miércoles, enero 05, 2005

Sus ojos

Quiero mandar a todos ustedes mis mejores deseos para este nuevo año que estoy segura será bueno en muchos aspectos. Sin embargo, el 2005 comenzó con mucha pena. Lugo de 10 días sin conocer su paradero, ayer encontraron el cuerpo de Francisca Cooper. Ella estaba de luna de miel en Tailandia junto a su marido Aurelio. En este tiempo su historia se hizo conocida y los chilenos estábamos pendientes del destino de esta hermosa y esperanzada novia. Al igual que Roberto, yo también quiero escribir sobre esto, porque llegué a sentir algo especial por ella, como si la conociera, como si fuera mi amiga. Confieso que tenía la ingenua esperanza de que se hubiera golpeado la cabeza, perdido la memoria y se encontrara vagando por pueblos escondidos, mirando todo con sus grandes ojos llenos de luz. En unos meses más recuperaría sus recuerdos y, de regreso en Chile, tendría muchos hijos con Aurelio y escribiría un libro. Alguien me dijo que, pese a la tragedia, ella murió en un momento feliz de su vida, en una playa paradisíaca, a días de su maravilloso matrimonio. Todo lindo, todo pleno. Un poco más allá, en otras playas y ciudades, miles de personas murieron entre la malaria y la pobreza. Ese no era su momento más feliz, no era el momento de morir. Para Fran tampoco. El dolor queda en los que quedan. Cómo se vive con eso… No lo sé.

6 comentarios:

Marcos Vasni Navarro Vargas dijo...

Sabes, yo he pensado mucho acerca de lo sucedido, pero aveces lamento que por la distancia uno solo pueda pensar, me gustaría poder hacer más...
Mucha gente sufra, mucha gente llora, mucha gente se alegra, mucha gente se enamora, en fin.... mucha gente vive...

PD: La muerte es enemiga de Dios, es enemiga de la vida y es enemiga nuestra (Paz de Dios para la familia de Francisca)

Roberto dijo...

¿Cómo se vieve con eso? Esa es la pregunta, supongo que viviendo el duelo, con todas las etapas del dolor, negarlo, enojarse, reconocerlo, resignarse, no sé.
Uf.

Carly dijo...

ufff imagínate lo que nos duele a nosotros que perdimos a dos mujeres que nunca conocimos...dos compatriotas, seguimos sus historias y nos dolió saber de su muerte aunque nos alivió el saber su paradero...
Imagínate si nos duele a nosotros...cuanto debe dolerle a los amigos de otros países que perdieron miles...en los cuales todos conocoen o están relacionados con alguien que murió en esa tragedia....mucho cariño para ellos desde la distancia.

Anónimo dijo...

...Se vive aceptando que la vida comienza y se acaba. De un año a otro, de un mes a otro, de un día a otro, de un segundo a otro. Así de fácil, así de simple. Como un respiro, como un pestañeo.
Esm

konus dijo...

Y lo lamentable será que las cosas que no han sido cercanas sino "como cercanas" se olvidan. ¿Cómo recordar siempre este sentimiento y poder prevenir algunas cosas cuando se puede?

¿Cómo se vive con lo que no conocemos y que a veces es peor que lo conocido? Pues parece que olvidando. Decirlo es fácil, para nosotros los ajenos será fácil. Para ellos, no sé.

Besos

Anónimo dijo...

paloma>>

yo conocí mucho a aurelio, en un contexto laboral, y te juro que viví esas semanas como si le hubiese pasado a mi mejor amigo...aurelio es un tipo bueno, bueno de alma, de corazón. se merecía, lo mejor y lo tuvo: a francisca. pero el destino se la quitó. pero quiero pensar que no todo es tan mal, como el cuento del caballo blanco que me contó mi suegro. éste habla de que todo es relativo, y cuenta la historia de un viajo y sabio chino que tenía un hermoso y caro caballo blanco. él era muy pobre, y todo el pueblo le decía que lo vendiera para tener un mejor pasar. y el se negó, y todo el mundo le dijo que estaba equivocado. hasta que un día el caballo se fue. y el pueblo se encargó de refregárselo, de recordarle su error. pero el chino les dijo "no todo es tan malo, como nada es bueno del todo". y un día, el caballo blanco volvió con 15 otros caballos blancos, y el pueblo le dijo: "tenías razón, ahora eres rico". y el chino sabio respondió: "nuevamente se equivocan. no todo es tan malo, como nada es bueno del todo". al tiempo, su´único hijo, se cayó desde uno de los caballos nuevos y quedó paralítico. el pueblo volviño donde él. le dijeron que tenía razón, que los caballos no habían sido una maldición sino una bendición. y el chino volvió a decirles: "no han entendido nada. nuevamente se equivocan. no todo es tan malo, como nada es bueno del todo". y claro, porque el pueblo entró en guerra con una ciudad mucho más grande y poderosa, y todos los jóvenes irían a la guerra, a combatir, menos su hijo, que estaba postrado, por lo que salvó su vida. y el pueblo le volvió a dar la razón al viejo. "la caída no fue una maldición, fue una bendición", le dijeron, pero el chino sabio remató con una gran frease: "