lunes, julio 07, 2008

Simplemente soy

Ella se sienta frente a mí con cara de nada, de soy nadie y de nada me pasa. Abre la cartera y saca un cosmetiquero de flores, tan de flores, tan normal, tan de tantas mujeres en tantas partes. Allí, en el movimiento del vagón del metro, se convierte en equilibrista, manejando el pulso con el delineador y el pequeño espejo mostrándole como mantener el perfecto camino sobre su párpado izquierdo. Se pinta el otro ojo y añade la sombra, luego base para toda la cara, máscara de pestañas, rubor y labial.

Me mira y sonríe, es otra mujer, tiene cara de todo, de que todo pasa, de que ya salió de la cama y es un ser social.

Le sonrío de vuelta y vuelvo a pensar que yo no puedo hacer ese arte de equilibrio precario y perfecto mientras todo se mueve, yo no puedo cambiar mi ser en sólo unos minutos, yo no puedo ser nadie y ser todo después.

Yo simplemente soy yo.

miércoles, julio 02, 2008

El show de Luisito

La Laly es mi peluquera, pero Luisito es la estrella del lugar. Cuando joven él era vedette. Le encanta hablar de eso, casi tanto como le gusta ir a la ópera y al ballet.


Aquí hay más capítulos de Paloma TV

Ingrid Betancourt Libre


Por fin liberaron a Ingrid Betancourt.
Son millones en el mundo que sufren
injusticias como la que la afectó a ellla
y mucho, mucho peores.

martes, junio 24, 2008

Dos x uno

“Mi frondoso pelo necesita ser peinado para lucir decente y el problema es que cuando me subo a la moto me pongo el casco y no hay cabellera que aguante, menos la mía. Es por eso que empecé a usar las simpáticas boinas que además me han gustado un montón y ya no me las saco ni para dormir.

"El tema es que la boina ocultaba el crecimiento normal de mi pelo y el trabajo de las ultimas semanas había sacado de control a mi barba, llegando al punto que el día que decidí afeitarme mi maquina ya no se la pudo, y me tiraba hasta el punto de sufrir en cada pasada, por lo que decidí ir a una peluquería”.

No me compré una moto ni me estoy dejando barba, esta historia es de mi amigo Nicolás Orellana, quien cuenta en su blog cómo logró matar dos pájaros de un tiro en uno de mis lugares favoritos de la ciudad, dando clase de coherencia en cuanto a su condición de joven 2.0 y, por lo tanto, de mulitasking man (hombre multitareas).

“Conversando con una gran amiga (Claudia Torres, quien me debía un almuerzo) empezamos a planear qué podía hacer para cortarme el pelo y comer al mismo tiempo y llegamos a un lugar increíble: La Peluquería Francesa y Boulevard Lavaud

Todo esto queda en el Barrio Brasil (Compañía 2789 esq. Libertad), a pocas cuadras de la estación de Metro Cumming”.

Cuando después de compartir café y comida Nico decidió ocuparse de su pelo, caminó algunos metros y se encontró con una peluquería del 1880, “en donde mi boina hacia un juego perfecto con el recinto”. Supo así que era el lugar correcto para obtener un buen corte de pelo y una “alucinante” afeitada a la antigua, con toallas calientes, navaja y todo lo demás.

A mí la peluquería Francesa me encanta, pero al Nico le gusta incluso más pues asegura que salió del lugar viéndose tan guapo que las chicas lo seguían por la calle.

Sin duda, un espacio citadino para soñar.

domingo, junio 22, 2008

Abuela todo terreno

Hoy es el cumpleaños de mi abuela, se llama Eliana Albala, vive en México a donde llegó exiliada a mediados de los ’70. En ese país hizo buena parte de su carrera, en ese país enviudó a fines de la misma década… y se quedó allí, en la ciudad de Cuernavaca.

A mi abuela le decimos Ilana, es profesora, poetisa y doctora en literatura. Comenzamos a conocerla más en sus viajes casi anuales que pudo realizar más de 10 años después de haber dejado Chile.


Si yo hablo mucho y muy rápido, ella me gana. Es despierta, genial, acelerada, vital. Vive sola, maneja su auto, hace clases en la universidad y está siempre estudiando, trabajando, aprendiendo. Tiene su carácter misia Ilana, vaya que sí, pero es una abuela todo terreno y me encanta. Cuando llegue a mis setentaytantos me gustaría estar así. De hecho, mi papá me mandó esta foto y me encontré bastante parecida a ella. Frente a este descubrimiento mi padre dijo “es lo que llaman parentesco”. Mi hermano Felipe (26) dijo “no te pareces en nada, convéncete: eres adoptada, atte, el primogénito”.

Más allá de la risa que me dio todo esto, entre lo del cumpleaños y la foto se me ocurrió que era un buen momento para preguntarle a los hijos de la Ilana algunos conceptos que describan a mi abuela. Estas fueron sus respuestas:




Shlomit, actriz: “Metódica, ordenada, letra perfecta y alineada, alma de bibliotecaria, gran lectora, buena amiga, intensa, gran maestra, apasionada de sus materias”.




Gaad, inventor (mi papá): “Trabajólica, creativa, perfeccionista, buena administradora de su casa. Siempre tuvo una casa moy bonita con pocos recursos, era así no porque les fuera mal, sino porque nuestros padres nunca buscaron ser gente rica, sino que sólo querían tener buenos espacios para sus hijos, espacios para crear y espacios para recibir a los amigos”.






Rosana, médico: “Activa, enérgica, terriblemente perseverante, acuciosa, inteligente, generosa, muy estricta, pero al mismo tiempo desprendida en el dejar crecer a los suyos”.




Ahora estamos hablando con mi abuela por skype, porque ella está 100% conectada, tiene mail y chatea. Así es una abuela todo terreno, una abuela 2.0.

Eliana Albala / Febrero 2008 / Foto: James Oligney

martes, junio 17, 2008

Personalidad múltiple

Me subí al taxi en la esquina de la casa. “Al metro por favor”, dije al conductor.

Me di cuenta de que el hombre era casi igual a Rodrigo, un taxista con el que conversé largamente hace algunos meses cuando iba rumbo a la casa de mi mamá. Por ello, mi siguiente acción fue preguntarle el nombre.

“Me llamo Norton”, respondió.

Hice un esfuerzo sobrehumano para no tener un ataque de risa, mientras le explicaba por qué mi interés en cómo se llamaba.

Extrañamente él comenzó a hacerme un montón de preguntas para constatar si era él mi taxista Rodrigo. Que hace cuánto tiempo fue, que hacia dónde me dirigía yo, que cuál fue el tema de conversación. “Olvídelo, no es usted y no tiene mayor importancia”, respondí.

“Es que yo a veces digo que me llamo Norberto, Juan o Enrique… Pero Rodrigo, mmm, no nunca.

De reprimir la risa pasé al desconcierto. Creo que todos tenemos diversas expresiones de nuestro ser de acuerdo a los roles que nos toca desempeñar en la vida, pero es raro escuchar a alguien que hable abiertamente de estas personalidades y tenga incluso distintos nombres para referirse a ellas.

martes, junio 03, 2008

Calle 2.0

Apoyo a los perros de Chaitén y a Un Computador Por Niño. Me gustaría que el Metro funcione toda la noche y que la música y los libros no tengan impuestos. Quiero que el voto sea voluntario y que @francotirador venga al BlogPower.

Tal vez estas cosas no signifiquen nada para ti, pero son causas que me importan y que apoyo a través de Facebook, una red social que forma parte de la famosa Web 2.0, la cual me dedico a investigar diariamente y que, según mis amigos, ocupa cada vez más espacio en mi blog, dejando poco y nada de calle. (Ojo, que las cosas que me importan son “tangibles” y mis amigos que alegan son “de verdad”).

Muchos de ellos irán el sábado 7 de junio al BlogPower, evento donde nos juntaremos a reflexionar sobre qué tanta fuerza tienen estas causas y los movimientos de ciberactivismo y de qué forma los movilizadores de procesos políticos están considerando las nuevas maneras de constituirse en red.

Allí estaré como moderadora de uno de los paneles y, el resto del tiempo, sacando fotos como siempre. Es en el Edificio de la Telefónica y para llegar allí tengo que hacerlo caminado, no por avenidas de Second Life, sino por una calle de verdad. ¿Sirve?

domingo, mayo 25, 2008

Más China

Otra vez, de forma notable, me ha escrito mi amiga Mónica Melo, mi querida corresponsal que también pone sus Ojos en la Calle, con poesía y en China...

La Reconstrucción


La lluvia regresa después de días de calor, de escombros y cenizas en las ciudad de Sichuan. La muerte viajó desde la sangre hasta el nuevo sentimiento de los chinos que ahora hablan solamente de reconstrucción. Haremos una ciudad nueva en tres años, dice Jiabao.

Lo traducen por canal 9, el canal en inglés cuya señal llega a Tongling, donde la tormenta cae sobre el asfalto de la Universidad y las peluquerías.

Veo sus luces rojas cuando salgo a comprar arroz y un poco de leche.

Me detengo en las vidrieras que simulan un ambiente de glamour primitivo, secadores enganchados al espejo, la famélica hermosura de una china invitando a preguntar un precio, una opción, un buen momento para el sábado quieto y enfermizo.

Esa luna circular, huérfana, tosca, dándole vueltas al trozo de cabello arrancado de una sien al mediodía.

Por la noche, las permanentes y las tinturas van a un cajón inquieto y amarillo, el sillón de espera se hace una colcha húmeda donde ellas se inclinan, simulan mirar tele. O tal vez la escuchan y la miran. Sichuan, 120000 heridos, mas de 60000 muertos. "Lo que más sobra acá es gente" bromea un maestro antes de entrar a clases y hablar con mis alumnos. Luego ya no bromea, los ve y no dice nada.

Una de las mujeres juega con el control remoto, la más pequeña de las tres que están en la vidriera le contesta a los autos que frenan, es la que entra y sale y la única que me vio con mi paquetito de las compras y mi cámara sin baterías.

De pronto, algo impensable ocurre. Se cruza y me muestra una lata de té agujereada con un cuchillo y sellada con cinta adhesiva. La lata tiene una foto de Sichuan y muchos caracteres que no entiendo. Ante mis ojos ajenos, ridículamente grandes en la noche, en la lluvia, en el aire ajeno y débil, me sonríe.

Como si fuera un Erdosain que habla con Hipólita, como aquella Ullrica que ha inventado Borges, como quién sabe cuál de todas esas putas que me trajo Onetti una y otra vez en su escritura. Así la miro, la pongo en un lugar privilegiado de mi tinta y prometo escribir sobre ella, aunque no sepa bien qué ni por qué habría de hacerlo.

La mujer me vuelve a sonreir y al cruzar, un chino gordo y con cara de haber estado por mucho tiempo solo y hambriento, le corta el paso y la toma limpiamente del brazo, como si fueran amigos o un cliente de antaño, de los que siempre pagan y no lastiman.

Los veo desaparecer detrás de una cortinita de cuentas de plástico, como las que aparecen en mi imaginación cuando recuerdo a Astier la noche de la bala fallida, esa noche en que empezó su reconstrucción como una flor que se abre, como un hombre que acepta ser quien es, porque ha pagado, porque ya ha muerto, porque como todos pero a su manera, también ha amado. Y vaya que ha sufrido.

jueves, mayo 22, 2008

Nadie es una cifra

Trajebaño Catalina, gorrito de sol, Algarrobo, mar y la pala en mi mano. “Si sigues cavando vas a llegar a China”, me decía mamá. Por la noche imaginaba a las personas que vivían en ese país, haciendo todo al revés, con la cabeza hacia el suelo y los pies hacia arriba, porque mi papá me había mostrado en un mapamundi que ellos, los chinos, estaban casi casi justo al otro lado del globo. Es decir, que si yo estaba aquí, ellos, los chinos, estaban al otro lado, literalmente “patas pa’ arriba”.

Con el correr del tiempo me di cuenta de que en China no vivía sólo una decena de personas como en el dibujo de arena que guardaba en mi mente. Descubrí que eran miles, millones, miles de millones. Su cultura milenaria y misteriosa, su caligrafía de a respiros, una idiosincrasia reservada y musical,

Durante los últimos dos años mi amiga Mónica Melo ha vivido allá, en Tongling (provincia de Anhui) donde fue para enseñar español. Ella es argentina, profesora de literatura y poetisa. Tuvo un blog hasta que los prohibieron, pero siguió enviando sus relatos y poesías por mail.

Ella fue la primera persona en la que pensé hace 10 días cuándo supe que la tierra se movió con fuerza en el país de la gente al revés. Pensé en la magia de sus palabras, en su bella voz, en las conversaciones de madrugada (la suya o la mía), pensé en sus fotos y en la angustia de no saber.

Los muertos ya superan los 40.000 y puede parece una cifra fría y lejana, a menos que uno tenga parte del alma allí, en ese lugar que hace diez días Mónica vivió como un punto rojo:
“Nadie habla. Tongling Xue Yuan está lejos del epicentro del terremoto pero hoy TODOS SOMOS CHINOS.

Se cuenta por debajo de la sangre la sangre de los muertos. 1.000, 21.000, hace apenas una hora... se habla de 50.000. Pero los expertos afirman que debajo de los escombros aguardan otros 50.000. Y las cifras siguen su destino de sal, lavandina, tierra húmeda. Y la cámara entonces enfoca los detalles. Una mano, un par de zapatillas, una madre con un sola pierna abrazada a un hijo. Muerto. Esa mujer, el punto rojo que le dio sentido al film La Lista de Schindler. Detenidos en cada testimonio. En un par de zapatos bajo la lluvia. En el rostro mutilado de una niña, en los ojos deformados de otro anciano. El suero, el agua, la lluvia sobre los cartones, sobre las manos lastimadas de los que ayudaron todas estas noches a salvar más gente. Un bebé que sobrevivió 50 horas, una nenita que sale rota, con los huesos expuestos, sonriendo. 69 horas sin comida, sin abrigo. Esa nena se ríe. Abraza al soldado y sonríe. Mi punto rojo. Mi inflexión personal donde todo se detiene para mí. ¿Qué hice de bueno en este día? Un jovencito sale entre dos paredes, pasó días sin beber y pide coca cola. Entonces, nada, entonces una abre la heladera y mira el litro y medio y dice: Esto también es la vida, ésta también es la felicidad. Abro correos, extraño a mi familia, a mis amigos. Siento como un golpe de ansiedad y gracias por lo mucho que amo. Un celular en un auto aplastado que suena, que sigue esperando una respuesta. El terremoto sacude. Nos sacude. En un instante se acaba todo. No más esfuerzos por el examen, por esa casa con 140 cuotas por cumplir, no más ráfaga de soberbias por dinero, por los años del doctorado, por los hijos que se desean o se han ido. Todo es una nube de ceniza. Y velas rojas contra el borde de la lluvia”.
Mónica Melo
Un homenaje a todos y cada uno de los afectados por esta catástrofe, porque nada ni nadie es sólo una cifra.

jueves, mayo 15, 2008

Mangiata

Traducido al español roundtrip quiere decir viaje de ida y vuelta, pero si se toma textual sería algo así como un viaje redondo, algo bueno de principio a fin. Así fue mi hora de almuerzo en Valparaíso.

Opté por comer sola. "Me caigo bien casi siempre", le dije a Romina, rechazando la amable invitación que me hizo de ir a almorzar su casa.

Caminé desde el Congreso hasta la calle Colón y tomé una micro hacia el sur. "Me avisa en Rodríguez, por favor". Luego de bajar del bus, caminé hasta el 538 y una vez en la Mangiata elegí una pequeña mesa junto a la ventana. Esperé mi lasagna mirando el mantel a cuadros, las flores plásticas y los recuerdos de Italia que cuelgan en los muros del lugar.

Después de devorar hasta el último bocado, pagué, di las gracias y en la esquina tomé la micro de vuelta.

Quería mirar la ciudad, el chofer me dijo que no le molestaba, así que me ubiqué en un pequeño asiento junto a él. De los parlantes de su radio salía el nostálgico vaivén de un tango que teñía aún más de nostalgia este día nublado del Puerto.

"Qué linda es su música" dije al conductor antes de bajar. "Más linda es cuando se baila", respondió.

sábado, mayo 10, 2008

Un viernes cualquiera

Una típica noche de viernes, un viernes cualquiera, un viernes por la noche, conversábamos con mi hermano Felipe y nuestro amigo Claudio, sobre lo cool que resulta por estos días ser dospuntocero o, al menos, parecerlo.

Haciendo honra a nuestro espíritu ñoño –y trago mediante- prendimos al unísono nuestros computadores y comenzamos a grabar el mejor programa de TV de los últimos años. Algo que sin duda se convertiría en material de culto, donde tres sujetos discutían sobre cosas que supuestamente a nadie le interesan, pero de las que todo el mundo habla… Por lo menos todo “nuestro” mundo: el mundo de los ñoños (nerds).

El mito quedó en leyenda urbana cuando nos falló la tecnología y decidí hacer un par de resúmenes de lo que fue nuestra experiencia y subirlos a Flickr video. Un poco parodiando mi aparición en el programa de TV Estamos Conectados de Canal 13, un poco resumiendo lo que fue la noche y un poco homenajeando la frase de la semana donde unas amigas comentaban lo guapo que eran muchos de los hombres que participaron del First Tuesday de mayo: “Muchos comparten un pasado nerd y un futuro prometedor”.

Eso sería todo...




Bacstaich

domingo, mayo 04, 2008

Pausa


Hay veces en la vida en que debemos parar. Motivos hay muchos, en esta oportunidad se trata de razones de fuerza mayor que tendrán mi alma, mi mente, mi cuerpo y mis ojos centrados en la familia, en solucionar algunos temas, amar con todas mis fuerzas y usar la entereza que he adquirido con los años. Les dejo la puerta abierta, de ésta, mi casa. Ya vendrán más historias... por ahora, una pausa.

Foto de James Oligney en Flickr