viernes, junio 02, 2006

Estudiantes y patrimonio

“No estamos ni ahí”, parecía ser la consigna de mi generación. Un poco mayores, un poco menores, la indiferencia y el individualismo marcaban a los jóvenes chilenos durante los ’90 y el principio del nuevo milenio.

Por este motivo, las movilizaciones que en las últimas semanas han impulsado los estudiantes secundarios en mi país, antes que todo, son un síntoma de buena salud, una señal de que la sociedad del futuro tendrá los ojos abiertos y estará integrada por personas dispuestas a luchar por sus derechos en forma colectiva, reivindicando la importancia de la participación ciudadana.

Sin embargo, espero que la amplia cobertura que están dando los medios de comunicación a esta problemática, no opaque otros temas igualmente importantes para nuestro desarrollo social y la preservación de nuestra identidad y cultura.

Me refiero a gravísimas situaciones que afectan a sectores de gran valor patrimonial y al caso emblemático de este minuto: la construcción de un supermercado junto a la Iglesia La Matriz en el barrio Puerto de Valparaíso, ciudad que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2003, considerando precisamente al puerto como un área clave en relación a este nombramiento.


El hecho será denunciado a la Unesco por la ONG Ciudadanos por Valparaíso, por considerar que está en riesgo la condición patrimonial de la ciudad.



Este organismo, integrado por personas que conozco y admiro profundamente, ha venido luchando en forma incesante por preservar tanto el entorno arquitectónico de la ciudad, como el valor de la calidad de vida de sus habitantes.

Pese a ello, no logró detener este proyecto que atenta contra el entorno histórico y el pequeño comercio de este barrio. Quién sabe cómo, la iniciativa consiguió la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales (¡!). Sí, lo lograron, y no sólo eso… Les dieron la mano y se tomaron el codo: la empresa que está construyendo el supermercado derribó incluso un inmueble histórico colindante que se encontraba en perfectas condiciones y no estaba incluido en el permiso gubernamental.

Por favor no cerremos los ojos frente a estas situaciones, seamos activos, opinantes e interesados en nuestro entorno, porque al igual que la educación, el patrimonio es parte de nuestra cultura y también está en nuestras manos defenderlo.

9 comentarios:

Pablo dijo...

Hola Paloma, me quedé pensando y cuando dices "mi generación" siento que es más la tuya que la mía, aunque también un poquitito la mía... sin embargo, veo a la "otra" gran generación de referencia -la de los ochenta- y me reconozco mucho más, aunque tampoco es enteramente la mía, pues éramos sus hermanos chicos y cuando nos tocó a nosotros asumir la posta ya todo había cambiado... La "Generación Interfase" o la "No generación" se nos ocurrió llamarla hace algún tiempo con algunos amigos... como sea, me caen bien los cabros secundarios de ahora pues los veo, claros y limpios y no son hijos ni hermanos de nadie a quien rendirle cuentas... ellos mismos inaguraron una nueva era.... (me tomó la emoción !)
Bueno, sobre Valparaíso, apoyo plenamente la protesta contra los que pasan a llevar su maravilloso patrimonio... cómo se puede ayudar concretamente desde aquí ?
Saludos, Pablo.

Jorge dijo...

Soy porteño y he visto como día a día en un trabajo hormiga los "que suman cero" de nuestro país, han destruido nuestros bosques, contaminado nuestras aguas, nuestro mar que tranquilo nos bañaba, nuestro patrimonio.
Todo ante nuestra indolente aceptación ya que parece que agachar la cabeza para que se fuera la dictadura también significó asumir que perderíamos todo, incluso la fuerza y la razón.
Somos un pueblo enfermo y triste porque nuestra generación que tuvo la entereza de parase hasta la muerte contra la dictadura no la tuvo para no corromperse y al final entregarse al juego despiadado del mercado.
Ahora son nuestros hijos los que se toman la calle y nos dan una cachetada de maravillosa insolencia, una cachetada que esperaba hace tanto de mis pares y que nunca vino, porque estábamos jalando, gastando, ganando, comiendo, en fin gozando de nuestro premio en los McDonalds y Falabella.
Tal vez Valparaíso es con esas torpezas que a diario comete este capitalismo salvaje que tanto nos gusta y enorgullece. Pasará la estupidez de alcaldes corruptos de mayorías absolutas y Valparaíso no sé bien como asumirá ese oprobio de ladrillo y cemento que le plantaron en su corazón débil pero vivo que es la Matriz y como siempre la belleza se impondrá ante la fealdad de nuestras almas corruptas.

Rhufus. dijo...

Pertenesco a la generación del 80`y 90`estoy en el medio, bien por los pinguinos....Acá en Conce, no me gusta el accionar de las autoridades, ya que el patrimonio arquitectónico, no se cuida, el reloj de la estación de Conce, fue remodelado y no restaurado, cambiando totalmente la imagen que se tiene de la estación, todo es como moderno, y lo nuestro va desapareciendo, nadie dice nada, incluso yo, que solo reclamo en mi cabesota...bien por tu causa...
..... pasé a ver tus fotos, lindas.... eres muy wapa....;)
Saludos.

Noticias del Viejo Mundo dijo...

Me parece raro que la propia UNESCO no haya alzado la voz aún, puesto que al menos acá son muy estrictos con los planes de desarrollo que afectan a sitios declarados como monumento. En Dresden por ejemplo se oponen a la construcción de un puente que obstaculizaría la visual de la ciudad antigua al borde del río Elba y en Colonia a la construcción de rascacielos que ocultarían la catedral. Y un supermercado al lado de una iglesia tampoco se ve mejor, menos si para construirlo tuvieron que derribar otras construcciones.

in.tuyo dijo...

Precisamente, hace menos de diez días, la UNESCO envió una carta al embajador de Chile, pidiendo explicaciones (específicamente: pidiendo todas las especificaciones técnicas y planos del proyecto), hito que fué informado por Ciudadanos por Valparaíso a diversos medios y que fué tema de portada hace un par de días en El Mercurio. Dicha acción causó movimientos frenéticos en la Municipalidad de Valparaíso, a quién se le ha cuestionado su accionar por no convocar a debates y consultas públicas en torno a su planificación urbanística. Tan así que ayer se produjo un primer encuentro con la ciudadanía en un recinto municipal, al cual curiosamente no se invitó a Ciudadanos por Valparaíso, organización que recibió una condecoración de parte del presidente Ricardo Lagos y que ha sido consignada como una de las entidades más importantes que instaló el patrimonio como tema público, y que es justamente gracias a su accionar que la UNESCO hizo la nominación de Valparaíso como ciudad Patrimonio de la Humanidad el 2003.

JUAN CARLOS dijo...

Concuerdo plenamente contigo. Lamentablemente en Chile existe muy poca conciencia acerca del patrimonio cultural. El patrimonio se ¿entiende? como un montón de edificios viejos y malcuidados. De hecho acá en Antofagasta se han cometido verdaderos crimenes al patrimonio arquitectónico del centro de la ciudad, al derribar casas coloniales y contruir un edificio de 20 pisos ¡al lado de la catedral!...casi lloré de la impotencia.
Lamentablemente, en Chile el "progreso" se entiende como derribar lo histórico para reemplazarlo por vidrio y metal.

PD: Siempre te leo...aunque no siempre comento.

Saludos

Roberto Ramona dijo...

no puedo evitar compatir tu opinion. Cualquiera que haya viajado a europa y recorre las ciudades y se dan cuenta del trabajo que invierten en preservar la identidad y la memoria de la comunidad saben de lo que estas hablando.
Espero que ese atropello al espiritu de las sociedades de este pais no siga ocurriendo.
Saludos

Rodrigo dijo...

Saludos cariñosos, perdone la ausencia, pero la pega me ha tenido echo bolsa...prometo ponerme al día en las deudas y no dejar de venir para alegrar el espíritu.

Cariños a granel.

Austral dijo...

Me parece interesante tu crítica. Remití tu post al Consejo.
Saludos.