances tecnológicos en el cuerpo, se requiere mucha energía para entender e incorporar las nuevas herramientas, pero lo más importante, se requiere responder a una pregunta que puede ser escalofriante: ¿por dónde parto?

En lo personal, cada vez me da más miedo desconectarme, perderme de algo, quedarme dormida y despertar al día siguiente sin entender nada, en un mundo con nuevos códigos, con nuevas herramientas y prácticas. Imagino que es la pesadilla de quienes sin ser nativos digitales navegamos en contextos creados por y para ellos.

También vivo maravillándome cada día con nuevas cosas, pero quisiera no perder la capacidad de asombro que me da el hecho de haber crecido en un tiempo mucho más analógico y, por qué no decirlo, mucho más romántico.