miércoles, noviembre 21, 2007

La ropa sucia (no) se lava en casa

Una decena de veces he presenciado en plena calle actos de violencia hacia mujeres, los cuales son efectuados por sus propias parejas. Principalmente gritos y zamarreos, pero violencia al fin y al cabo. En un par de esas ocasiones he visto carabineros en las cercanías, he ido hasta ellos y les he informado sobre lo que acabo de ver. En algunas oportunidades me han tomado en cuenta, en otras no.

Es un tema difícil, con límites difusos, en el que nadie se quiere involucrar, donde pocos están dispuestos a intervenir, muchos tapan su boca con frases como “no es mi problema” y otros tantos piensan “algo debe haber hecho para merecerlo”.

Partamos por decir que NINGUNA MUJER MERECE SER AGREDIDA NI FÍSICA NI SICOLÓGICAMENTE. Sin embargo, a menudo existe una responsabilidad compartida en la llamada violencia doméstica: uno agrede y el otro “se deja” agredir, ya sea por miedo, por vergüenza, por cariño, por esperanza de que la situación vaya a mejorar o, simplemente, por costumbre.

Un círculo vicioso que muchas veces se da a puertas cerradas -lavando la ropa sucia en casa- y que en bastantes casos se trasmite de generación en generación. Es el círculo de la violencia, donde nadie es culpable, donde no sólo sufre la persona agredida, sino también el agresor, pues al calmarse se arrepiente de haber dañado (física o sicológicamente) a sus seres amados.

Al igual que lo que ha sucedido en los últimos años con el destape de casos de pedofilia, hasta hace poco la violencia contra la mujer era un tema oculto, un asunto del que se hablaba entre susurros, del que nadie sabía y del que nadie quería saber, aunque estaba y sigue estando presente en muchas partes y en todas las clases sociales.

Hoy nos encontramos con una sociedad que comienza recién a abrir sus ojos y lo refleja a través de los medios de comunicación. Me parecen destacables los esfuerzos que está realizando el Servicio Nacional de la Mujer para generar conciencia, con avisos publicitarios de una crudeza nunca antes vista. Más aún considerando las cifras que hay en nuestro país, donde cada semana una mujer muere asesinada por su pareja.


En su columna del diario Las Últimas Noticias (20/11/2007), inspirado en el caso de los tres carabineros que fueron dados de baja por no asistir a una mujer golpeada, Rafael Gumucio minimiza el asunto argumentando que no es el principal vejamen que sufre la mujer chilena, pues se desconocer otros tipos de violencia contra la mujer, situaciones más frecuentes y cotidianas, como las que mueren producto de abortos clandestinos, el hambre que sufren cientos de “jefas de hogar” sin trabajo o el hecho de percibir sueldos menores a los de los hombres. Pero lo “cotidiano” no puede minimizar lo grave.

Por eso discrepo en parte de Gumucio y me enfurece saber que la empresa de seguridad donde se registró el video (que muestra la agresión) tomará represalias contra la persona que filtro estas imágenes a los medios. ¿No debería acaso ser una obligación dar a conocer este tipo de evidencias? ¿No debería ser un delito esconderlas?

Esto resulta paradójico frente a la campaña del Sernam que nos llama a hacer algo. Pero ¿cómo saber qué hacer? ¿Cómo saber en que punto una simple pelea cruza el límite de la agresión? ¿Cómo saber cuál es el minuto justo para intervenir si se es testigo de este tipo de situaciones? ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo? Yo no lo sé y quisiera saberlo.

Tal vez el primer paso es mirar, escuchar y hablar del tema sin miedo.

Mañana (jueves 22 de noviembre) a las 20.30 en la Plaza Italia tendrá lugar la marcha “Basta de violencia contra las mujeres” y el domingo 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.

Parece un buen momento para comenzar a mirar nuestra sociedad como realmente es, mostrar nuestros trapos sucios, lavarlos fuera de casa y secarlos al sol.

12 comentarios:

Any´s dijo...

holas .......


un bso


No a la violencia !!!!



"La paz comienza con una sonrisa"

Madre Teresa de Calcuta

gonzalo dijo...

La ley de violencia intrafamiliar habilita a cualquier persona para denunciar los hechos.

Estas violencias, por su reiteración o gravedad pueden constituir delitos.

El silencio respecto de estas agresiones es tan inmoral como apoyar a una tiranía.

En efecto, nuestra omisión avala la imposición abusiva del orden patriarcal.

Ignace dijo...

¿Cómo saber en que punto una simple pelea cruza el límite de la agresión? en todas las relaciones hay discusiones, desacuerdos. Pero cuando una persona le hace daño a propósito a otra, le causa dolor voluntariamente, yo creo que ahí podría estar el límite.

La rabia es una emoción legítima, pero la agresión innecesaria es una enfermedad presente a todo nivel en nuestra sociedad, en todos nosotros, por eso es un tema tan tabú. La agresión da vueltas y vueltas, entre mujeres y hombres, padres e hijos, amigos, conocidos y desconocidos, y tanto hombres como mujeres tenemos la responsabilidad de detenerla, en nosotros y en los demás también.

No me sorprende que una empresa de seguridad avale la agresión y a los agresores, toda vez que quienes trabajan en ellas e incluso sus propietarios suelen ser ex-militares. Y los militares son la representación formal en nuestra sociedad de la enfermedad de la agresión, son la cara "legítima" de la agresión.

Yo me alegro mucho de que toques el tema, pero me perturba tanto foco que se pone en la violencia contra las mujeres, cuando la violencia no suele ser unilateral. Da el caso de que los hombres somos físicamente mas potentes, y de que la sociedad nos favorece, por lo tanto mueren mas mujeres que hombres por violencia intrafamiliar, pero la responsabilidad de la agresión, en la pareja, en la familia y en la sociedad entera, es de todos nosotros, no se trata de un problema que es tan sólo de "violencia contra la mujer", y necesitamos mucho mas que un sólo día en noviembre. Necesitamos que todos los días sean sin violencia, en todos los seres humanos, en todos los territorios, eso me gusta mas como meta, porque si no es como tapar el sol con un dedo.

Cariños.

Xime dijo...

Lo peor es que la violencia está mucho más cerca de lo que uno piensa y, de repente, advertimos que las mujeres con las que nos relacionamos a diario, que son nuestras amigas, familiares, compañeras de trabajo o de estudios la están viviendo y, lo que es peor, tienen vergüenza de reconocerlo y pedir ayuda.
¿Qué pasa por la cabeza de aquellos hombres en esos momentos? ¿Creen que ejerciendo la violencia reafirman su "poder" sobre las mujeres? Puede sonar ridículo, pero muchos piensan que así es, que las mujeres estamos "fuera de control", "alzadas", entonces habría que "ponernos en cintura" de alguna forma. Por suerte, hay también un grupo importante de hombres que sabe que nadie es dueño del otro y apoyan y respetan a las mujeres que tienen a su lado.
Lo importante es que nosotras mismas no continuemos reafirmando estos modelos ni pensando que provocamos la violencia y sobre todo creyendo en las promesas de que "nunca más".
Porque si él te promete un "nunca más" que sea con hechos concretos. Acá las palabras sí que se las lleva el viento.
gracias por el espacio!!!
cariños

Sir Malicho dijo...

Me encontrado con un Chile del cual no quiero saber. Veo un Chile extraño, sucio...
Desde mi visión joven y a la vez algo adulta me incomoda vivir ciertos días en mi país al saber de sucesos horribles: Femicidio, es el nombre del que más profundo suceso me ha tocado saber este año. Si bien no es hecho nuevo, es a nivel emocional tal que me hace pensar y pensar sobre lo que mañana en mi vecindad, en mi circulo; de amigos, universitario, es más, mucho más horrendo pensar que en mi familia podría pasar.

Me presento, soy Mauricio Pailamilla Osses, de Concepción. Soy estudiante de primer año de Pedagogía en Español de la Universidad de Concepción y a mis 20 años dedico este poema a la sociedad chilena:


"Menos 10 desde el 8 de Marzo"

Comon sa va? che succede? what's up?
despailate amor y fíjate bien
es en este país, que solamente en este país
han matando en la fecha 53 mujeres
a la fecha, por mientras
a la vista de todos,
subiendo el rating en los noticieros
femicidio lleva por titulo la noticia
el cuchillo pasa de una mano a la otra
hasta la carne de ellas, muy firme, muy a lo hombre

Good morning buenos días despailate
la comisaría esta esperando el llamado
se murió la vecina le mataron por amor
los malhombres, machos ellos destazaron otro vientre

El Casanova, el regio
le enrojeció bien duro el rostro
de ella
la Ballero, la morena.

Em cavalheiro que é injustiça?
u shebok lana jobeina
no blood Burma
mari mari Green Peace
tarde lluviosa en Haití



Despailate amor
que en un próximo extra noticioso
puedes ser tú.



Y con más: Ni a ti ni las otras quiero verlas desangrar.




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El poema para cualquiera que halla leído a Mario Benedetti, se dará cuenta que sí; es basado en un poema de Benedetti, el poema se titula "Despabílate Amor".
El poema que propongo no goza de algo nuevo, pero es moderno por ser contingente... Por favor lease con respeto y amor, que de estas fuentes he tomado la idea de escribir.

Yass dijo...

hola.

con respecto al tema de la violencia contra la mujer, se puede hablar mucho, y creo que todos tenemos mayor conciencia de los actos que ocurren cotidianamente. Tengo un ejemplo de un amigo que estaba caminando por la calle con mi hermano y vieron que un hombre le pegaba y pateaba a una mujer, ellos se metieron a ayudarla, alejando al agresor de su victima y golpeandolo para que la dejara, pero ella al incorporarse golpeo al amigo de mi hermano y los insulto por estar pegandole a su pololo, y fijate lo poco racional, si ellos la estaban ayudando, pero ella despues defiende a su agresor, entonces la culpa es compartida, la mayoria de las mujeres agredidas por sus parejas que "aman", se dejan maltratar fisica y psicologicamente, ahora la pregunta sera porque?, el miedo el supuesto amor, la desventaja economica, o el gusto por las disputas, no se , pero necesitan ayuda igual que la necesita el agresor.


saludos paloma.



yass.

Bongman dijo...

Hola Paloma.

Creo que mucho se ha hablado ya de este tema (aunque definitivamente no lo suficiente).

Permíteme sugerir un cambio; tu dices: "NINGUNA MUJER MERECE SER AGREDIDA NI FÍSICA NI SICOLÓGICAMENTE." Yo prefiero decir: "NINGUNA PERSONA SEA ESTA MUJER U HOMBRE MERECE SER AGREDIDA NI FÍSICA NI SICOLÓGICAMENTE."

Siempre se ha hablado de las mujeres violentadas por sus parejas. Se alzan voces en contra del género masculino. Pero la verdad, y si bien las cifras estadísticas reflejan que son las mujeres las que sufren mayoritariamente las agresiones, hay muchos hombres que sufren de la misma forma y muchos no se atreven (al igual que muchas mujeres) a denunciar por vergüenza o por no perder su calidad de "macho".

La verdad es que me molesta un poco la campaña del Sernam, no me parece que sea destinada a protejer sólo a la mujer... de hecho me parece tremendamente machista que exista un servicio dedicado única y exclusivamente a la mujer, en lugar de dedicarse a proteger y prevenir la violencia en contra de toda persona sea cual sea su sexo y (incluso) su orientación sexual.

No me malinterprétes. Creo que este tipo de organizaciones son un avance, pero no es suficiente y no es ni por mucho el adecuado.

Muchos saludos.

Lautaro Ferrada Q. dijo...

No recuerdo su nombre, pero sus palabras me impactaron profundamente. La vi por primera vez en televisión y luego leí una entrevista suya en el diario. Sus ojos eran claros, se podía leer en la opacidad de su rostro, la carga del sufrimiento. Había sido violada varias veces durante su vida y a su hijo e hija les había ocurrido lo mismo. Era tan terriblemente consciente de su situación y se propuso tan valientemente ayudar a otros, a los suyos y a sí misma, que sin haber superado su debilidad se atrevía a declarar públicamente:

"Algo hay en mí que revela una suerte de fragilidad, de vulnerabilidad, que el abusador detecta y hace que me perciba como su víctima... no he podido evitar transmitir este estigma a mis hijos y sé que debido a eso les ha ocurrido lo mismo." (no es literal)

La agresión física o psicológica, sexual, verbal, gestual y quizás cuántas infinitas variantes, muchas veces llevan a la víctima a pensar ¿habrá algo que haga que yo merezca este castigo? La víctima duda, vacila, se debilita, se inseguriza. El diámetro del círculo de sus derechos, a cuyo centro se encuentra, se estrecha... y ya no sabe con claridad si la agresión es el ejercicio justo de los derechos que el agresor tiene sobre ella o si su círculo ha sido roto y comienza a ser atropellada... no se defiende, tiene miedo, siente culpa y se deja agredir, a veces incluso defiende al agresor... es como si comprendiera un código secreto, una obscura verdad oculta, que al fondo del agresor y el agredido yace el mismo grito deseperado ¡No merezco ser amado!... y el agresor agrede... por amor... y el agredido soporta... por amor... ¿por amor? ¿por carencia de amor? ¿por anhelo de amor?

Un gesto, una mirada de desprecio, una despectiva mueca, unas pocas palabras lacerantes, un hiriente juicio de valor, golpes... el obscuro castillo de creer que no se vale nada se construye ladrillo a ladrillo, ocultando la verdad que yace en lo profundo de todos nosotros, que somos perfectamente luminosos... y queribles...

No leo aún el artículo de Gumucio, pero he visto estudios psicológicos en que se constata que la gran mayoría de las víctimas entrevistadas, consideran que lo peor de todo no es la agresión física sino la psicológica... pese a que la física puede llegar a quitar la vida y la otra en cambio pueda destruir sin matar.

¿Es posible recuperarse, aprender a quererse, sentirse luminoso? La "resiliencia" nos está enseñando mucho sobre ello, quien se ha destacado particularmente en su difusión es Boris Cyrulnik, recomiendo de todo corazón su libro "El amor que nos cura", quien quiera comprender lo incomprensible, la razón de las sinrazones propias y ajenas, podrá encontrar allí no pocas respuestas.

Un pensamiento de Elías Canetti: "Toda vida que uno conoce a fondo es ridícula. Cuando uno la conoce más a fondo es seria y terrible"
(Del libro de ensayo "El otro proceso de kafka")

He tratado de dar con el nombre de esa valiente mujer, pero mis esfuerzos han sido infructuosos. Ella fue entrevistada en televisión y diarios, porque estaba a la cabeza de una organización que defendía y acogía a mujeres violadas en Chile, si mal no recuerdo, su apellido es alemán, pero ella es chilena.

Saludos

Malina Hellsing: dijo...

La verdad es bien cruda la realidad que se está viviendo hoy en día, y es cierto.. muchos se tapan la boca diciendo "LA ROPA SUCIA SE LAVA EN CASA", pero al fin y al cabo es una demostración más de que estamos viviendo en una sociedad individualista y conformista.

Saludos Ignace, nos leemos ;).

Ignace dijo...

Y a propósito de este tema, mira esto que pasó. Directo del web de Francotirador: Francisco Barrera Salazar, de 26 años. decidió actuar frente a los golpes que un sujeto propinaba a su pareja en Estación Central. Su valentía le significó una bala alojada en su columna vertebral, que hoy lo mantiene internado grave en la Posta Central de Santiago, con serias posibilidades de quedar tetrapléjico.

Faracita dijo...

Ignace y Paloma,
Sólo para agradecer la preocupación y la mención al Pancho.

Quiero contarles además que no es tetraplejia, sólo son sus piernas. Pero las siente y eso nos valida nuestra fe en soñar lo imposible.

El Pancho está desde ayer en la Teletón y ya empezó su rehabilitación, poco a poco, irá avanzando, cada día volverá a tener un poco más de control de su cuerpo. Cada día esa maldita noche estará más lejos de él.

Mientras les cuento que:
A todas/os los que quieran ayudar al Pancho, se les invita a estos eventos que están organizando sus amigos y por los cuales tamos trabajando:

Tocata:
Jueves 6 dic 21 horas
Galpón Víctor Jara (Plaza Brasil)
Tocan Los Miserables, Pancho Villa más dos bandas más.
Entrada $2.000

Bingo:
Sábado 8 dic 18 horas.
Liceo Estación Central
Purísima 58, Metro Ecuador, al costado de la Teletón.
Entrada $1.500


Están todos convidados a asistir y aportar,
además de difundir al máximo!!!

Vidia dijo...

Paloma: hace tiempo que no venía a tu blog, y hoy que vine, me puse a leer post antiguos... y bueno, leí este y pensé si habrías tú leído uno mío de hace un tiempo: http://mipropiopais.blogspot.com/2007/07/propsito-del-reportaje-de-tv-sobre.html
este año el tema ha sido bien comentado, y es un alivio porque, como bien dice alguien más arriba, el problema está más cerca de lo que pensamos.
Un saludo solidario