¿Qué otros elementos crees que encienden la creatividad?
lunes, enero 17, 2011
Qué enciende nuestra creatividad
¿Qué otros elementos crees que encienden la creatividad?
sábado, enero 08, 2011
miércoles, enero 05, 2011
La belleza de lo simple
Estoy consumiendo información de forma frenética. No noticias. Siempre me ha abrumado lo estrictamente actual y la prensa en mi país es más repetición que creación y profundidad.
Estoy consumiendo información, imágenes, ideas. Identificando problemas, necesidades y pensando en articular modelos para mi trabajo y para mi vida.
Entonces, en medio de la infoxicación, de forma paradójica aparecen señales que nos hablan de la importancia de lo simple. O de lo que parece simple. De la belleza de la síntesis de asuntos complejos.
Para graficar el sentimiento, quiero compartir con ustedes tres videos. Dos descubrimientos y uno más antiguo que hablan precisamente de esta simplicidad en lo complejo: cómo aprender a estar solo, qué pasa cuando llueve en un lugar donde nunca llueve y la belleza de lo repetidamente cotidiano.
La importancia de la síntesis, de aprender, de pensar, de crear y de soñar.
lunes, enero 03, 2011
Del conocimiento a la acción
Estoy tratando de entender quién soy, cuáles son mis habilidades, para qué sirven y cómo potenciarlas al mismo tiempo que genero valor para otros y para mí. No me resulta fácil ahondar en estos pensamientos sobre la conformación de mi propia identidad y por ello me gusta ver mi reflejo en los otros, entenderme y aprenderme a partir de la mirada ajena.
¿Por qué no es fácil? Porque cada vez estoy más convencida de que no soy una persona muy común, de que tengo algunas capacidades, conocimientos o formas de ser que me ponen, como dirían los gringos, fuera de la caja. Pinto fuera de las líneas. Soy más creatividad que estructura. Me muevo entre la desconcentración y un sistema de caos que sin embargo crea, articula y conecta en valor. Pero ahora me encuentro en un punto donde creo que es fundamental ordenar, enfocar y dirigir estas capacidades.
En este esfuerzo por definir y ordenar el caos, es donde juega un rol importante esa mirada ajena. Del reflejo que los otros ven de mí, en el último tiempo hay tres conceptos que me han gustado mucho. En 2008 tuve el honor de que Howard Rheingold me colgara la primera de estas etiquetas. "Eres un conector", me dijo. El concepto me encantó y decidí que mi misión es conectar ideas y personas para generar valor. Hace un par de semanas, apareció el término "curador de información" y, recientemente, "knowledge broker", que sería algo así como agente del conocimiento.
Wikipedia: A Knowledge broker is an intermediary (an organization or a person), which provides links, knowledge sources, and in some cases knowledge itself to organizations in its network. Un agente del conocimiento es un intermediario (una organización o una persona) que provee conexiones, recursos de información y, en algunos casos, genera conocimiento para organizaciones en su red.Sin duda el traje me queda grande. Pero creo que cada vez se va dilucidando mejor lo que quiero ser, lo que quiero hacer y hacia dónde quiero ir. (No sé si era necesaria toda esta reflexión auto-referente, pero sentí la necesidad de compartir esto con el mundo, antes de seguir adelante).
Como soy un poquito pegada con los temas, comencé a buscar información y a leer sobre este tema del knowledge brokering, lo que claramente se encuentra en el ámbito de la gestión del conocimiento. Una de las cosas más interesantes que he encontrado es una especie de infografía que, pese a estar enfocada en el ámbito de la salud, grafica muy bien el mundo en el cual me quiero sumergir.
Si usted ha tenido la paciencia de leer hasta aquí, le comparto mi transcripción/traducción del modelo, tras lo cual abro la pregunta... ¿Cómo podría yo aprender más sobre esto? Lo que termina siendo una especie de meta-pregunta, ya que la misma estructura que describe serviría para resolver mi cuestionamiento (qué post más terapéutico/academicista).
Del conocimiento a la acción
De Allan House, Susan Hamer y Vicky Ward
(Por la forma en que se presenta la infografía, las preguntas no necesariamente corresponden al ítem en el que están transcritas y no todos los ítems tienen una pregunta directamente asociada).
PROBLEMA
- Identificar: ¿Cuál es el problema?
- Revisar: ¿Cuándo el problema ha sido revisado?
- Clarificar: ¿Existen otros planes para hacer frente al problema?
- Evolución: ¿Existe una idea clara de lo que es necesario hacer?
- Enfocar: ¿Hay un tiempo y espacio en los que el problema debe ser clarificado, revisado y evolucionar? ¿Puede dividirse el proceso en pasos manejables? ¿Cómo se discutirá el problema con las otras partes interesadas?
CONTEXTO
- Explorar: ¿Cuál es el contexto en el cual el conocimiento será utilizado?
- Influencias: ¿Cómo los antecedentes profesionales y la regulación afecta la forma en que el conocimiento se utiliza?
- Características
- Personal: ¿Quiénes tienen el poder de usar partes específicas del conocimiento?
- Interpersonal: ¿Cuánto tiempo se necesita para explorar el contexto?
- Organizacional: ¿De qué forma las redes y los patrones de comunicación podrían afectar la forma en que se utiliza el conocimiento?
- Profesional: ¿De qué forma las creencias o habilidades personales podrían afectar la forma en que se utiliza el conocimiento?
CONOCIMIENTO
- Ubicar: ¿Cómo y dónde el conocimiento será encontrado? ¿Es el conocimiento creíble?
- Ajustar: ¿Qué fuentes son las más confiables?
- Evaluar: ¿Qué tipo de conocimiento se necesita?
- Clasificar: ¿Se requieren habilidades o recursos específicos para implementar este conocimiento?
- Usabilidad
- Relevancia: ¿Cómo este conocimiento se puede comparar con otro conocimiento disponible? ¿Se pueden combinar? ¿Es necesario que el conocimiento sea adaptado?
INTERVENCIÓN
- Iteratividad (acción repetitiva): ¿Hay tiempo para revisar y cambiar actividades si es que fuese necesario? ¿Es necesario incrementar la capacidad para utilizar éste y otros tipos de conocimiento?
- Integrar: ¿Es conveniente hacer la conexión con personas que han producido o utilizado este conocimiento anteriormente?
- Clarificar: ¿Qué actividades específicas se requieren para convertir este conocimiento en acción?
- Negociación
- Vinculación: ¿Cómo estás actividades se integrarán a las tareas cotidianas?
- Administrar la información: ¿Se requiere apoyo para tomar decisiones sobre el uso de este conocimiento?
- Desarrollar capacidades
- Apoyar las decisiones: ¿Es necesario manejar este conocimiento de alguna forma en especial?
USO
- Propagar: ¿Qué limitaciones prácticas pueden afectar la forma en que el conocimiento es utilizado? ¿Cómo se sostendrá el uso del conocimiento? ¿De qué forma el conocimiento será compartido con otras personas?
- Mantenimiento: ¿Es probable que este conocimiento apoye o desafíe las políticas o prácticas?
- Aspectos prácticos
- Direccionar: ¿Este conocimiento será usado directamente para cambiar prácticas?
- Conceptual
- Política: ¿Es probable que este conocimiento cambie opiniones?
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viernes, diciembre 31, 2010
La intensidad de mi 2010
Este año también fue movido para mí, pero fue fantástico. Da un poco de pudor decir algo así cuando hay tantos que han sufrido.
Comencé 2010 con dos noticias, una buena y una mala. La mala: me quedaría sin trabajo el 11 de enero, porque EducarChile tendría la mitad de presupuesto y ya no tenían plata para mantener mi cargo a tiempo completo, que era algo así como jefa de proyectos de comunidades. La buena: el gobierno de Estados Unidos me seleccionó como la única chilena que formaría parte del primer Social Media Tour, un viaje por las principales iniciativas 2.0 del país del Norte, donde nos reuniríamos 30 periodistas digitales de todo el mundo.
Fue una apuesta. Sin plata y sin trabajo ¿era sensato ir a pasar un par de semanas en otro país? Decidí que sí. Es más, decidí quedarme un mes entero, sacarle el jugo al viaje, conocer un montón de gente y aprender hasta más no poder.
Fue una apuesta ganadora. Por mi cuenta visité Bostón y Massachusetts, conocí a gente increíble del Media Lad del MIT y del Berkman Center en Harvard; en Nueva York, Alex Wright me invitó a conocer el periódico New York Times por dentro y nos fuimos de copas de media tarde con Clay Shirky, luego de conocer a algunos de sus alumnos en el ITP de la Universidad de Nueva York.
A mediados de febrero, en Washington, finalmente me reuní con los otros 29 seleccionados del Social Media Tour, todos editores de medios del mundo entero: Eslovaquia, Eslovenia, Francia, Italia, España, Ghana, Namibia, Sud África, Grecia, Israel, India, Malasia, Guatemala, Uruguay, Perú, Colombia.... creo que ha sido por lejos la mejor experiencia de mi vida. Fuimos a reuniones a la Casa Blanca, al Capitolio y al Departamento de Estado. Para entonces ya éramos todos amigos, como un viaje de estudios, pero de gente grande que se emociona con los mismos temas... Juntos hicimos el viaje a San Francisco y juntos entramos a las oficinas de Google, Facebook y Twitter.
El día en que el Social Media Tour terminó, en Chile la tierra comenzó a moverse y se movió tan fuerte como pocas veces ha ocurrido en la historia de la humanidad. Supe de lo que había pasado cuando me desperté y en Chile ya era el medio día del 27 de febrero. Después de saber que mi familia estaba bien, durante el desayuno, se me acercó Paula Abdul, sí, la cantante, y me abrazó llorando, conmovida por la tragedia. Algo incómoda le dije que se calmara, que todo estaba bien. Me demoré dos días en comprender la magnitud de la tragedia. Creo que caí en cuenta, cuando no sólo la Abdul, sino que cada dependiente de cada lugar donde tenía que pagar algo... al ver mi tarjeta de crédito del Banco de Chile, abandonaba el mostrador para abrazarme con los ojos llorosos.
Los días sola en San Francisco fueron raros, sin poder volver, medio desconectada en una ciudad donde no conocía casi a nadie. Me moví medio errática por casi 10 días, amparada por la hospitalidad de Laura Gómez (de Twitter), quien guardó mi gran equipaje un par de días; mi querido amigo Howard Rheingold que -pese a estar en medio de una terrible quimioterapia- me acogió en su casa y me llevó a lugares mágicos de los indios norteamericanos; Abbot Moffat, quien sin conocerme más que por la recomendación de Gina y James, me alojó en su casa de Oakland; y Sam, un amigo inesperado que me mostró museos y acompañó mis últimas horas en la costa Oeste.
Volví a Chile el 9 de marzo, a un aeropuerto sin aeropuerto. El país se estaba rearmando y yo tenía que rearmar mi vida. Acompañé en lo que pude a los chicos de ChileAyuda, el sitio web que convergió la ayuda para las víctimas del terremoto; comencé a dar algunas charlas, a buscar clientes para mis consultorias y, hasta junio, hice muchas cosas chiquitas por aquí y por allá. De ese tiempo, agradezco con el alma a Sofía Calvo y a Pato Muñoz, quienes gestionaron las conferencias más grandes en las que participé. Así y todo, gastando más de lo que ganaba, volví a viajar, porque decidí que era una inversión, y lo fue! Me fui a Argentina, no una si no dos veces. Comencé a acercarme más al tema del gobierno electrónico y el gobierno abierto, entusiasmándome especialmente por el trabajo de los amigos del Gobierno de Buenos Aires.
En julio entré a trabajar a Corfo, la agencia del gobierno chileno que apoya la innovación, el emprendimiento y las Pymes. Estoy ahí como jefa web y de nuevos medios. Han sido meses maravillosos, de mucho aprendizaje y grandes desafíos. Con un equipo de lujo en lo humano y en lo profesional, pensando y creando formas para que los ciudadanos puedan acceder de forma más fácil a los instrumentos de fomento de la corporación. En 2011 nos queda mucho por hacer, por diseñar, por implementar... y eso me encanta.
Además, he seguido viajando, fui a Lima en agosto y estuve con los amigos del Diario El Comercio, a Washigton al Gov 2.0 Summit en septiembre y en noviembre aterricé en República Dominicana para dar una charla en un foro del Banco Mundial. Cuantas ciudades, cuantas historias, cuanta gente maravillosa conocí este 2010.
2011 comienza con cambios. Si todo sale bien, me cambiaré de casa en un mes más, a un departamento un poco más grande y con menos ruido, y me cambiaré de oficina, en el edificio de Corfo. Son cosas que parecen pequeñas, pero que auguran más movimiento del bueno, de ese que te toca el alma y te hace avanzar. Será un año de proponerse cosas y luchar para alcanzarlas.
Hoy, en las últimas horas de este 2010, sólo puedo decir gracias a la vida, gracias a todo y a todos. Gracias a mi familia, a mis amigos, a mis colegas, a la gente que sin conocerme sigue mis pasos en Twitter entregándome un cariño gigante.
Les deseo lo mejor, felicidad, salud, amor y trabajo. Les deseo que disfruten cada instante y les pido que no tengan miedo de vivir con pasión, hacer lo que les gusta, creyendo en ustedes mismos. A mí este año me funcionó y sé que seguirá funcionado.
Paloma
martes, diciembre 21, 2010
Cómo hacer amigos, aprender y cambiar tu futuro
Porque muchos se preguntan ¿Para qué sirve ir a tantas charlas? En relación con esto, quiero compartir con ustedes las ideas que expone Alejandro Barrera en el post que escribió para el sitio Maestros del Web.
Barrera parte su análisis con una notable frase de Gary Vaynerchuk: ¿Cómo mides el retorno de la inversión (ROI) de tu madre?
“Si, se que suena cómico, pero esto de las conferencias es similar. Existen retornos inmediatos.... tuve una reunión muy importante con futuros socios internacionales. Sin embargo, esto no suele ser lo usual. Muchas veces no sabes a quien vas a conocer o a quien te van a presentar. Lo que para mi está claro es que, si no estás, las probabilidades de conocer a alguien son nulas”.En mi caso en particular, en las conferencias he tenido la oportunidad de conocer a expertos tan notables como Howard Rheingold, Jimmy Wales, Tim O’Reilly, Clay Shirky, Richard Stallman, Jack Dorsey, Douglas Rushkoff, Henry Jenkins, Jack Dorsey, Don Tapscott, Sir Ken Robinson y tantos otros. No es menor.
A diferencia de Barrera yo no genero negocios, sino que hago pequeñas entrevistas que me permitan compartir con el mundo algo especial sobre estas personas, más allá de ellos como ‘personalidades’.
Lo más maravilloso es cómo la teoría de los seis grados de separación funciona y funciona de verdad. Más aún, una vez que conoces a alguien importante, parece mucho más fácil hacer más y mejores contactos.
“Lo importante aquí es que los asistentes de este tipo de conferencias suelen estar muy bien conectados. Esto es importante porque son personas que pueden ayudarte de muchas maneras en distintos puntos de tu carrera”, dice Barrera, al mismo tiempo que aclara algo que para mí es fundamental: “la idea no es asistir y conocer gente para luego pedir favores. La idea es realmente conocer a gente como tú, personas que compartan tu mundo y con los que uno aprende o discute sobre temas de interés... con el tiempo, estas relaciones se revalorizan”.Cuando conozco a gente extremadamente interesante se me prende el alma y tengo la fantasía de que sus conocimientos se me peguen por osmosis. Lamentáblemente esto no sucede así, no al menos de forma tan inmediata y evidente. Pero si te expones repetidamente a charlas de primer nivel, conversas con los expertos, buscas información, lees libros sobre los temas que te interesan, tarde o temprano tú también comienzas a tener una opinión, una idea, un proyecto que agrega valor y que vale la pena compartir.
“En conclusión, no desestimes el ir a conferencias porque no conozcas a nadie o porque no te parezca que se puede sacar rentabilidad de forma inmediata. Piensa a largo plazo, piensa en buscar gente que se convierta en tus amigos, compañeros o socios. Esa es la gente que en el futuro puede cambiar el rumbo de tu vida”.A propósito de ésto, aquí les dejo el último video que realicé para PalomaTV: parte de la conferencia de prensa que Guy Kawasaki dio en Chile, en el marco de la feria tecnologíca “Conecta 2010”, organizada por Movistar.
domingo, noviembre 21, 2010
Social Media: Nuevos Modelos de Participación Ciudadana
Acá les comparto la presentación que mostré en mi charla.
Agradeceré sus comentarios y aportes
domingo, noviembre 07, 2010
Viva el desorden
Creo firmemente en que todo esto se debe a que soy intrinsecamente desordenada. El orden absoluto es como una utopía, un sueño inalcanzable cuyo cumplimiento inspira buena parte de mis hábitos de consumo. Mientras en lo real, en el día a día, el desorden me consume.
Si mi departamento está impecable, tengo la capacidad de (en unas pocas horas) hacerlo parecer un bazar de calle. Soy incapaz de decidir la noche antes qué me voy a poner, y algunos minutos antes de salir de la casa, saco la mitad de la ropa del clóset hasta encontrar el atuendo que se adapte perfectamente a mi humor del día. Quiero llevar un pequeño cable que sirve para quién sabe qué, y saco la caja que está dentro de otra caja, que hay bajo el ropero... Y todo queda así, como si mi casa hubiera sido escenario de una redada criminal y los desconsiderados policías hubiesen olvidado poner todo de vuelta en su lugar.
Y día por medio vuelve la manía del orden y clasifico los discos por títulos, las poleras por color y las carteras por porte. Todo calza otra vez y todo ocurre mientras sueño con algún día llegar a ser minimalista y no comprar más zapatos y más cajas para organizar los zapatos.
Y todo esto, todo este caos, es parte, gracia y desgracia, posible y aceptable por el hecho de ser dueña y ama de mis espacios. Porque el desordenado, además de de aspirar con el orden y la clasificación, es dueño y señor y conoce sus espacios y sus desparramos. Por eso, sé perfectamente cuándo ha pasado por mi casa alguno de mis hermanos. Siempre algo está distinto.
El desorden propio es pensado, es conocido y es absolutamente manejable en pocos minutos si viene alguien de visita, porque me gusta recibir en la pulcritud.
El desorden es un placer privado, un espacio de libertad creativa, una invitación a crear fórmulas para alcanzar la organización y el orden perfecto.
miércoles, octubre 27, 2010
Personas, metas y valor
Cuando llevamos la mirada a las organizaciones y cómo éstas están enfrentando o deberán enfrentar los nuevos escenarios, surgen profundos cuestionamientos relacionados con gestión del cambio, gestión del conocimiento y cultura organizacional. ¿Cómo logramos llevar las ventajas de las nuevas prácticas sociales a los ambientes organizacionales? ¿Cómo a través de las nuevas tecnologías podemos fomentar la participación, el liderazgo, la construcción conjunta de conocimiento y la sinergia? ¿Cómo se articulan procesos de cambio cultural que generen valor a las personas y a las organizaciones?
El sólo hecho de asomarnos a estos cuestionamiento nos trae un desafío abrumador, ante el cuál sólo me atrevo a dar una luz, la cual grabo como nota mental pues debo tener siempre presente y, de este modo, no perder el rumbo:
No se trata de hablar de cambio, de conocimiento, de cultura -menos hablar de plataformas- se trata de qué es lo que queremos hacer con todo eso, se trata de reflexionar hacia dónde queremos apuntar, se trata de qué es lo que queremos lograr, se trata de objetivos, de metas, de generar valor. La pregunta entonces debería conducir a articular procesos reflexivos sobre qué es lo que resulta valioso para las personas y para nuestra organización.Leí un post de Olivier Blanchard que hace hincapié en el hecho de que no estamos hablando del cambio por el cambio. “A nadie le gusta el cambio. Es atemorizante, riesgosos, impredecible. Nunca tendrás éxito vendiendo miedo, riesgo e incerteza, especialmente cuando te enfrentas a un numeroso grupo de personas al interior de una organización. Por eso, debes acercarte al cambio desde un ángulo muy distinto: desde el resultado final esperado. Abordar el cambio como el camino a seguir para lo que ellos quieren lograr”, dice.
Olivier Blanchard explica que hay es necesario definir qué es lo que los lideres de la organización buscan y cuál será, paso a paso, el plan que se quiere seguir para lograrlo.
Sin duda, el crecimiento, el cambio y el éxito son procesos difíciles. Para alcanzarlos Blanchard señala que es necesario trazar un mapa muy detallado, comenzando por definir dónde estás, dónde quieres llegar y cuáles son los puntos intermedios que se deben alcanzar. Hay que pensar cómo queremos que sea el futuro de la organización, cómo queremos que se vea, cómo queremos que opere, cuál será la estructura organizacional y cuáles serán las competencias de las personas.
“Este tipo de procesos puede tomar tiempo, porque se enfrentan transformaciones sociales y emocionales muy sofisticadas que requieren de una maduración que no es posible acelerar u optimizar... Por esto, antes de que se pueda alcanzar un cambio en la cultura de la organización, hay que asegurarse de que quienes ejercen liderazgo sepan hacia dónde quieren ir y qué se necesita para llegar hasta allá”.
miércoles, octubre 13, 2010
Estamos Vivos en el Refugio
Más allá de la felicidad, como a muchos, me preocupa que el hecho sea banalizado, se convierta en un espectáculo o se lo utilice con fines propagandísticos de cualquier tipo. Es necesario no perder de vista problemas de fondo, como las condiciones de inseguridad en las que trabajaban estos hombres, pero tampoco hay que olvidar que miles de personas en Chile logran subsistir cada día en contextos mucho más inhumanos y de gran desprotección. Ellos también son nuestros héroes: muchas veces anónimos y también atrapados, pero invisibles para los noticieros mundiales.
Hoy quiero rendir un homenaje a todos esos trabajadores y no sólo decir "Fuerza Mineros". Quisiera dar fuerza a todos que viven y luchan... sin refugio.
domingo, octubre 03, 2010
"Fanatismos", un texto notable
La columna es obra de mi gran amigo Joshua Kullock y apareció publicada en el periódico "Mural" de Guadalajara, México.
Por favor lean, comenten, compartan, hablen, griten, reclamen, discrepen, pero no callen. Nunca callen. El debate es tan, pero tan importante y necesario.
Fanatismos
Por Joshua Kullock
Una de las labores más arduas en mi tarea rabínica consiste en dar respuesta a las posiciones más fundamentalistas dentro de la fe. No hay más que abrir los periódicos y pasearse por las noticias para dar cuenta de que los planteos fanáticos y totalitarios han permeado en las diferentes religiones del planeta y en más de uno de sus representantes. Y aun cuando también es cierto que el fanatismo no es propiedad exclusiva de lo religioso, yo me veo en la necesidad de intentar dar alguna respuesta.
Son los postulados fanáticos de las religiones los cuales han llevado a personas como Bill Maher a filmar películas como "Irreverente" (en inglés su nombre es más punzante: "Religulous"), planteando que la humanidad debe abogar por la desaparición de las religiones, ya que de lo contrario serán las religiones quienes acaben con la humanidad. Maher se dedica a remarcar el costado más extremo de las religiones y a enfatizar las creencias y dogmas que van dando pie a las expresiones más exclusivistas de la fe las cuales, llegado el caso, proponen guerras santas y el silenciamiento de quien opina diferente.
Esos mismos postulados también han originado la posición reactiva de un grupo de personas que plantean que Dios es un mero espejismo, y que las religiones lo envenenan todo. Más aun: incluso el renombrado físico Stephen Hawking ha publicado un nuevo libro en el que sostiene que Dios ya no es necesario para explicar los orígenes del universo.
Como si esto fuera poco, y ligado al fanatismo, se encuentran los niveles de desconocimiento que los creyentes a veces tenemos respecto de nuestra propia fe (y ni que hablar de la fe de los demás). Sin ir más lejos, esta semana el New York Times divulgó una encuesta realizada por el Pew Forum on Religion & Public Life cuyos resultados indican que aquellos que se consideran a sí mismos como ateos saben mucho más de religión que los que pertenecen a grupos religiosos. El periódico americano va un paso más allá y cita las palabras de Dave Silverman, presidente del grupo Ateos Americanos, quien sostiene: "Yo le he dado una Biblia a mi hija. Es así como produces ateos."
Pero, ¿acaso es posible que la lectura de la Biblia produzca ateos? En realidad, a mí me parece que lo que produce ateos y férreos detractores de la fe son las lecturas más fanáticas del texto bíblico y los discursos articulados desde el fundamentalismo religioso en todas sus vertientes. De hecho, yo les confieso que frente a la idea de un Dios que impone al hombre Su voluntad a como dé lugar, me declaro ateo. Frente a una teología que le niega a la humanidad su capacidad de raciocinio y discernimiento, yo paso. Y frente a los planteos de una deidad totalmente disociada de la ética y la moral, e incólume frente al sufrimiento y discriminación de quienes deciden hacer las cosas de manera diferente a la mía sin por eso agredirme ni agraviarme, yo no puedo erigirme en defensor de la religión. Mientras la tendencia de las creencias religiosas sea la de proponer estructuras monolíticas, coercitivas y uniformes con caminos únicos hacia la salvación de la humanidad, entonces habremos caído en el fatídico error de confundir, como reza la metáfora budista, al dedo que apunta hacia la luna con la luna misma.
No obstante, las religiones no tienen por qué caer inevitablemente en los agujeros negros del fanatismo y la sinrazón. Y para que ello no ocurra, deberemos comprometernos a formarnos y estudiar. Porque la ignorancia es el caldo de cultivo idóneo para el surgimiento irrestricto de planteos totalitarios. Y es por eso que bucear en la historia de las religiones y en sus textos es un programa obligado a la hora de formarnos una imagen mucho más acertada de la búsqueda incesante del hombre por acceder no sólo a lo divino, sino también al mejoramiento de la calidad de vida propia, de nuestros prójimos y del mundo en general.
En este sentido, creo que todos aquellos que ridiculizan a las religiones y buscan desenfrenadamente probar la inexistencia de Dios, terminan cayendo en posiciones tan fundamentalistas como sus contrapartes religiosas. Porque como bien sostiene el pensador contemporáneo Philip Clayton, declarar que la religión está vacía de lo divino es un acto de fe semejante al de quien declara que en nuestro mundo es posible encontrar a Dios a cada vuelta de la esquina, siempre esperanzado de que hagamos un buen uso de nuestro libre albedrío. Y siendo ambas posturas sendos actos de fe, el desafío es ante todo aprender a convivir con la diversidad de opiniones divergentes, y luego aceptar con humildad la falta total de certezas respecto a aquello que por siempre morará en los confines del misterio.
Twitter: @kullock
sábado, agosto 14, 2010
¿Por qué Twitter es importante para las empresas?
Cada vez más empresas e instituciones están comenzando a utilizar las redes sociales para potenciar y socializar sus marcas, así como para contactarse con sus clientes o potenciales audiencias. Sin embargo, muy pocos saben el real impacto que estas acciones tienen en relación con sus objetivos y planes de negocio.
Sin tener una estrategia clara en el ámbito de la comunicación digital, muchos dan ‘palos de ciego’ tratando de entender a quiénes seguir, qué decir, cómo responder o cuál es la manera más efectiva de customizar el diseño visual de las plataformas.
Considerando esta problemática, una vez más he decidido traducir para ustedes un post muy interesante del consultor Jay Baer, que habla sobre este escenario enfocándose especialmente en el uso y poder de la plataforma social del momento: Twitter.
El autor señala que, según estudios recientes, se estima que cerca de un 5% de los estadounidenses siguen al menos a una marca en Twitter, lo que en ese país es equivalente a la población de Illinois.
Si bien he estado revisando muchos datos respecto a cómo proyectar este alcance para traducirlo a la realidad chilena, el análisis estadístico resultaría complejo y tedioso para ser expuesto en un post, aunque sería extremadamente interesante como para ser abordado como tema de investigación académica o de mercado.
Pero me atrevo a aventurarme y estimo que en nuestro país, un 0.5% de los habitantes siguen a alguna marca, institución o empresa a través de esta plataforma. Estamos hablando de la no despreciable cifra de 85.000 personas. Es decir, que sería algo así como toda la población de la comuna de San Miguel.
Basado en el estudio Twitter X-Factors, Baer ahonda en cuál es la esencia de los usuarios de esta red, así como el impacto en las oportunidades de negocio y cambios de los mercados:
El Efecto Iceberg
El impacto real de Twitter dobla el número de usuarios de la plataforma, ya que los contenidos que se postean allí llegan a muchas personas que no tienen cuenta en Twitter, pero que ven esta información debido a que es indexada por buscadores como Google, citada en otras plataformas sociales o mencionada en la prensa tradicional.
La Importancia de la Interacción
Muchos consumidores prefieren Twitter como un mecanismo para tener una interacción real con las marcas y aprender más sobre ellas. Facebook, en cambio, se usa más para conocer actividades relacionadas con las marcas y las campañas a través de correo electrónico son más propicias en lo que dice relación con la entrega unidireccional de información para poner al día a los consumidores con respecto a productos y servicios. Es decir que cuando los consumidores siguen a empresas o instituciones por Twitter, no lo hacen para estar informados, sino para interactuar con la marca. Si los clientes te siguen, es porque les respondes y los tratas como individuos, aunque sólo sea a través de 140 caracteres. Sin embargo, muchas compañías no comprenden esto y usan Twitter como una forma ‘posmoderna’ de entregar información y hacer publicidad: un enfoque absolutamente errado. Otro aspecto interesante, es que los consumidores prefieren interactuar con cuentas oficiales de las marcas (en lugar de hacerlo con empleados de la empresa) ya que consideran que sus respuestas serán más fiables y precisas. Twitter te da la oportunidad de hacer de tu logo más que un logo, creando en los consumidores la sensación de empatía, comprensión, información personalizada e incluso entretenimiento. Trata de hacer todo eso con un comunicado de prensa o un aviso publicitario. No... no resulta muy bien.
No Puedes Escapar
Siendo realistas, no más de un 1% de los usuarios de la plataforma usa Twitter como medio primario para contactar a una compañía cuando tienen requerimientos en el ámbito del servicio al cliente. Sin embargo, los consumidores sí usan Facebook o Twitter como una forma de escalar hacia instancias superiores de respuesta frente a dudas o problemas que no han tenido solución a través de las vías tradicionales de atención al cliente, como el teléfono o el correo electrónico. Por ello, si no existe una respuesta rápida, pueden sentirse ignorados y frustrados. En cambio, contestar prontamente a sus requerimientos, presenta una gran oportunidad de fidelización.
Qué Pasa con la Influencia
En Internet, aquellas personas que generan contenidos que influyen en las decisiones de otros... usan Twitter! Y punto. Comparados con los no-twitteros, se estima que los usuarios de Twitter son un 400% más propensos a escribir en blogs, hacer reseñas o comentarios de productos, subir videos y desarrollar otras múltiples prácticas de generación de contenidos online que de alguna forma impactan a las marcas.
Entonces, la pregunta para las empresas, instituciones y marcas es:
¿Vale la pena invertir recursos y tomarse realmente en serio el tema de la comunicación digital y desarrollar estrategias contundentes de redes sociales?
Yo creo que la respuesta es un rotundo SÍ.
Si quieren profundizar en el tema a partir de dos profundos estudios estadounidenses, les dejo los links donde podrán descargar información muy interesante (en inglés):
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