jueves, abril 23, 2009

Mi amor, yo la conozco a usted


Mercado
Cargado originalmente por csaavedra
Mi último objeto de deseo son unos canastos cuadrados con tela por dentro y, en mi afán por conseguirlos a un mejor precio, partí a la calle Rosas a ver si los encontraba. Nada. Puros canastos tipo Caperucita o Conejo y sus huevos de chocolate.

“Cruce el río, después La Vega Chica, ahí está el Baratillo”, me recomendó una vendedora al ver mi cara de síndrome de privación dado mi fracaso en la búsqueda del canasto perfecto.

No sé cómo, si he estado tantas veces en el Puente Los Carros, La Vega Chica y en La Vega propiamente tal, nunca, nunca había pisado El Baratillo, un lugar que parecía sacado del Chile de los ’80. Un lugar de antes de los celulares, de la tele por cable, antes de la globalización y, por cierto, mucho antes de Internet. Si era como estar en una locación de alguna teleserie como Torre 10. Un viaje en el tiempo.

Tampoco encontré allí el canasto en cuestión, pero la visita valió la pena y más la pena valió la vuelta.

Decidí cortar camino pasando por dentro del Mercado Central. “Mi amor, yo la conozco a usted”, me dijo uno de los vendedores de pescado, y me lo dijo con tal seguridad y con tal capacidad de convencimiento, que me di vuelta, lo quedé mirando fijo y hasta le encontré cara de “sí, parece que nos conocemos”.

Cuando atravesaba esos segundos en que trataba de entender en qué capítulo de mi vida había actuado este sujeto, el hombre continuó… “Mi amor, yo la conozco a usted… usted se llama Juana”.

Me reí con una carcajada de las buenas, le dije ahora con total seguridad que no me llamo Juana, di media vuelta y comencé a caminar hacia la calle. “Pero si usted se llama Juana y fue mi polola”, aseguró quebrando su coartada perfecta para dejar entrever un piropo de feriante que sus colegas aplaudieron.

“Wena pu’ Lalo, casi te resulta, pa’ la otra dile que se llama María o Marta a ver si le achuntai y te resulta”.

Salí muerta de risa y satisfacción por haber sido víctima de un piropo elaborado y tan chileno como una locación de puestos de mimbre al otro lado del Río Mapocho.

lunes, abril 20, 2009

No Soy Delincuente: La primera batalla por los usos justos es contigo


Por Claudio Ruiz

La campaña por un Trato Justo Para Todos, unida a la campaña primo-hermana No Soy Delincuente, han pretendido enfatizar la importancia de los —hasta ahora injustamente ignorados por la ley— derechos de todos nosotros como usuarios-consumidores-creadores de obras intelectuales.

De posicionar la idea que cuando se trata de derechos de autor, no sólo los artistas tienen algo que decir, sino que también los profesores, los bibliotecarios, los estudiantes y los bloggers. Todos nosotros.

Hoy nos encontramos en un estado crítico, posiblemente ante la primera de las grandes batallas que como sociedad vamos a tener que dar por una ley más justa.

El próximo lunes 27 de Abril sesiona por segunda vez en el año la Comisión que está estudiando el proyecto de ley en el Senado. Y en esta sesión decidirán si sigue o no adelante la indicación 123 y 124 hecha por los senadores Núñez, Ominami, Naranjo, Navarro y Bianchi, que pretende dejar de criminalizar los usos privados no comerciales de obras protegidas.

Que pretende dejar de considerar ilegal, entre otras cosas, que usted pase a MP3 ese hermoso disco de Laura Pausini que tantos recuerdos le trae. En otras palabras, que la ley deje de considerarnos a todos delincuentes.

Llegó la hora de hacer algo. Lo que te propongo te tomará sólo algunos minutos, pero puede hacer la diferencia entre tener o no una ley que te considere delincuente. El objetivo, que quede claro, es llegar a los Senadores que tienen que decidir el próximo Lunes. El martes puede ser demasiado tarde.

Son sólo 3 pasos:
1. TOMARSE UNA FOTO. Que te tomes una foto con este cartel de la forma que quieras (webcam, celular, lo que sea) y la envíes al mail mail@nosoydelincuente.cl o, mucho mejor, la subas a tu flickr con el tag ‘nosoydelincuente

2. ENVIAR UN MAIL. Sí, que envíes esta carta que hemos preparado a través de tu correo personal a todos los senadores que puedas, pero si estás corto de tiempo a los que se nombran aquí (que son quienes van a votar el lunes).

3. DIFUNDIR. Publicar no sólo la foto, sino que también contar en tu blog, en tu trabajo, a tus amigos o a tu pololo o polola que esto es importante y que es un asunto que nos compete a todos. Esta, tal vez, es la parte fundamental.

Si necesitas más información sobre el proyecto de ley, sabes donde encontrarla. De alguna forma, el que tengamos una ley que hoy nos considera a todos delincuentes se explica porque no se nos escucha. Pero la única manera de ser escuchados es hacer algo. Esa es la invitación. Y esto sólo está comenzando.

Links:
- No Soy Delincuente
- Trato Justo Para Todos

lunes, abril 06, 2009

Mi propia maratón


MDS 2009
Cargado originalmente por nostok
Me estoy cambiando a un nuevo departamento, es lindo, mira al cerro San Cristóbal, tiene algo de ruido, pero estoy a media cuadra de una estación del metro. Es antiguo, pequeño, pero está impecable.

Todo lo que necesito para mi primera casa sola está ahí. Siempre he compartido por amor, por familia o las dos cosas. Ahora toca estar un rato sola, para recibir, visitar, pero también ser visitada.

Sin duda, todo esto es como una maratón cada día. Decidir, comprar, arreglar, llevar y traer cosas. ¡Agotador! Y, como soy algo obsesiva, todo los días pienso en algo que me falta hacer.

El sábado por la noche, después de una ardua pelea conmigo misma, me autoconvencí de no hacer nada el domingo. “Paloma, suficiente. El mundo no se va a acabar porque te falta una olla, zanahorias o mesa de comedor”.

Así me dormí a la medianoche, decidida a abordar por 12 horas una merecida cura de sueño. Pero NO.


A las 8am sentí en el parque frente a mi casa una prueba de sonido de un grupo que iba desde el heavy metal hasta música ochentera, centrada en clásicos tipo Rocky y Top Gun.

No entendía nada, era como si la banda estuviera ensayando a los pies de mi cama. “Meee… maaaa… uno, dos, tres probando”. A los pocos minutos afloró la VDM (vieja de mie…) que llevo dentro y decidí llamar a los pacos (carabineros de Chile). Pero como soy conciente y no marqué a emergencias, sino a informaciones, domingo de madrugada… no me atendieron.

Decidí incorporar a la banda en mi sueño, hasta las 10am, hora en que comenzaron a tocar ‘de verdad’, es decir con el doble de decibeles. Me asomé a la ventana y sólo entonces entendí que todo esto era parte de la Maratón de Santiago.

Como entre ‘maratonistas’ nos entendemos, decidí parar la mala onda, prepararme un rico café y seguir limpiando y ordenando, en mi propia carrera para el departamento ferpecto.