martes, enero 10, 2012

Gracias por la oportunidad de ayudar

Esta es una de las historias más lindas que he escuchado en mi vida. O, más bien dicho, que me han pasado en la vida. Pongan atención...

Ya he hablado antes en este blog sobre la economía de la generosidad, pero siempre este tipo de conceptos parecen muy abstractos hasta que uno vive en carne y hueso el valor de compartir.

No soy la Madre Teresa de Calcuta, ni mucho menos, pero me produce un placer profundo poder ayudar a las personas. Generalmente lo hago a través de una habilidad que se me da bastante bien, la cual consiste en conectar gente que tiene intereses comunes y/o que en conjunto puede crear algún tipo de sinergia. Puede generar valor.

Hace algunas semanas leí en el Twitter del doctor José Luis Contreras (con quién nos seguimos virtualmente hace muchos años) de un caso bastante raro y muy complejo. Llegó a consultarlo un paciente con un queloide muy raro, una lesión en piel muy grande... como una cicatriz gigante que crecía alrededor de su cuerpo. El 18 de diciembre de 2011 el doctor Contreras contó el caso en su blog y continuó pidiendo ayuda en su Twitter, pues se trata de un cuadro clínico cuyo tratamiento no es cubierto por los conductos tradicionales de la salud pública. 

El 21 de diciembre, en cuanto leí la historia, mi cabeza comenzó a funcionar a mil por hora y apareció el nombre del dermatólogo Cristián Vera Kellet, gran amigo y ex vecino. Sabía que Cristián había regresado recientemente tras cursar un postgrado en Estados Unidos y, aunque no estaba segura de su subespecialidad, presentí que podía ayudar. Comencé el día tratando de ponerlos en contacto por Twitter y reiterando la acción por Facebook y luego por mail.

No sé muy bien qué ocurrió después... pero como sea que fuese estos dos profesionales maravillosos se pusieron en marcha, hasta que hoy, a menos de un mes de que el doctor Contreras posteara sobre el caso, el paciente fue intervenido quirúrgicamente por el doctor Vera en la Universidad Católica de forma gratuita. Aquí está el relato de esta segunda parte de la historia.

Entiendo que queda mucho por hacer, que el paciente va a requerir tratamientos complementarios, apoyo psicológico, cuidados y amor. Pero hoy se ha dado un primer gran paso, el cual no hubiese sido posible realizar de forma tan rápida y efectiva sin las redes sociales, pero por sobre todo sin el ánimo desinteresado y generoso de colaborar de muchas personas. Personas que confirman que no se trata de tecnología, sino de lo que la gente hace con ella.

Gracias por la oportunidad de ayudar.



7 comentarios:

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Me encantó eso de la Economía de la generosidad
Gracias a ti,un abrazo.

Johhana Gajardo dijo...

me parece de gran valor esta acción conjunta, esto demuestra a muchos que las redes sociales son el gran puente solidario del futuro.

moteles dijo...

Interesante tu forma de pensar, estoy de acuerdo contigo, seguiré leyendo tus post. Te felicito.

paginas web dijo...

Que buenos tus post, son muy importantes conocerlos!! saludos

diseño web dijo...

Es una historia que todos deberíamos conocer y aplicarla. saludos

importaciones de colombia dijo...

Genial !!

Paginas Web Bogota dijo...

que buena labor, gracias por compartir la noticia.