lunes, octubre 06, 2008

La vedette que llevo dentro



Pese a que traía pocas horas de sueño en el cuerpo, me sentía guapa, radiante. Con mi vestido y mis botas, distinguida y jugada.



En cuanto me subí al metro comencé a avanzar hacia el primer vagón, rápido, rápido mientras el tren se ponía en marcha.

Llegué allí cuando estaban por abrir las puertas en la segunda estación y para no perder el equilibrio me afirmé del tomador.

Con toda naturalidad y sin querer queriendo hice un movimiento digno del baile del caño, rodeándolo mientras mi brazo soportaba el peso de mi cuerpo. En mi ipod sonaba una canción cadenciosa y hubiera seguido feliz bailando sensualmente.

Aunque no lo hice por pudor, la tentación fue grande, porque en el fondo, todas llevamos una vedette dentro.

3 comentarios:

Loren dijo...

Hola, he visto tu blog en una nueva revista de internet que ha salido a la venta y me he pasado a verte.
Tu blog es realmente interesante, fresco, curioso y divertido.

Me pasaré cada vez que pueda a verte, si quieres estas invitada tu tambien a pasarte por mi espacio siempre que quieras.
espero que podamos leernos mutuamente por mucho tiempo.

Por cierto, como hiciste para que te publicaran el blog en la revista??? bueno, un beso muy grande y felicidades por el blog

Anónimo dijo...

No todas llevamos dentro una vedette, gracias a Dios.
Ahora que para serlo habría que tener cuerpo de vedette y eso es aún más complejo en algunos casos.
Jajajaja.

gise dijo...

que más tarde que temprano, florece...