En Estados Unidos el besuqueo a los amigos no se lleva, hay que darle
propina a los taxistas, no llamas al mesero a viva voz, sino que
esperas a que se dé cuenta solito de que lo necesitas, y con gente a la
que no conoces mucho hay temas que son tabú: política, religión, salario
y estado marital.
Todo esto y más he aprendido y/o
repasado en diversos cursos de "sensibilización cultural" que
obligadamente o de puro gusto he tomado desde que llegué a vivir a
Estados Unidos a fines de julio de 2012.
Una semana
después de llegar a Nueva York, partí a Tucson para participar en un
programa preacadémico organizado por la Fundación Fulrbight y la
Universidad de Arizona. La idea del programa era congregar a
fulbrighters de todas partes del mundo (de hecho éramos 36 personas de
26 países distintos) para ayudarnos a mejorar nuestro inglés hablado y
escrito, enseñarnos a escribir papers académicos con los estándares
esperados en programas de postgrado de Estados Unidos, y sensibilizarnos
culturalmente frente a muchas cosas que pudieran ser extrañas
considerando nuestras diversas procedencias. La idea era suavizar el
shock cultural que muchas personas experimentan al venir a vivir a este
país.
En lo personal, he tenido la oportunidad de
visitar muchas veces Estados Unidos y he estado principalmente en
ciudades grandes, por lo que los relatos básicos de las clases de
"Cultural Awareness", eran cosas conocidas para mí. Lo que sí sucedió,
es que toda la experiencia Tucson fue lo más parecida a un reality show
que me ha tocado vivir, casi del tipo de programas con pruebas de
resistencia extrema. Teníamos temperaturas espantosas, con días con más
de 40 grados a la sombra y unos 34 grados en la noche (aclaro que había
aire acondicionado en las piezas y en las salas, pero había que caminar
de un lugar a otro a veces largas distancias), con jornadas de clases
continuadas desde las 8 de la mañana, hasta las 6 de la tarde, luego de
lo cual teníamos que escribir papers y preparar presentaciones. Yo me
levantaba cada día antes de las 6am y dormía unas 3 horas por noche.
Hasta que un día decidí que ya no podía más y dejé de buscar la
perfección y comencé a dormir más. La verdad es que la queja es parte de
la anécdota, y es también de puro ingrata, porque el programa fue
espectacular, aprendí montones y conocí a gente maravillosa.
Pero
el tema del cual quería hablarles, es de todas las miles de cosas que
llamaban mucho la atención de mis compañeros en las clases de "Cultural
Awareness". Por ejemplo, acá lo mínimo que se deja de propina en un
restaurante, es el 15%, si es que la atención fue regular, pero si te
atendieron súper bien, es norma dejar 20% o incluso más. Los impuestos
no están incluídos en los precios listados en restaurantes y comercios,
por lo que al pasar por la caja, todo cuesta cerca de un 8% más de lo
indicado. La gente se saluda y /o presenta con suerte dándose la mano,
pero jamás con un beso en la mejilla, a menos que sean personas muy,
pero muy cercanas o familiares. Los besuqueos románticos en público son
muy mal vistos. De hecho la expresión indica "NO PDI" (No Public Display
of Affection) que quiere decir, no realice demostraciones públicas de
afecto. Y esto es aún más radical si compartes tu cotidiano con gente
del mundo árabe o asiáticos. Un día en la noche en un carrete con los
amigos de Arizona, me despedí de un compañero japonés con un beso en la
mejilla. Se alejó sorprendido y me preguntó "¿Estás borracha?". Además
de eso, muchas cosas que en Chile podrían ser normales, acá pueden ser
consideradas conductas de acoso sexual, como por ejemplo, que un hombre
tenga una foto de una mujer en tanga sobre su escritorio, a vista y
paciencia de sus compañeros y compañeras de trabajo. Yendo a lo
académico/profesional, si debes asistir a una clase o a una reunión, se
espera que llegues unos 10 minutos antes. Si la clase es a las 8am y
llegas a las 8am, te encuentras con que no quedan sillas en la sala, y
que el profesor lleva ya algunos minutos hablando. El tema de la
puntualidad también corre si alguien te invita a su casa. De hecho te
indican la hora exacta a la que debes llegar y la hora a la que se
espera que te vayas. Suma y sigue.
A mí, lo que más de
ma ha llamado la atención, mi shock cultural, no está en Estados Unidos,
sino que está en aprender el mundo. Me explico: es el hecho de que en
la Universidad de Nueva York (NYU), al igual que en Tucson, también
tengo compañeros de todas partes del mundo y he ido aprendiendo de sus
costumbres y formas de comunicarse tan distintas a la mías. Tengo muchos
compañeros musulmanes, que estaban ayunando durante Ramadán, así que
aprendí sobre sus tradiciones. Pero la mayoría de mis compañeros que al
igual que yo son estudiantes extranjeros, provienen de China, Corea y
Japón. Todos son extremadamente respetuosos, hablan en un volúmen
bastante bajo y son muy estructurados en todo. Aunque parecen tímidos,
he aprendido a conocerlos y, en especial las mujeres, son muy
comunicativas.
Como si la experiencia en la Universidad
de Arizona hubiese sido insuficiente, ahora tengo un curso obligatorio
para estudiantes extranjeros que también se trata de "Cultural
Awareness", pero principalmente enfocado en la estructura y costumbres
de los habitantes de Nueva York. Y, además, estoy yendo a una clase para
practicar conversación... que es más de lo mismo, pero muy genial,
porque es con gente de todas las facultades de la NYU.
Para
muchos de mis compañeros extranjeros esta es la primera vez que visitan
Estados Unidos, incluso, para varios fue la primera vez que salían de
sus países de origen. Es muy impresionante ver todo a través de sus
ojos. Ver cómo se sorprenden, escuchar sus relatos y descubrir las cosas
que les llaman la atención.
Hay tanto más que les
podría contar, porque los estímulos, las experiencias, las historias son
miles cada día, pero por ahora los dejos con una pequeña anécdota. El
otro día le dije a un compañero: "Lo terrible de vivir en esta ciudad es
que, aunque lo estés pasando bien, aunque estés haciendo algo
entretendo, siempre tienes la sensación de que están pasando millones de
cosas más y de que te estás perdiendo de algo realmente importante...".
Su respuesta fue...
"BIENVENIDA A NUEVA YORK".