martes, febrero 15, 2005

Cupido en el Parque


Este es mi primer 14 de febrero en el Parque y, a todas luces, es algo especial. Lo supe al correr la cortina y mirar por la ventana. Allí abajo las parejas abrazadas sobre el pasto, andando en bicicleta, sentadas en las bancas, caminando. Dos seres de negro, de alguna tribu gótica. Él le entregó una flor, ella lo abrazó y los vi más claros que todos los demás que había allí. Tomé la cámara para retratar el momento. Recordé la Ventana Indiscreta y añoré un mejor zoom. Quise ver sus caras y sentir el amor.

- Oh, Dios, ¡este lugar está lleno de malditas parejas!.
- Sí – respondí feliz, abrazándolo más fuerte – Las vi hace un rato desde arriba, a través de la ventana y saque unas fotos.

Caminamos, nos besamos y sentí corazones burbujeantes que salían de mi boca. Tuve mi propio zoom. El restaurant italiano estaba cerrado, así que seguimos a uno de comida coreana que sirvió para recordar buenos viejos tiempos y brindar por los nuevos. Por la felicidad de estar juntos y querernos.

Si fuera por mí, que todos los días y todos los minutos fueran del amor. Así es como veo el mundo a través de mis ojos.

miércoles, febrero 09, 2005

Retomando




Volví. Mis vacaciones tuvieron campo, playa y ciudad. Llegué descansada, pero con mucho sueño por el cambio de horario.




Lo mejor de este verano fue…

El regreso de mi cuñado Sebastián, que estuvo todo el 2004 de intercambio en Suiza.

Compartir con los Montecinos Acuña y disfrutar de su hospitalidad y cariño.

Jugar carioca con la Paulina y, después, con los hombres Salinero, aunque casi siempre perdí.

Las machas a la parmesana y las puestas de sol de Algarrobo Norte.

“Chamán” de Noah Gordon, porque hace tiempo que no leía un libro tan gordo, tan rápido y con tantas ganas, de hecho quedé “pelando el cable”, porque es muy, pero muy entretenido.

Las tardes de piscina con Coté y la Marisol y la visita que hicimos con ellos a la Hacienda San José del Carmen “El Huique”.

En definitiva, lo mejor de las vacaciones fue todo: todo lo que uno disfruta, descansa y comparte, para recargar las pilas e instalar en el disco duro una nueva versión del programa operativo que me hará funcionar, espero con más y mejores ganas, este año 2005.

Abran bien los ojos, que ya volví.

lunes, enero 10, 2005

Tres en la Barcaza

Emocionada es poco. Con el alma en la piel, así me sentí cuando el sábado por la noche tuve la oportunidad de asistir a un encuentro único. El encuentro de las tres en la Sala de Conciertos La Barcaza: Elizabeth Morris, Francesca Ancarola y Magdalena Matthey, mis tres cantantes favoritas interpretaron juntas, por primera vez, sus mejores y más bellas canciones.

Ya verlas en vivo a cada una por separado es algo muy especial, efecto que potenciaron en conjunto al mezclar sus voces y sus cantos. Magdalena, con su amplio registro vocal y su mágico juego del susurro; Elizabeth, gran compositora, con su voz que viene del alma, de lo profundo, y Francesca, con su fuerza escénica y vocal tan envolvente como la primera vez que la vi en Cachafaz.

Aunque decían que no lograron preparar mucho los arreglos, todo salió perfecto, incluso, la sorpresa final… Eso fue lo que terminó de emocionarme por completo y que convirtió esa noche acompañada por queridísimas amigas y mi amado, en algo absolutamente feliz e inolvidable. Francesca invitó a una cuarta cantante al escenario, invitó a Laura Fuentes, mi cuarta cantante favorita, con quien cerraron este espectáculo que debería repetirse y registrarse como un logrado y maravilloso acierto.

Luego de la música me acerqué y se lo dije a las cuatro, pero vuelvo a reiterar mi agradecimiento y mi felicidad por haber podido ver, escuchar y formar parte del encuentro, en esa noche de inmenso calor en la Barcaza, calor que también sentí por dentro.

miércoles, enero 05, 2005

Sus ojos

Quiero mandar a todos ustedes mis mejores deseos para este nuevo año que estoy segura será bueno en muchos aspectos. Sin embargo, el 2005 comenzó con mucha pena. Lugo de 10 días sin conocer su paradero, ayer encontraron el cuerpo de Francisca Cooper. Ella estaba de luna de miel en Tailandia junto a su marido Aurelio. En este tiempo su historia se hizo conocida y los chilenos estábamos pendientes del destino de esta hermosa y esperanzada novia. Al igual que Roberto, yo también quiero escribir sobre esto, porque llegué a sentir algo especial por ella, como si la conociera, como si fuera mi amiga. Confieso que tenía la ingenua esperanza de que se hubiera golpeado la cabeza, perdido la memoria y se encontrara vagando por pueblos escondidos, mirando todo con sus grandes ojos llenos de luz. En unos meses más recuperaría sus recuerdos y, de regreso en Chile, tendría muchos hijos con Aurelio y escribiría un libro. Alguien me dijo que, pese a la tragedia, ella murió en un momento feliz de su vida, en una playa paradisíaca, a días de su maravilloso matrimonio. Todo lindo, todo pleno. Un poco más allá, en otras playas y ciudades, miles de personas murieron entre la malaria y la pobreza. Ese no era su momento más feliz, no era el momento de morir. Para Fran tampoco. El dolor queda en los que quedan. Cómo se vive con eso… No lo sé.

martes, diciembre 28, 2004

CLI Generación 94


Haber pasado por el Colegio Latinoamericano de Integración no es un dato menor. No sé si sucederá en otras partes, pero es sorprendente ver el sello del colegio en cada uno de nosotros. Somos seres lindos, luminosos, con personalidad y alegría. Cada uno con sus achaques y penas también, pero con un pasado que imprime una cuota de optimismo, frente a los momentos duros. Somos una familia. Eso sentí. Hermanos y hermanas, aunque no nos viéramos hace 10 años o 15. Quedé en estado catatónico al ver el éxito de mi convocatoria… Voy a hacer un replanteamiento vocacional con urgencia. Creo que la gente del Normandie nos odió un poco y llegué a tener pesadillas con la cuenta. Esas cosas me ponen un poco nerviosa. Me gustó el lugar y la pecera estaba ideal aunque un poco ahumada. Las mujeres están todas muy minas y los hombres más viejos. No me quedé hasta el final y estuve en un rincón observando así que no me pude enterar de todos los cahuines, pero creo que estuvieron buenos. Hay varios con guagua y muchas casadas. Bueno, creo que después escribiré más largo y espero que los que no vinieron (del A y del B) se apersonen el viernes 7 de enero de 2005 en el chalé de ‘oña Pilo, incluidos los pelados y algunos de nuestros padres si quieren participar. Me gustaría también que los que no podrán ir manden algo, una foto, una carta, un chiste, algo… De hecho el Nico tenía ganas de hacer algo multimedial, pero necesita que escaneen y le manden más fotos de cuando éramos chicos. Maca Mallol y la Trini mandaron saludos desde EE.UU. Pronto pondré las otras fotos que me han ido mandando en NUESTRO SITIO. Se aceptan propuestas, escritos y todo lo que quieran poner allí. Por ahora los invito a conocer esta nueva casa, donde podrán ver y verse en el encuentro del 27 de diciembre. http://latino94.blogspot.com/

Feliz Día Inocentes.

martes, diciembre 21, 2004

GoodBye 2004


Un año más que se va ¿Cuántos se han ido ya? Aunque estoy muy cansada, ya siento en el aire ese aroma a cumbia que trae el fin de año. Y, pese a que también ha tenido sus notas amargas, este ha sido un año muy pero muy bueno y muy agitado.

Luna de miel: Puyehue, Choshuenco, San Martín de los Andes, Valdivia, San Fernando. Conocimos a Eugenio Leguineche, un gran amigo en su jardín junto al lago Lacar. Sebastián, mi pequeño gran cuñado se fue de intercambio a Lucerna, Suiza; Felipe, mi hermano, partió becado a la Universidad de Waseda en Tokio, Japón. Cambio de casa: nueve meses en el chalé de ‘oña Pilo, mi amada madre que nos acogió en la “Casa B” y junto a los chicos aguantó nuestras manías y normas ISO. Incendio en San Fernando: al día siguiente se fue la tía María, algunos meses después partieron la abuela María, mamá de la Kenita, y Don Tito, papá del Coté. Todos seres maravillosos que nos cuidan desde algún lugar. Año de Arte: fui a muchas exposiciones, participé en cursos, foros y charlas, espero que eso siga el 2005. Trabajo a mil: por primera vez tuve practicantes a mi cargo y preparé boletines internos. Estoy creciendo y ampliando mis competencias, como diría mi querida gurú Verónica R. Entré en el mundo de los bloggers, con la ayuda del Feli y de Roberto A. quien para mí es el padre de los bloggers chilensis. Me reencontré con amigos viejos y nuevos: con la Maca Mallol, la Piti, la Sole, Miguel. Tengo encuentros pendientes con la Azucena, la Vero A. y la Dani. Además de la gente del colegio. Conocí a los "otros Baytelman" y a Monobongo. El último trimestre recibimos nuestra querida casa nueva y vivimos un nuevo y (espero) definitivo cambio. El departamento está bello y es un sueño, aunque el piso del pasillo nos da dolores de cabeza, porque las tablas del parqué están sueltas. Nada es perfecto. Así, con cosas domésticas, grandes alegrías, grandes pérdidas, mucho arte y mucho amor se fue este 2004, mi primer año de casada. Un año lindo de luz y magia. Gracias a todo y a todos por la felicidad.

lunes, diciembre 13, 2004

Por Arte de Magia



El lunes de la semana pasada me llegó una carta a la antigua, de esas con sobre y estampilla. Venía desde Bilbao, España, y en su interior encontré una hermosa tarjeta de navidad de “El Respiro”, la compañía de diseño, arte y publicidad que inició mi amiga Soledad Poirot junto a su marido Felipe Samper.

Les envié un e-mail dándoles las gracias por el detalle. “Tendrás que agradecer en persona, estamos en Chile”, decía la respuesta. No fui la única sorprendida. Sole y Felipe llegaron de sorpresa para todo el mundo.

Primera estación: el miércoles era feriado y mientras almorzábamos con Paulo y la Maricel, ellos llegaron a mi casa por arte de magia. Vinieron con la pequeña y bella Amaya, hija de Felipe, quien se entretuvo con los cachureos-adornos de nuestra casa y con mis libros de niños.

Digo que llegaron por arte de magia, no sólo porque acudieron a mi invitación alegrando nuestro día, sino además porque descubrí que tengo un nuevo gran amigo y mi amigo es mago. Felipe nos dejó con la boca abierta con sus magias divertidas, porque lo suyo no son trucos, es fantasía, de la más pura y verdadera. Fantasía real.

Segunda estación: un encuentro sólo de mujeres. Con la excusa de aprender a hacer cajitas con resina, fijé una cita de sábado en mi casa. La Sole, la Piti y yo, como hace 15 años, como si no hubiera pasado ni un minuto, pero con la alegría de ser mujeres grandes y felices.

Comimos fruta, tomamos té, tomamos vino, pintamos, recortamos, nos equivocamos y aprendimos. Fue uno de los momentos más bellos que he tenido en mucho tiempo. Mi mente paró por un minuto, por toda una tarde, y era yo, la de siempre, la de los cinco, la de los 10 y la de los 15. Y eran ellas. Éramos nosotras.

Hablamos de todo, de los recuerdos, de las personas, de secretos, fantasías, penas, rabias y alegrías. De comida y de sexo también, pero sólo un poco (esto nos va a costar un interrogatorio, ja). Nos reímos de lo lindo, nos miramos, nos reconocimos y nos quisimos tanto y más que antes.

Ya no importó si en algún momento tuvimos ondas distintas, si nos alejamos un poco, porque durante varias horas, como viejitas, pintando cajas, esta caja-terapia nos hizo sentir cerca, iguales, unidas.

Las tres coincidimos en que tenemos un sello y que en eso mucho tiene que ver la Tía Isabel Muñoz. Pero nuestro lazo va mucho más allá… es una unión de risa y cariño que sigue ahí por arte de magia.

Estación terminal, todos los pasajeros deben descender.

lunes, diciembre 06, 2004

Mi amigo Ulk


Ya pasó la Teletón y en un abrir y cerrar de ojos se viene la navidad, el año nuevo y las vacaciones. Pues bien, de estas últimas semanas el único capítulo que se repite en mi mente es mi encuentro con Ulk, el perro del ex Presidente Arturo Alesandri Palma, que incluso inspiró parte de un artículo que escribí por encargo.

No. No me estoy volviendo loca. El gran danés está embalsamado y se encuentra en una de las salas del Museo Histórico Nacional en la Plaza de Armas. La verdad es que nunca me ha gustado cuando hacen esto con los animales, de hecho me da “nervios”.

Sin embargo, eso no me pasó con Ulk; es muy lindo, parece que estuviera vivo y que en cualquier momento fuera a ladrar. Me encantaría saber más sobre este bello gran danés, quién decidió embalsamarlo y dónde estuvo antes de llegar a este museo.

Si alguien tiene más datos, historias o recuerdos de este perro u otros animales famosos, no sea tímido y cuente su historia aquí.

*Este es un homenaje a nuestros perros Shai y Roky, que desaparecieron un día y ahora son ciudadanos del mundo y de la memoria.

lunes, noviembre 29, 2004

Se busca...

Se busca una niñita pecosa, alegre y consentida. Le gusta contar historias, jugar a la Abeja Maya y ver monitos en la televisión. Aquí está.

Hoy la regresión fue definitivamente rotunda y radical. Tenía pensado escribir algo sobre el afiche de la Bienal de Arquitectura que por estos días se desarrolla en la Estación Mapocho, porque encontré genial como logra ser una muestra de Pop Art Chileno en el más fuerte sentido del concepto, pero el concepto me llevó mucho, pero mucho más allá.

Recordé otra Bienal una que –si la memoria no me falla- se llevó a cabo hace 20 años. Yo tenía sólo ocho y mi mamá estaba muy involucrada en todas las actividades que por esa época realizaba el Colegio de Arquitectos.

Siempre las Bienales contemplan alguna actividad para los niños. En una oportunidad, por ejemplo pintamos con tiza sobre el suelo en la vereda que está en el frontis del Museo Nacional de Bellas Artes; todavía conservo fotos de una mención honrosa que gané a los cuatro. Fue toda mi familia, mi nana, una profesora y mi abuelo Beny, más orgulloso que pato de silabario.

Esa vez, en 1984, los organizadores quisieron hacer algo diferente. Con técnica libre había que realizar una obra sobre “La Plaza de mi Barrio”. Yo estaba en “Barrio Bellavista”, una tienda de decoración que mi mamá (la Myri) tenía en ese sector, justo en la esquina donde actualmente se encuentra el restaurante “Il Siciliano”. Ella me sentó en la mesa donde estaba la caja y me pasó materiales para plasmar mi composición. Hice un colage que recuerdo hasta el día de hoy. Era sobre la Plaza Camilo Mori y quedó realmente bello. Incluso la Myri le sacó una fotocopia. Por supuesto que en esa época las había sólo en blanco y negro.

Muy contenta puse mi obra en un sobre y mi mamá se encargó de hacerla llegar a los organizadores del concurso que, como dije, ese año tenían pensado hacer algo muy, pero muy distinto.

Aunque yo no lo sabía, para entonces las paredes del Museo se estaban cayendo a pedazos. El plan era juntar fondos para la restauración y buscaron una forma impactante de mostrar el inminente deterioro: empapelaron una de las salas con los trabajos que cientos de niños habíamos enviado y luego descararon buena parte de los muros. Mi plaza quedó rasgada por la mitad.

Como no teníamos ninguna información sobre el resultado del concurso, mi mamá me llevó al Museo para ver las obras expuestas. Mis gritos cruzaron todas las salas. Recuerdo mi cara contra el piso de madera húmedo. Lloraba desconsoladamente por tan grande injusticia. Un crimen.

Creo que ese es el momento justo en que mi carrera como artista plástica se vio abruptamente truncada para siempre. Fue entonces cuando comencé a criticar para bien o para mal todo tipo de propuestas de vanguardia, sin conocimientos sólidos, por cierto, pero sí con mucha, pero mucha convicción.

P.D. Apareció otro niño. Este es mateo de nacimiento, tiene los ojos claros y su pelo rubio y redondo como un casco de astronauta. Le gusta coleccionar monedas de todos los países del mundo y dibujar. Se llama Gonzalo Yávar y escuchó mis prédicas secretas a todos los dioses implorando por saber de su paradero. Debo confesar que lo perseguía en segundo básico para agarrarlo a besos y todavía tenemos un par de cuentas pendientes. Gonza, por favor espero que dejes un nuevo comentario indicando un email o alguna forma para ubicarte. ¡Te extraño hace más de una década! Para el encuentro de los 10 años del colegio todavía falta contactar al Nico Ferraro, Álvaro Cahn, Alejandro Tirado y otros más. ¡Necesito nueva ayuda de los cielos!

P.D. 2 Como sé que mi humilde bitácora es reconocida por buscadores como Google y la leen unos cuantos incautos, aprovecho aquí de poner un anuncio de mi querida amiga Lidia, que en su casa en Buenos Aires arrienda un cuarto para extranjeros que visiten la hermana República Argentina. Su texto dice así:

"Rent a room in Argentina (Buenos Aires)
One person accommodation in a family house; breakfast, broadband internet connection, cable TV, laundry, kitchen. Five minutes to heart of the City, near to the universitys and many town attractions. Mrs. Lidia. (54-11)15-4986-8810 tea_marzo@yahoo.com.ar"

lunes, noviembre 22, 2004

Cuanta nostalgia

Poco a poco las cosas comienzan a encontrar su lugar. Ya pusimos lámparas, cuadros y cortinas y quedan pocas cajas por ordenar. Mi nuevo barrio es maravilloso. Estas últimas semanas fuimos a todas partes caminando: a la Feria del Libro en la Estación Mapocho (cara); al Teatro La Comedia a ver “Las Cloacas del Paraíso”, de Jorge Díaz (buena y muy kitsch, me encantó la performance de Francisco Gómez como un Abel travesti, digno de Broadway); al Café Mosqueto (gran variedad de cafés del mundo); al Museo de Bellas Artes a ver la exposición del fotógrafo Henri Cartier-Bresson (una maravilla, imperdible); a Zacatecas a comer tacos mexicanos; al frontis del MAC donde vimos una pareja de contorsionistas; al cumpleaños de la Piti en la “Aldea de las Artes”; al Biógrafo a ver “Good Bye Lenin” (muy entretenida e interesante); a la casa de mi vecina Carola a tomar un vinito (onda Friends); a la Vega a comprar verduras y al Mercado a comprar pescado fresco. También tuvimos una vista privilegiada del paso de las comitivas de la APEC e incluso vinieron de Carabineros a empadronarnos, por si a alguien se le ocurría lanzar un misil desde mi edificio.

Pero más allá de todos estos entretenidos panoramas, vengo aquí a cumplir con mi promesa de la nostalgia que surgió por el hecho de cumplir 10 años desde que salí del colegio, pero haré un breve alto para un capítulo familiar.

En este momento mi hermano Felipe se encuentra en un congreso en Tailandia para mostrar su proyecto de e-learning que está desarrollando en la Universidad de Waseda (Tokio, Japón), gracias a una beca de cooperación de ese establecimiento con la Universidad de Chile. Como además de talento tiene mucha suerte, mientras esperaba el vuelo que lo llevaría a Bangkok se puso a conversar distendidamente con un hombre que estaba sentado junto a él y resultó ser ni más ni menos que el vicepresidente de Microsoft… Felipe “Cuevas”, le dicen. (En chileno cueva es una forma vulgar de decir suerte).

Muchos ya saben que él es muy bueno en el tema computacional. Retrocediendo en el tiempo podemos recordar que hizo un software musical que tiene gran éxito vía Internet, que desarrolló un sitio web de vida joven y universitaria, que le han hecho varias notas y reportajes en medios de comunicación chilenos, que hizo clases de computación incluso en la Bolsa antes de cumplir 14 años y que programaba en Atari mejor que su profesor a los 10. Pues bien, todo eso comenzó con una maquinita que nos trajeron nuestros abuelos de un viaje a Estados Unidos, con un juego que fue el antecesor de Mario Bros. Aquí encontré el testimonio gráfico de esta historia, una verdadera primicia.

Volviendo a la nostalgia del colegio, y si de testimonio gráfico se habla, a continuación dos fotos de mi curso del colegio Latinoamericano de Integración. La primera es de 1988 y la segunda es de 1991. Seguimos buscando a varios que están perdidos en el tiempo y en el espacio, necesito ayuda y una bola de cristal para encontrarlos, pistas huellas, algo. Por ahora, seguiré mirando los tesoros que aparecieron con el cambio de casa, riendo, llorando con estos trocitos de memoria que me dan tanta nostalgia.

lunes, noviembre 15, 2004

Del Latino con amor


Salí del colegio hace 10 años. Sí, es fuerte. No, no me digan que aún soy joven y todo eso, pues cumplir 10 años de algo, de lo que sea, es bastante y obliga a mirar hacia atrás, hacer recuentos, sacar nostalgias del cajón y mucho, mucho más.

Aunque cursé los tres últimos años de la enseñanza media en el Colegio Francisco de Miranda, donde hice grandes amigos, la mayoría de mis recuerdos añorados tiene relación con los 11 años que estuve en el Colegio Latinoamericano de Integración. Desde pre kinder hasta I medio. Una vida.

“Aquí estamos cantando y buscando la luz que siempre nos ha de guiar, con la frente en alto y sin desmayar, no tememos a la adversidad…” Creo que así empezaba el himno del colegio. Pero ese es sólo uno de los miles de retazos que tengo en mi mente.

Estuve ordenando y encontré fotos, cuadernos y el anuario de octavo básico… “Paloma Baytelman… amor platónico: Tom Cruise (perdón, era la época). Frase típica: Yo creo que, yo opino que. Regalo útil: un micrófono”. Las cosas no cambian, soy consecuente de nacimiento. Nací con mi estilo.

La tía Isabel y el Pelao eran mis ídolos. Mis amigas, la Trini, la Piti, la Maca Mallol, la Sole, la Tamara. En realidad el curso entero era una familia muy unida. Me acuerdo de los paseos al Manzano, las kermeses, el pepito paga doble, el tío Pedro Aceituno, mis nulas aptitudes para la gimnasia, cuando descubrimos los besos jugando al semáforo y “al cortado”, los “10 o 20 pesitos” de la tía Isabel y sus clásicos “ a corazón abierto” con los que nos hacía confesar lo más inconfesable. Como Pablo Antonio, cuando en 6° contó que yo le gustaba un poco y yo había muerto de amor por el en 4°, pero ya era muy tarde, para entonces me gustaba Benjamín. Sí, siempre fui enamoradiza. Traía el corazón gordito de fábrica.

Tengo un amor y una nostalgia tan grande por todos, que comencé un intento para organizar el clásico encuentro de los 10 años, aunque yo no haya egresado del Latino.

La Sole Poirot, que está viviendo en España, mandó las fotos que inspiraron este post (en ambas yo soy la que sale más hacia la derecha). Mucha gente pasó por ese curso, pero hay algunos que fueron como hermanos para mí y de los que no he logrado conseguir sus datos: Álvaro Cahn, Nicolás Ferraro, Pablo Martínez, Tere Ramírez, Carolina Silva y Gonzalo Yavar.

Espero que podamos ubicarlos. La idea es hacer algo la segunda quincena de diciembre, aunque hay varios que no podrán venir porque están lejos. En fin. Con esto doy por inaugurada una etapa de recuerdos. Aunque continuaré recomendando panoramas y contando mis experiencias, en mis próximos escritos reviviré algunos episodios de estos últimos 10 años, donde les aseguro que me han pasado muchas, pero muchas cosas.

viernes, noviembre 12, 2004

Extra, Extra!!!


Monobongo ayer estuvo increíble. En La Batuta no cabía una aguja más y todos bailaban y coreaban las canciones. Ellos estaban tan y más lindos que siempre, con unos overoles color salmón. ¡Son topísimos!

Para los que se los perdieron y quieren saber por qué rallo tanto la papa con esta banda, que incluso hizo bailar a mi amado Esteban y a mi querido amigo Gabriel (que no son muy bailarines)… Pues esta noche tienen una nueva oportunidad.

Los Monobongo se presentarán hoy, viernes 12 de noviembre, a las 21:00 en el Patio de Comidas del Parque Arauco (Santiago, Chile). Imperdibles. Repito. Imperdibles.

Estoy en día de cierre. Cambio y fuera.