jueves, diciembre 29, 2005

Con el pie izquierdo



Todos los días bajo de la cama por el lado izquierdo, pero eso no quiere decir que siga la textualidad y “me levante con el pie izquierdo”.

Cada mañana, me siento en el borde izquierdo de la cama, abro la cortina, miro el parque y, siguiendo las enseñanzas de Lidia, trato de ver cómo está vestida la gente, de ese modo sé si hace frío o calor.

Pero hoy me levanté con el pie izquierdo en todo sentido. Llené la taza del café con agua fría, en el segundo intento, la llené con agua caliente, pero puse la cucharada de azúcar fuera de la taza, después salí corriendo y cuando por fin llegué a la Estación Mapocho y tomé el colectivo rumbo al trabajo, al sentarme sentí que se me había descosido el pantalón y… que se me había descosido mucho.

Como no soy tan exhibicionista como algunas de mis amigas piensan y, por suerte andaba con un chaleco, me lo amarré a la cintura, hasta que una compañera de la oficina me prestó hilo y aguja para coser el gran hoyo. Siempre digna.

Ahí estaba yo, sentada en el baño, con los pantalones en la mano y la aguja enhebrada siguiendo el camino de la costura. Así, puntada a puntada, comencé a pensar en que todos estos contratiempos eran señales, símbolos de un año que ha sido bien raro.

Sin mucho ánimo de hacer balances, parece que la vida me obliga a reparar en ellos, me manda gritos y, mientras escucho la banda sonora de estos días, trato de mover las nubes para ver los detalles del 2005. No es un trabajo fácil y creo que me tomará un rato, seguramente más de lo que demoré en coser el pantalón, mucho más.

Espero tener las cosas más claras para el 2006. Espero que sea un año de luz, en que los caminos brillen y también espero aprender cuál de ellos es el quiero tomar. Todo lo haré puntada a puntada.

martes, diciembre 27, 2005

CyberCeci en Mosqueto

Acabo de conocer personalmente a mi ya gran amiga y colega CyberCeci que vino desde Canadá de visita a Chile, luego de tres años y medio sin pisar su terruño…

Nos encontramos con la Agnes en el Café Mosqueto, después de barajar otras posibilidades del barrio, como Brainworks, “Verdecito”, Concepto, De las Artes y Abarzúa.

Hablamos de amores y desamores, de perros y cambios de vida, aunque ciertamente nos quedó muuuucho por conversar.

Son raras estas conexiones de la vida, cuando uno encuentra personas con las que puede mirarse y, sabiendo que no somos iguales, sentir que hay algo que nos conecta, que nos comunica, que nos hace vernos en los ojos de las otras…

Me gustan estas cyberamigasparqueforestaleras… Espero el siguiente encuentro, que creo será el próximo año…

viernes, diciembre 23, 2005

Viejita Januquera

Aún no decido si esta época del año me encanta o la odio. Me molesta ver que la gente más que disfrutar y estar en familia se estresa para comprar regalos y, sea cual sea la creencia imperante, la celebración pierde todo sentido. Pero también me gusta sentir el ambiente algo bondadoso que reina y (no puedo negarlo) me encantan las feriecillas que se instalan en distintos puntos de la ciudad, en especial aquellos puestos que venden cosas originales. La mejor a la que he ido este año es la de la Plaza de Armas, donde hay varios estands de productos naturales y otros tantos de artesanías de variado tipo.

Pero más allá del vitrineo, en esta época y durante todo el año, no me gusta regalar porque sí. Sólo soy feliz dando un regalo a alguien, porque estoy segura de que le va a encantar o porque sé que es una cosa que esa persona de verdad necesita. Esta vez predique y practique este concepto y compré muy, pero muy pocos regalos por compromiso.

Creo que es una buena política, más aún considerando que soy judía. En todo caso, desde siempre con familia y amigos me ha tocado celebrar las dos festividades de esta época: Navidad y Jánuca, por lo que cuando regalo con gusto me siento como una “Viejita Januquera”.

Sea cual sea su religión, espero que todos los que visitan este blog, mis amigos y familia, tengan un fin de año tranquilo, que aprovechen de regalonear a sus seres queridos y que 2006 venga lleno de cosas buenas.

Como regalo, con ganas por cierto, les dejo una breve explicación para que entiendan de qué se trata Jánuca y, si me equivoco, agradeceré a mis amigos judíos que me ayuden con los up date…. Les deseo la victoria del espíritu y muchas felicidades!!!


Jánuca

Más que en la religiosidad, esta fiesta tiene sus bases en un hecho histórico, pues se conmemora la victoria militar de los macabeos contra la ocupación griego-siria en el siglo IV antes de la Era Cristiana. Tiempo después, en el año 168 a.E.C. el Rey Antíoco IV, El Grande, invadió Israel, arrasó con todo, tomó como prisioneros a mujeres y niños y profanó el Templo de Jerusalem provocando el estallido de una rebelión judía. El líder de esa revuelta fue Matitiau, un sacerdote de la aldea de Modiín, quien junto a sus cinco hijos encabezó una lucha que duró casi dos décadas, hasta que obtuvieron tanto la libertad religiosa como la política.

Uno de los momentos más importantes de esta historia tuvo lugar el 164 a.E.C., año en que se produjo lo que se conoce como el Milagro de Jánuca: cuando los macabeos liberaron el templo, para purificarlo debían realizar un ritual para el que necesitaban aceite puro. Encontraron una pequeña vasija que contenía aceite que duraría sólo un día, pero milagrosamente duró ocho, suceso que fue tomado como la victoria de las tradiciones judías por sobre el helenismo, es decir que se trata de la celebración de la victoria del espíritu por sobre la injusticia y la opresión.

Jánuca se celebra generalmente en diciembre y en los hogares judíos se enciende un candelabro especial de ocho brazos (como el de la foto), en el cual se va prendiendo una vela por noche, hasta tenerlo completamente iluminado el último día. (Up date de Felipe: Hay una novena vela, está al centro y es más alta, se llama Shamash y su función es iluminar para que las otras ocho no representen luz, sino todo lo demás. Shamash es la que se usa para prender las otras velas, día a día).

Y… no sé por qué, pero al igual que en la navidad cristiana, los niños reciben regalos.




martes, diciembre 20, 2005

Hace dos años




Desde la semana pasada me venía acordado, pero hoy no pensé en eso hasta que oí su voz al otro lado del teléfono. Me dio pena.


Y pensé en esa mañana de 2003, sin haber dormido nada, corriendo a la peluquería, nerviosa, con las flores para el pelo, la bolsa con el maquillaje y por dentro toda la emoción del gran día.



Los encajes, las medias, los zapatos, el vestido, las fotos, la música. Caminé con mis padres sintiendo a la gente, los amigos, la familia y el amor al frente, al final del camino.

No recuerdo cada palabra, pero sí la sensación física, la felicidad y el alma contenta.

Hoy se cumplen dos años de ese día… el vestido está guardado en un rincón de la bodega y la pena es grande algunas veces.

No me arrepiento de nada… creo que ese fue uno de los días más felices de mi vida… tal vez, el más feliz.

lunes, diciembre 12, 2005

Foto en la Camara Secreta


También lo pensé.

El sábado conversamos de esto con amigos y familiares; hablamos sobre los aspectos legales y lo entretenida y peligrosa que resultaba la trasgresión.

Pues bien… gracias a Roberto y a otros informantes ya sabemos de un bloggero que se atrevió y se sacó una foto mientras votaba… ojalá que no le vaya tan mal con la ley y que sobre el tema se abra un debate más que una oleada castigadora. Mal que mal, esta es una evidencia de cómo las nuevas tecnologías pueden marcar nuestras vidas para bien o para mal.

También yo me imaginé sacándome una foto en la cámara secreta. Sólo como un registro de un momento de felicidad. Y es que -gane quien gane- de verdad me pone muy contenta votar, marcar lo que quiero para mi país y participar en un acto ciudadano en el que todos somos iguales.

Este año fue más desastroso para mí, pues se me ocurrió cambiarme de La Reina a Santiago Centro, me tocó votar en el Liceo Cervantes en Amunátegui, donde tuve que hacer una de las filas más largas del país.

Así y todo valió la pena mi cómputo:
- Estuve parada una hora y media
- Simpáticas mis compañeras de espera
- Tres votos, con una triada redonda
- Gané dos, la tercera la veremos el 15 de enero en la segunda vuelta
- Me fui con calor, pero contenta… Lista para la foto.

Cómputo del país:

- Michelle Bachelet 45,93%
- Sebastián Piñera 25,44%
- Joaquín Lavín 23,23%
- Tomás Hirsch 5,39%

Cómputo de blogs:

- Quemar las naves
- Ingbmk
- Roberto
- Petra
- Periodismo global

miércoles, diciembre 07, 2005

Trance y pulgas (panoramas)


Siga las instrucciones: Respire profundamente hasta sentir una completa conexión entre los ritmos que rigen su cuerpo, su mente y su alma. Si aún no logra entrar en el anhelado trance, póngase en contacto con la naturaleza, asista a una fiesta tecno, consuma algún tipo de sustancias alucinógenas o vea una teleserie nacional. Todo bajo su propio riesgo.

Sí, lo reconozco, no sé mucho de trances. Él que si sabe es José Miguel Tagle. Lo conocí en julio cuando dio una charla en el Museo de Arte Contemporáneo sobre su trabajo “El cerebro del Chamán: investigación neurobiológica e instalaciones bio-electrónicas”.

Entre 1991 y 2001, José Miguel visitó varios grupos étnicos del Amazonas, Gran Chaco y Escandinavia, documentando mitos y rituales que involucran estados alterados de la conciencia. A partir de este material ha realizado varios trabajos que exploran la actividad cerebral asociada a la experiencia visionaria, lo que también ha intentado trasmitir a través de instalaciones que conjugan aspectos neurobiológicos, de las artes visuales, de la música y de la electrónica.

José Miguel va a hablar de su experiencia en la tertulia “Las Técnicas Arcaicas del Éxtasis”, donde otros expositores van a abordar temas como “Música Mapuche y Trance” y “Arqueología y Trance”. El ritual es el viernes 9 de diciembre en Loreto 460, a las 20:00 y cuesta sólo $1000 pesos la entrada.

Para los que gusten de la cosa más terrena, el sábado 10 hay una feria de las pulgas en la Plaza Centenario, justo fuera de la municipalidad de Providencia. Leí el dato en “Zancada: Cosas de Minas”, un blog que está de pelos. Se supone que en esta feria se puede encontrar miles de cosas raras y el lema es que se venda de todo menos ropa, por lo que la oferta estará cargada a las revistas viejas, libros, juguetes, adornos, cosas para la casa y accesorios. El horario es de 10 a 14 horas.

Para terminar la receta de un fin de semana entretenido, el ingrediente final podría ser una maratón de películas románticas, pero no cualquiera sino de esas que uno ya vio muchas veces y sin embargo le siguen parando los pelos cada vez que las encuentra por ahí.

Esta será mi fórmula para el trance… No sé qué elige usted: ¿chamanismo, pulgas o romance?

Ahhh y también están las elecciones… Sin duda, otro trance con muchas pulgas.

lunes, diciembre 05, 2005

Sola en la cama…



Fui a ver la película chilena "En la Cama"… y fui sola.

Una vez más un experimento, una opción. No estaba segura con qué me iba a encontrar, cuáles serían mis reacciones físicas y emocionales, por lo que preferí enfrentar la situación sólo conmigo.


Mi hermano Felipe me lo había advertido. La película tiene escenas bastante explícitas, pero no sólo se trata de un tema sexual, sino de la intimidad que generan los personajes, de la identificación que logran crear en los espectadores.

Un paquete de galletas de cereal, una coca light y yo.

"En la Cama" no es una película perfecta, tiene algunos diálogos buenísimos y otros inconducentes, desaprovechados, poco creíbles. Pero es buena. Por lo menos a mí me gustó.

Al principio, sentí que estaba viendo “Antes del Amanecer” o “Los Puentes de Madison”. Incluso algunos parlamentos y situaciones se parecen, pero más adelante las situaciones toman aire propio.

El ritmo y la tensión son elementos bien manejados. En ningún momento me sentí encerrada porque la película trascurra todo el tiempo en la habitación de un motel. Blanca Lewin y Gonzalo Valenzuela están guapísimos y, la actuación, sobre todo la de ella, está muy bien. Me encantó verla cantando a Súper Nova… tengo que aprender esa canción!!!

La Trama: Bruno y Daniela acaban de conocerse en una fiesta y deciden pasar la noche en un motel. En la intimidad de la cama comienzan a hablar de cosas cada vez menos triviales, hasta cuestionarse y discutir sobre aspectos profundos de las relaciones humanas. Es una de esas historias de personajes que no debieron conocerse pero su vida calza en un espacio perfecto pero momentáneo.

No sé si es algo generacional, geográfico, del momento que estoy pasando en la vida o qué, pero la película me llegó… sólo un poco, pero me llegó.

Eso me pasa por ir sola a la cama.

miércoles, noviembre 23, 2005

Lluvia de noviembre


Es como estar en el sur, la escucho cada vez más fuerte al otro lado de la ventana, chocando contra el suelo del estacionamiento que hay afuera de mi oficina. Imagino una casa de madera, una chimenea prendida y los árboles mojados brillando con el viento. Me gusta la lluvia de noviembre. Me gusta este otoño en primavera.

Hay veces que todo en la vida combina ¿cierto?
Foto de Katemina

lunes, noviembre 21, 2005

Experimento: Mi Vida Sin Tele



Datos preliminares: desde pequeña fui buena para ver tele, aparato que ha sido como una droga para mí, por el nivel de evasión que me entrega. Puedo estar horas frente a esa caja viendo desde programas muy serios, hasta dibujos animados, pasando por espacios de manualidades, películas románticas, canales de música, biografías, telenovelas, noticiarios, etcétera, etcétera.

Y, muchas veces, cuando estoy viendo tele nada más existe en el mundo, porque yo estoy ahí, dentro de la pantalla, viviendo y sintiendo todo lo que pasa. Algo así como una enajenación experiencial.

Aunque en la época del colegio tenía un pequeño televisor en blanco y negro con manilla para cambiar los canales, con el paso de los años me he puesto más cómoda. Tanto ha sido mi apego al control remoto que me siento una afortunada por no haber adquirido lo que Safura Abdool Karim describió como el “pulgar de PlayStation”. Sin duda, desarrollé condiciones destacadas y una gran resistencia para este deporte. Y llegué a estar en las ligas mayores.

Hace dos semanas estoy viviendo sin televisión. El experimento no comenzó como algo voluntario, sino que la máquina se echó a perder. Renunció a su vida útil. Entonces, en lugar de reemplazarla, de comprar un último modelo, probar pantallas planas, pantallas gordas, o lo que sea, decidí adoptar una actitud estoica, rechazar (por el momento) la tentación que significó el amable ofrecimiento de la Liú y probar cómo es mi vida sin tele.

¿Qué les puedo decir? Ha sido duro, pero estoy sobreviviendo. A veces me descubro sentada en la punta de mi cama mirándola con nostalgia, como si estuviera encendida y los colores brotaran de ella, pero sé que todo está en mi imaginación, que sigue mala, que está desenchufada. En otros momentos, para aplacar la angustia tomo el control remoto y hago como que la enciendo y cambio los canales. Me siento mucho mejor, créanme. Pienso que es como cuando la gente intenta dejar de fumar y se pone cigarrillos apagados en la boca y bota humo imaginario.

Mi abstinencia no ha sido absoluta, debo confesarlo. A mediodía, en el casino donde almuerzo, mi atención escapa a las historias de mis compañeros de mesa, los ojos se fijan en la tele que está en una esquina del lugar y me evado por algunos minutos en un pasaje de una novela mexicana, cuya historia no entiendo, pero eso es lo de menos; en el metro se me han pasado algunos trenes por quedarme pegada mirando las pantallas que cuelgan en las estaciones, donde pasan noticias y videos musicales; en la Bienal de VideoArte, estuve más de una hora acostada en una instalación, que consistía en una cama con un monitor sobre ella, mientras que la fila de gente que esperaba probarla era cada vez más larga. Además, creo que varios de mis amigos ya no me quieren, porque en actos compulsivos he apagado un par de televisores en casa ajenas; eso lo hago cuando me descubro en estado catatónico o escucho que alguien repite una pregunta a la que no respondí por estar pegada a la pantalla.

Dentro de lo positivo puedo decir que he vuelto a leer con devoción, me estoy aprendiendo nuevamente las frecuencias de las radioemisoras que más me gustan, he redescubierto el living de mi casa y estoy conociendo más el barrio y la ciudad. También volví a ir a museos, a cumpleaños de amigos, a juntarme para conversar un café… Pese a los beneficios, esto ha sido duro, pero se los prometo: seguiré en la lucha.

Recen por mí.

martes, noviembre 15, 2005

Al rescate de la memoria






“La fotografía no es una fotografía, son muchas, son miles de miradas, son lenguaje y memoria”… Esa fue una de las reflexiones de Ilonka Csillag que tuve la oportunidad de escuchar el lunes en el Instituto Arcos, donde la directora del Centro Nacional del Patrimonio Fotográfico (CNFP) presentó el trabajo de almacenaje, restauración y conservación que desarrolla la entidad.






Recientemente el CNPF editó un bellísimo libro que recorre la historia de la fotografía en Chile durante el siglo XX y en la charla ella contó un poco sobre el nuevo proyecto del organismo: un nuevo volumen sobre Chile desde la fotografía pero está vez abordando el período 1900-1950.

Cuando se tocó el tema de los criterios de selección, sobre qué guardar y qué no, Ilonka se mostró partidaria de conservar todo, porque lo que hoy nos parece irrelevante en el futuro puede ser útil para reconstruir algún eslabón de la cadena, de la memoria de un período determinado. En el fondo tenía frente a mí a una cachurera organizada como yo.

Esa es mi premisa: guardar todo, clasificado, pero todo al fin. Me cuesta desprenderme de las cosas, de las fotos, de los papeles, porque todo es memoria, memoria de algo, de algún pequeño detalle que mañana no estará más con nosotros.

miércoles, noviembre 09, 2005

Brujildas




Varias veces algunas personas me han dado ideas de temas sobre los cuales podría escribir en el blog. La mayoría de las propuestas son buenísimas, pero no logro hacerme el tiempo o las ganas de llevarlas al “papel”.


Ahora mi amiga Cote dice que debería escribir sobre nuestra ida a la playa. “Creo que fue muy positiva, ya que jugamos póquer y tomamos tequila”, agrega y me manda esta foto que le saqué sobre unas rocas en Algarrobo. Me explica que la imagen y la reflexión que propone, dicen relación con la idea de que estamos solos en el mundo; buscando conectarnos con otros, pero solos al fin.


Yo también creo que la ida a la playa fue positiva, pero no sólo por el póquer y el tequila. Tampoco estoy de acuerdo con que estemos solos en el mundo. Fue positiva porque en Algarrobo la conocí mucho más y pude ver que es una gran mujer, divertida, sabia, soñadora, trabajadora, idealista, pero también pude ver que estaba ahí conmigo.

Lo mismo me ha pasado las últimas semanas con otras amigas. Ha sido un mes de brujas y brujerías maravillosas y aprovecho esta tribuna para agradecer a este aquelarre de tremendas mujeres que me acompaña, donde además de la Cote encuentro a la Piti, Lidia, Liú, Sole, Trini, Maca, Yasna, Mónica y otras amigas que me muestran eso, que definitivamente no estamos solos en el mundo. Gracias brujildas bellas.

viernes, noviembre 04, 2005

Escorpiones


Esta es mi hermana Gabriela cuando era chica; debe tener unos seis años en esta foto, en la que aparece disfrazada de tigresita en un acto de fin de año de su colegio.

Hoy la Gabi cumple 14 años.

Ella es una Paloma en versión 2.0 o reloaded, es decir una versión distinta y mejorada. Yo soy buena para hablar con todo el mundo, ella es muy selectiva. Yo soy bajita, ella es alta. Yo fui perna (nerd) cuando chica, ella siempre ha sido de las top de su curso. Cuando yo tenía 10 años y mis compañeros jugaban a los Pitufos, a la Trini y a mí nos dejaban elegir sólo dos papeles: Gárgamel o Azrael… si la Gabi hubiera sido compañera nuestra, no me cabe duda de que hubiera interpretado a la Pitufina.

Igual que en esta foto, la Gabi mira el mundo con esos tremendos ojos verdes, siempre en silencio, hasta que entra en confianza y cuenta las mejores historias que uno puede escuchar, con un humor exquisito y una risa contagiosa.

También mi papá está de cumpleaños pronto. Él se llama Gaad, es inventor y quienes lo conocen sabrán que merece un post aparte. Por ahora basta con decir que me inventó a mí o por lo menos, la mitad de mí… lo que ya es bastante.

Besos para mis escorpiones adorados.