sábado, octubre 08, 2005

El gusto de contar

Siempre he sentido que las historias cobran vida y se gozan cuando son contadas. A veces, incluso más intensamente que cuando se viven. Las alegrías son más contentas, los viajes se vuelven lugares, las situaciones se visten de magia y la pena es más triste. Disfruto las cosas cuando las cuento, cuando las vuelvo palabras, aventuras, relato. Lo no contado, a veces no existe. Necesito un oído, un espacio al otro lado del teléfono, unos ojos que escuchen, que dejen entrar las letras... así construyo, así vivo. Hoy estoy hablando conmigo y también es rico escucharme.

12 comentarios:

Pancha dijo...

Escucharse es uno de los mejores ejercicios, abre puertas a las necesidades y nos permite hacernos carnhitos... y hay que ser generosos también para saber cuando es el momento de escuchar a los otros...

esm dijo...

¡Teluuuuurico... teluuuuurico!... El oído del alma, el sonido del susurro interior

KareM dijo...

Para mi me resulta un tanto complejo explayarme en mis relatos, siempre fue un enorme sufrimietno en el colegio cuando me pedían completar un número de filas en las respuestas de las pruebas, siendo que sentía que ya lo había dicho todo en un par de líneas... Pero por otro lado plasmar las ideas ayuda a uno a ordenarse y a dejar la huella, la huella de que vine a este mundo, o no?

sole dijo...

querida, te siento triste, este eclipse al parecer nos arrastró con su oscuridad. pero como la cigarra, sigaremos cantando al sol, ya verás.
"cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra."
hablarse a uno mismo es como cantar bajo tierra, tambien es rico secar las palabras al sol.

sole dijo...

querida, te siento triste, este eclipse al parecer nos arrastró con su oscuridad. pero como la cigarra, sigaremos cantando al sol, ya verás.
cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
hablarse a uno mismo es como cantar bajo tierra, tambien es rico secar las palabras al sol.

sole dijo...

querida, te siento triste, este eclipse al parecer nos arrastró con su oscuridad. pero como la cigarra, sigaremos cantando al sol, ya verás.
cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
hablarse a uno mismo es como cantar bajo tierra, tambien es rico secar las palabras al sol.

alzarqawi dijo...

el silencio muchas veces es el mejor alido de las personas, muchas veces es compañero de los secretos mas intimos , delo que a veces uno no desea que nadie lo sepa.
como dicen el silencio otorga, tambien presta oidos a lque esta aproblemado, ya tuve la experiencia de un amigo que busco ser escuchado y no encontro a nadie y decidio quitarse la vida.
interesante reflexión

www.rikardoelterrible.blogspot.com

Fabrizo dijo...

Paloma: ¿Será que yo platico hasta por los codos? Igual que tu siento esa necesidad de contar las cosas, a veces cuando describo lugares y paseos suelo matizarlos de tal manera que la gente lo visita y me dice ¡No sé que le viste! ¡Tal vez uno tenga un sexto sentido!

Pancha dijo...

es lindoe encontrarme con tus palabras... me hablan, como si en algún lugar de mi también estuviesen... siempre te leo... "converso con el hombre que siempre va conmigo..." dice Serrat buenas palabras...

Mauro dijo...

Hola, he llegado a tu blog de revote, desde uno de un cubano que vive en mexico, a travez de el de un easpañol que... Clasico ejemplo de "los caminos de la vida no son los que yo pensaba..."
Me a gustado mucho tu forma de escribir y de contar tus historias. Espero seguir leyendote. Un abrazo, Mauro

yasna dijo...

Que linda eres palomita, tu inocencia, tu esencia. Tu mirarte hacia adentro va a permitir que saques todo afuera, asi como lo haces siempre desde que te conozco, siguete mirando y saca todo porque desde ahí renacerás. Quiero que sepas que siempre puedes contar conmigo.

iván navarro dijo...

mmmmmmmmmm.............
la simplesa de escribir por escribir
el tiempo no importa.......importa el fondo paloma
atte
ivan punta arenas